jueves 31 de diciembre de 2009

"Las melancolías del ánimo" (Clase nº2, Liceo Lautaro Quiroga Aguilar, Marzo de 2023, Segundo Básico A)

a) "Según los diversos estados anímicos de las personas, una misma representación afecta en muy diferentes grados a la sensibilidad. Por eso se atribuye a alguien una especie de fantasiosidad por el mero hecho de que el grado de intensidad con que le afectan ciertos objetos se considera aberrante comparado con la moderación de una cabeza sana. Por este motivo, el melancólico es un fantaseador en lo tocante a los males de la existencia." (Ensayo sobre las enfermedades de la cabeza, Kant).

b) "El melancólico, que delira en lo que atañe a sus lúgubres y quejumbrosas conjeturas, es un ser apesadumbrado." (Ensayo sobre las enfermedades de la cabeza, Kant).

Y luego,

c) "En algún lugar de su obra, el Abate Terrasson establece una distinción entre los perturbados mentales: los que concluyen correctamente partiendo de ideas falsas y los que a partir de ideas correctas sacan conclusiones erróneas. Esta división concuerda perfectamente con lo anteriormente expuesto." (Ensayo sobre las enfermedades de la cabeza, Kant).

Precisión a la distinción:

d) "Las lacras de la cabeza perturbada pueden reducirse a tantos géneros supremos cuantas sean las facultades psíquicas afectadas. Creo poder dividirlas, globalmente, en los tres grupos siguientes: primero, el trastrueque de los conceptos de la experiencia, que es la demencia; en segundo lugar, la perturbación de la facultad de enjuiciar ante todo la experiencia misma, que es el delirio; en tercer lugar, el trastorno de la razón en lo tocante a los juicios más universales, que es la alienación." (Ensayo sobre las enfermedades de la cabeza, Kant).

Distinción de la precisión:

e.1) "Ahora bien, hasta aquí todavía no está realmente afectada la capacidad de entender en la cabeza trastornada, o al menos no es necesario que lo esté; pues el error sólo se da en los conceptos, mientras que los juicios en sí -en caso de que aceptemos como verdadera la percepción distorsionada-pueden ser totalmente correctos e incluso inusualmente razonables. Por el contrario, una perturbación del entendimiento consiste en que, a partir de experiencias eventualmente correctas, se emiten juicios totalmente erróneos; y el primer grado de esta enfermedad es el delirio, que contraviene las reglas comunes del entendimiento en los juicios más próximos a la experiencia." (Ensayo sobre las enfermedades de la cabeza, Kant).

e.2) "El segundo grado de trastorno mental respecto a la facultad cognoscitiva superior es, en propiedad, la razón caída en desorden, en tanto que se extravía absurdamente en sutiles juicios imaginarios acerca de conceptos universales y puede denominarse alienación." (Ensayo sobre las enfermedades de la cabeza, Kant).

Retrocedemos:

Anotar: Los tres grupos (d), no son más que dos, pues la alienación forma parte de los trastornos del entendimiento, es decir, junto con el delirio. Y el primer grupo no es un grupo, pues lo que agrupa esta clase de enfermedad en que se dan ideas falsas de la experiencia (en que se trastruecan los conceptos y el error es más bien sensorial, es decir, en que se enlazan fines y no se excita la conformidad a fin del objeto con nuestras facultades, sino que antes bien se prescinde de la causalidad interna y la mera causa es tomada por verdadera siendo falsa) son tanto la demencia como la fantasmagoría. Los fantasmas aparecen, por tanto, fantasmáticamente, en una división que no existía.

en (e) se instaura un nuevo nivel en el orden del discurso. Originariamente eran tres las enfermedades de la cabeza (d), pero ahora se ha ingresado la partición correspondiente: de un lado las enfermedades producto de la relación entre un juicio razonable y un concepto erróneo y del otro lado las enfermedades producto de la relación entre un concepto eventualmente correcto y un juicio erróneo, división que también se encuentra en el Abate Terrasson de (c). En el segundo tipo, el de los juicios erróneos, es que es considerado el delirio, por una parte, y la alienación, por otra.

Tarea: distinguir entre un juicio razonable y un concepto eventualmente correcto a partir del error (del profesor).

Concluímos: el melancólico delira sin alienarse.

Inmediatamente luego de (c) se lee:

"En los del primer tipo, es decir, los fantasiosos, o dementes, en realidad no está afectado el entendimiento, sino sólo la facultad que suscita en el alma los conceptos de que luego se sirve el Juicio para compararlos. A estos enfermos se les puede muy bien redargüir con argumentos de razón que, aunque no supriman su mal, contribuyen por lo menos a aliviarlo. Por contra, en los del segundo tipo, delirantes y alienados, al estar afectado el entendimiento mismo, el razonar con ellos no sólo carece de sentido (pues no estarían trastornados si pudieran comprender esas razones), sino que es también altamente perjudicial. Y es que así lo único que hacemos es proporcionar nuevos materiales a su perturbada cabeza para seguir urdiendo despropósitos; el contrasentido no se mitiga, sino que se aviva, por lo cual es absolutamente necesario adoptar en el trato con ellos una actitud despegada y benevolente, como si uno no se diera ni cuenta de que algo no funciona en su mente." (Ensayo sobre las enfermedades de la cabeza, Kant).

Los fantasiosos se introducen bajo la misma categoría que los dementes, es decir, la de las enfermedades en que se evidencia juicios correctos pero conceptos erróneos (no tiene alterado el entendimiento, pues puede inferir correctamente). Sin embargo, en el fantasioso predomina lo real:

"Esta característica, en virtud de la cual, aun sin estar aquejado en grado notable por una enfermedad severa, el perturbado acostumbra a imaginar que, en estado de vigilia, percibe claramente ciertas cosas de cuya presencia no hay ni rastro, se llama demencia. Así, pues, el demente es un soñador despierto. Ahora bien, si las habituales ilusiones de sus sentidos sólo parcialmente son fantasmagorías pero predominan las sensaciones reales, entonces aquel en quien se dé en grado sumo una inclinación a dicho trastorno es un fantaseador." (Ensayo sobre las enfermedades de la cabeza, Kant).

En grado sumo sólo la inclinación al trastorno, sin embargo, es notable el sentido atenuado de esta clase de enfermedad en que el orden sensorial está arruinado. El fantaseador percibe mal, se equivocan sus sentidos, el fin a que se enlaza la representación no entra en el dominio de la conformidad a fin del objeto de la naturaleza con nuestras facultades. Sin embargo, no todas sus sensaciones están mal, pues sería el mismo caso del demente, sino que en él predomina lo real, no está del todo perdido, su sanación es incierta, pero en él no se insinúa un peligro social, no hay comportamiento contrario a la ley: recordemos:

"Voy a pasar de las lacras de la cabeza que son despreciadas y ridiculizadas a aquellas otras que por lo general se miran con compasión; de las que no perturban la normal convivencia de los ciudadanos a aquellas de las cuales se hace cargo la autoridad y toma respecto a ellas medidas preventivas. Dividiré estas enfermedades en dos tipos: de incapacidad y de trastorno." (Ensayo sobre las enfermedades de la cabeza, Kant).

Concluímos: el melancólico fantasea sin ser un demente.

Leer (a) y (b) nuevamente.

El melancólico fantasea (grado atenuado de la demencia), es decir, yerra sensorialmente y produce ideas no adecuadas a ningún objeto, lo que no le impide producirlo. Sin embargo, fantasea en torno a los males de la existencia, vale decir, es un hombre de fantasmas representacionales, y por tanto, no incide en la vida social de las personas, como en el caso de la demencia, en que, al ser considerado como un "soñador despierto", no es capaz nunca de entablar límites epistemológicos, problema que lo termina conduciendo a numerosos disturbios públicos. El melancólico fantasea, entonces, respecto de sí mismo, pues: "Por eso se atribuye a alguien una especie de fantasiosidad por el mero hecho de que el grado de intensidad con que le afectan ciertos objetos se considera aberrante comparado con la moderación de una cabeza sana." Fantasea respecto de sus afectos, se intuye mal, falla sensorialmente respecto de sí en el mundo.

Por otro lado, el melancólico delira (grado atenuado de la alienación), es decir, yerra en los juicios de la experiencia misma tomada como verdadera. Sin embargo, no en todo ámbito, sino en el ámbito de una experiencia cercana, pues el delirio "contraviene las reglas comunes del entendimiento en los juicios más próximos a la experiencia". En los juicios más próximos. En los que lo rodean. El radio de acción de esta enfermedad es limitado y el enfermo no alarma al Estado, razón por la que el sujeto aquí comprometido no es aislado socialmente. Pero tenemos (b) que su radio de acción es más que moderado, sino que su delirio atañe sólo a sí mismo, yerra respecto de sí, se enjuicia mal, se infiere erróneamente de premisas verdaderas. Es un estoico radical y podría jamás llegar a saberlo. El Epicteto por excelencia, pues el melancólico que delira siempre dirá: parece que (élla ) no conoce mis otros defectos, porque si no, no te hubiera mencionado solamente ésos.

De todo esto queda:

Si el melancólico tiene conceptos (al considerar los males de la existencia) errados de sí, a saber, porque la existencia lo compromete en primera instancia y más que a nadie; y si el melancólico enjuicia errónamente sus conjeturas, y por qué no decirlo, su estado anímico (pues es una cuestión de defectos), concluímos:

El melancólico es el único enfermo capaz de inferir erróneamente a partir de premisas falsas. No molesta a los demás, pues sólo puede decir la verdad (F y F, entonces V).

Un perturbado mental que es más bien un imbécil, un trastornado que es más bien un incapaz.

Próxima Clase:

-El problema entre el endeudamiento y los estafadores (Observaciones sobre lo bello y lo sublime y primera clase sobre Ensayo sobre las enfermedades de la cabeza)

Trabajo final semestre:

-Deber moral y la cuestión de la mentira.

A recreo.

martes 22 de diciembre de 2009

la egología no es tanto la capacidad receptiva del que escucha, y menos aún la condición (interna o relativa) del que se confiesa, sino más bien el que todo ello sea el caso.

viernes 11 de diciembre de 2009

§40.

-"Todo me conduce al insomnio"

Hoy no leí a Kant. De entre todo lo que postergo, lo más detestable ( y no por principios, sino más bien porque ahora es postergado el sueño), es dejar un parágrafo a la mitad o no haber comenzado el siguiente. Intenté hojear en el bar buscando una nota, que ahora, sólo ahora, reproduzco íntegramente:

"Se hallará que un rostro completamente regular que quisiera el pintor tomar para que le posara como modelo, no dice comúnmente nada, porque no contiene nada característico y expresa, por tanto, más la idea de la especie que lo específico de una persona. La exageración de lo que pertenece a esta especie de lo característico, es decir, la que viola la idea normal misma (la conformidad a fin de la especie), llámase caricatura. También enseña la experiencia que esos rostros completamente regulares delatan en su interior comúnmente sólo un hombre mediocre; presumiblemente (si se puede admitir que la naturaleza exprese en el exterior las proporciones de lo interno) porque, si ninguna de las disposiciones del ánimo destaca sobre la proporción requerible para conformar a un hombre sin falta (fehlerfreien Menschen) no se puede esperar allí nada de lo que se denomina genio, en que la naturaleza parece apartarse de las relaciones habituales entre las fuerzas del ánimo para ventaja de una sola de éstas." (A 59).

(1) Detestable es dejar un parágrafo a la mitad porque con él puedo ya intentar resolver, conectar internamente a otros elementos, recapitular, organizar y extrapolar aquellas ideas que se abren a un desarrollo honesto pero en absoluto definitivo. Detestable es no saber cómo acaba el parágrafo, es decir, no saber cómo lo deja Kant. El estado del ánimo aquí es a la vez el de la sospecha, la ansiedad del desenlace (que llegaría, alguna vez), es decir, el sentimiento doloroso de estar clavado a la cama sin poder dormir a causa de lo que se ha venido llamando una histeria representacional.

(2) Detestable es no avanzar al próximo parágrafo porque las posibilidades de lo que viene - la expectativa del curso general de la exposición- es infinita e insostenible. Detestable, en el fondo, es no poder continuar debido a que el parágrafo anterior gravita aún en el ánimo y no se está dispuesto, en modo alguno, a ingresar lo nuevo, puesto que entonces el parágrafo anterior no se dejaría leer hasta su última palabra: no se dejaría pasar por lo que se viene llamando la lavadora representacional (el ánimo en todo su esplendor y actividad, en su fuerza). El estado anímico es aquí el de una niña que con la panza llena espera en virtud de su metabolismo para lanzarse sobre el próximo chocolate; esto es, el de la espera activa que busca una ocupación en la oscuridad camal para procesar saboreando a la vez el siguiente estado, que es a la vez el anterior (1).

Me acosté, entonces, sin haber leído, parecía cansado. Error. El cansancio se disipó lentamente y con él toda posibilidad actual de quedarme dormido. Fui alcanzado de pronto por la conciencia desesperada de estar despierto, de estar hablándome, maldiciendo a lo oscuro con palabras informes: algo pasaba, un vacío, como figuras absorbidas por la humedad de lo sin-materia, me acosaba. En mis representaciones faltaba por completo el entendimiento, toda relación con un objeto (del pensar) me era negada, la razón dislocándome en la nada de unos brillos; allá en los rincones, unos sonidos descontextuados acaecían de manera violenta y la imaginación se adueñaba de la sensibilidad quedando exiliado de todo principio vital. No tenía nada en que pensar. La lavadora no tenía nada que lavar y la histeria no encontraba ya ningún objeto en el que prolongarse. Me levanté, encendí la luz y el computador, y empecé a escribir esto.

Voy a ver qué hago con este parágrafo.

viernes 27 de noviembre de 2009

Adiós a las otras armas.

"Diese Traurigkeit, nicht über die Übel, welche das Schicksal über andere Menschen verhängt (wovon die Sympathie Ursache ist), sondern die sie sich selbst antun (welche auf der Antipathie in Grundsätzen beruht), ist, weil sie auf Ideen beruht, erhaben, indessen daß die erstere allenfalls nur für schön gelten kann."

(Kant, Kritik der Urteilskraft, 127).

[Esta tristeza, no por el mal que el destino inflige a otros hombres (del cual es origen la simpatía), sino por los que ellos mismos se hacen (la cual reposa en la antipatía de principios), es sublime, porque descansa sobre ideas, mientras que la primera sólo puede considerarse como bella].

domingo 22 de noviembre de 2009

ella busca a mi padre muerto y yo a su hermana pequeña.

El sujeto que ofrece resistencia en una potencia sin poderío (Macht), cuando es alcanzado por un temor súbitamente suscitado y que pone su ánimo fuera de compostura, queda fuera de lo sublime, rehuyendo, buscando el cese de la penuria para devenir en alegría y queriendo no volver jamás a repetir la escena. El problema es el mismo que en la analítica de lo bello, segundo momento: comunicabilidad universal, conocimiento general, validez pública, y en definitiva, el (dis)placer como consecuencia del enjuiciamiento y no viceversa, es decir, asegurar la estadía estética de lo sublime. En lo sublime [dinámico], la naturaleza es representada como inspiradora de temor. No todo objeto que despierta temor es sublime. Inspirar y despertar. Aquí, esta delgada distinción puede tomarse como sigue: la inspiración hace al objeto temible, mientras que si despierta temor nos atemoriza. El atemorizarse ante el objeto elude el como si de lo temible, en el que el solo pensamiento de resistir al objeto y en que toda resistencia sería entonces completamente vana. Lo sublime no puede obtener su fundamento de determinación de la inclinación (del rehuír a la visión del objeto que lo intimida), pues en tal caso la universalidad quedaría perdida de antemano y tendría sólo una validez privada, en la inclinación. Sin embargo, su fundamento deja de ser sospechoso y se vuelve estético en la medida en que nos hallemos seguros, fuera de la inclinación. Aquí lo sublime atrae y eleva la fortaleza del alma por sobre su término medio habitual y permite descubrir en nosotros una potencia de resistir completamente distinta, que nos da valor para poder medirnos con la aparente omnipotencia de la naturaleza. Resistencia completamente distinta, no resistencia de poderío contra poderío (que sería siempre empírica), sino de una potencia sin poderío, resistencia a la medición del sujeto con la naturaleza. Pero potencia de resistir, no potencia de poderío. Es decir, potencia para el como si de la medición, no potencia para sobreponerse, la cual comparada con el poderío de la naturaleza, resultaría siempre una pequeñez insignificante. Todavía hay algo de matemático en lo dinámico, pues la superioridad sobre los obstáculos sólo puede ser juzgada según la magnitud de la resistencia. Potencia, decíamos, inversa, potencia de decidir la inadecuación de las fuerzas representacionales, es decir, de poner la Unermesslichkeit (inmensidad) en la naturaleza como poderío sin prepotencia (Gewalt), y de poner la especial resistencia, el obstáculo del sujeto, como un ceder de la propia insuficiencia en la medida en que somos al mismo tiempo juzgados independientes de la naturaleza. La universalidad, entonces, no yace sino en que en el juicio estético sobre lo sublime la naturaleza no es juzgada meramente en cuanto atemorizante, sino porque invoca en nosotros nuestra fuerza para mirar aquello de lo cual nos curamos (bienes, salud y vida) como pequeño y, no obstante, ver por eso mismo su poder, no como una tal prepotencia respecto de nosotros, ante la cual tuviésemos que inclinarnos cuando se tratara de nuestros principios supremos y de reafirmarlos o abandonarlos. Por tanto, la naturaleza se llama aquí sublime simplemente porque eleva la imaginación a la presentación de los casos en que el ánimo puede hacer para sí mismo sensible la propia sublimidad de su destinación (Bestimmung), aun por sobre la naturaleza.

miércoles 18 de noviembre de 2009

Mahler, Sartre, Valdebenito (nota de una nota de un teléfono).

Los hombres jamás estaremos tristes.

Lo que una penuria atravesada por el canto
es capaz de restituir al orden
de los terrores como pájaros
es a la vez
una horca y una pradera
por el que cansadas planearían
para posarse sobre uno de sus jardines
donde hallaran escondidos a los quinientos jóvenes de la orquesta
ejecutando un límpido y sonoro
arte de las diferencias.

Estaremos estallando entre los libros
que nos dejaron nuestros abuelos
y la marcha del fin final
se erguirá como el rondo-finale
de la séptima sinfonía.

Lo que es todavía asombroso de una obra del teatro existencial es a un tiempo el devenir positivo del absurdo y el retroceder del sentido que halla, en pequeñas diálisis, cortes de tiempo y engranajes de un gatillo, descendiendo como tiempo, hasta el momento en que el borracho se acuesta a los ojos de dios. En un comienzo, la conversación ha de ocultar la historia y luego ha de seguirse con rigor, como un montón de pasos calculados tendidos sobre el abismo (Abgrund). Escribir la traición en toda su máscara, el error aquí bate sus alas en un charco de malentendidos y apariciones tormentosas que debieran, tal como en algún momento se anuncian y se dejan anunciar, disipar la duda anónima. Por otro lado, el retroceso como astucia, el espíritu que vivifica la obra internamente, se rinde en su proyecto como los pasos borrados por la nieve. El reducto (que no llega aún al desenlace) ofrece como tacto (escena) la resistencia al poderío de la imaginación y se torna una prepotencia que equivale a la crudeza altiva de palabras sensatas, desnudando al lenguaje, perdiendo todo su contexto.

"Si todo lo que toca es verdadero, me clavaré a la causa primera."

-Perdónanos.

La insatisfacción queda demostrada.

lunes 9 de noviembre de 2009

abrumarse al ver cómo Guido Vallejos espanta una mosca sobre su cabeza
en medio de la cirugía intencional de las cabezas partidas
es haber dado con la triste deducción
de toda una rama de la filosofía.

quedar varado en la cama
después de haberse gestado en mí
la intuición genuinamente filosófica de que se está solo en esto
no es sino el grito errado de mi recogimiento en el Todo
y tras el cual la acción de despertar
llega a ser el segundo trabajo más antiguo
que ha llevado a cabo el hombre sobre la tierra [después de la pesadilla].

no ser abrazado por nadie
cuando se han explicitado -por todos los medios- las primeras causas
que lo han llevado a uno
a estas débiles y enfermas relaciones cognitivas
no entraña sino que el contexto
no es ya el de una justificación
ni el de un descubrimiento
sino el de un extremo sin justicia.

no poder acudir a nadie,
infinitudinal resistencia del Otro a amarme,
lejanía completa, vacío abismal de la habitación
a la que de pronto fui exiliado, como si de pronto todo Chile
y el universo entero hubieran desaparecido tras la puerta;
pero las cosas ya no las puedo compartir con nadie,
soy la evidencia científica del egoísmo
y su oscuridad teatral que siempre amenaza
con deslizarse.

La escopeta tendría poco menos que mi estatura,
dejaría que me besara con la inconmunicable pasión a la que sólo podría elevarse un metal,
enviaría mi respiración hacia abajo como si de algo sirviera
a los muertos que cayeran por el gatillo, encaramándose
desde el dedo gordo de mi pie izquierdo.

Si pudiera morir dos veces, iría a gritarle a mi peor amigo
las más radicales exigencias que Dios jamás leyó siquiera de mí,
me dispararía, entonces, y reventado desde el piso, volvería a darme unidad
-puesto que la razón sobrevive todavía a un escopetazo-
Me levantaría y luego iría hasta donde mi peor amor,
le gritaría las peores vergüenzas e injusticias
que Dios jamás quiso leer siquiera de mí,
y entonces también me dispararía.

Hay que aclarar aquí, que en caso de que la razón todavía sobreviviera,
ésto no presenta realmente un gran problema,
pues dudo que ella vuelva a dar unidad
a aquél para quien la muerte
ya no es más que la verdadera herramienta de la ética.

no poder leer,
no poder avanzar una línea,
no poder anotar al márgen,
no ser capaz de un mapa conceptual,
no es sino la amargura de la sensibilidad
cuando la aprehensión produce escozor
y derrame lento y total de las estructuras.

acostarme sin calcetines y sin pantalones
es lejos lo que me ha hecho más feliz este día.

me alimento bien, sigo delgado, concluír:
otra vez acostarse.

me dejaron tan solo y tan vivo, tan real y tan entero,
murieron todos tan antes de mí,
que ya no tengo verdaderas ganas de morir:
llegaré al cielo y las puertas del Reino estarán cerradas,
tendría que volver a la vida y sentirme estúpido en el mundo incomensurable,
como el peor objeto entre todos los objetos,
como el más inútil, como el más objeto.

estoy sin recursos,
esperaré a mi padre.

martes 20 de octubre de 2009

Me quedé acá o el desuello de vivir.

A Lautaro Elías Quiroga Aguilar Perfecto

como si dejara de remanente un abrazo, la ventana abierta de puros pájaros,

sonoro esplendor de los huesos que cayeran sobre el despellejado, ah cielo,
tanta apertura, como una pizarra blanca sobre la cual las caricias
irían dejando pequeñas estrías agobiadas, acomodando triángulos en la unión de un punto con otro, las ecuaciones de Kirchhoff, un dibujo real, comisuras reales, un violeta lánguido o
mortecino
(Cf. Kant, Crítica de la Facultad de Juzgar)

o el síntoma más grave del abandono: lo radical invisible de varios ojos desconchando los preciados ángulos heliológicos,
certeza del después que llega batiendo su espuma
desde la remuneración infatigable de la pesadilla, caes sobre mí, Leviatán, rompiendo con el ejército amargo de la despedida
como una piedra bañada de leche y padres muertos, el irrepetible capitán que dijera sobre sus hijas: "¡he aquí la inclemencia de los años, el deslumbramiento de todas las puertas juntas en el atolladero divino de la castración! Conductos de muerte y regalo, celebración sobre la urgencia de las trombas marinas, agraciado despegar del sueño que ha quedado preso en la extinta soledad
del papiro; un solo recado, vuelco especias fracturando el olvido, los frascos rotos y lo imaginario que conserva su espacio, a pesar de todos estos peñascos, locura, porque
la primera mujer que concibió la resurrección no logró evitar lo que las cenizas llevaron al pecho
de los que mueren en su propia demasía;
así, vuelve por tercera vez el ojo partido por el insomnio, como la experiencia que se tiene de un grito al ingresar de golpe al agua, o como el auxilio de la hermana porque el ser querido
se restriega sobre la baba gonádica del eterno desbalance:
¡perdí tu miel, la perdí toda, querido tambor y alegría!, los bosques despapelados en el cuarto de las polillas, como si la representación de la felicidad fuera la imitación de una escena brutal; y la arquitectónica estupidez el estafador que pierde el control cuando los proyectos desbordan en lo inesperado,
¿por qué, entonces, permanezco todavía sin participación alguna?
Habitual giro de las escopetas kantianas, Kant como el cazador al que se le quiebra el arco
detrás de las estatuas de la insolencia, como avatares afligidos por el dogma y el terror
que avanza en el desplegar de las alas malditas, una luz que se cierne
reflexiva cabalgan los tejados y las torres vomitan espejos con ímpetu de elefantes,
el desgarro profundo halla su hogar en el destilado de los pensamientos, hijos del petróleo,
el escupo sencillo de los primeros azotes,
pues el objeto de la lucha está perdido,
la desolación del nombre que habla en mi nombre cada vez que deniego la estructura
de los sentimientos dislocados por amanecer, el cuidado de grandes peces,
la infancia que irrumpe con las bicicletas en la forma de cristales,
desvergonzada, huye la caída, sustracción inevitable, parezco una computadora elaborando
el reporte general de este error, fatal enumeración de interrupciones, congregación de las condiciones de imposibilidad, la abrupta semejanza de Dios con el derroche incalculable del climaterio, mi destape abierto, una especie de juntura entre las costillas y la instalación
de los objetos como presuntos espasmos conceptuales, arribo esencial de la tristeza
al helipuerto del Espíritu,
como una batalla revisada un millar de veces en la que el héroe
canta con su voz atiplada hasta que provoca la inversión cualitativa de la tranquilidad,
sopesar los gramos delicados y la desventura, el exilio comercial, la fantasía destrincada,
histérica en lo planario de los jueces que apuestan por el desfalco de todos sus gajos traidores, suministro infinito con la lentitud de los gotarios,
concluír, entonces,
como en esos sueños terribles en que un líquido verde se desliza por debajo de la puerta, que se sabe,
sin haber mirado:
alguien siempre quiere matarnos
del otro lado
."

lunes 12 de octubre de 2009

Amanecer finlandés.

Tomo la diferencia peirceana entre el buen hábito y el mal hábito. A veces este pensamiento es como un autito color rojo con un triangulo amarillo mal pegado y cuyas ruedas se unen en pares por un alambre nunca resistente al segundo impulso. Pero la mala memoria. La mano gigante del niño es el cuerpo que se sustrae, el cuerpo que no es mío ni suyo, el cuerpo de dos nombres. La muerte, fanática en los cuerpos lógicos de la glosodinia, abraza las malas premisas. Abducir cuentatrás que ya he caído bajo los naranjos. La actitud extravagante, el recurso absurdo al ocultamiento sabanal. Las luces podrían apagarse, pero lo que queda de grande fuera de mí adopta la senescencia como el fármaco genuino de las conducciones oníricas. Yo quedé pegado. Nunca dije nada. Me quedé dormido cuando nací y desperté bebiendo de los senos muertos de lo clandestino. Hoy nadie me dará un abrazo, ni daré alguno tampoco. Los autos podrán ser lanzados contra las murallas, el niño podrá llorar y pedir nuevos juguetes; la Muerte podrá cocinar algo rápido y salir atrasada al trabajo; pero yo y la pesadilla estaremos demasiado cansados como para seguir tanto ritmo y miraremos la tele muy mal echados en el sillón, olvidando que hay pájaros que ya no cantaron.

lunes 21 de septiembre de 2009

cuando uno escribe, prepara un terreno,
un pantano o lugar más allá del escrito previamente individuado, habla la escritura
en su tiempo a partir de los más honestos desvaríos:
la caída de un gráfico que se tuvo por pintarrajeado cielo
-ese bosquejo animal de lo sublime-
cuando las horas malsanas atribuían al pecado el nombre de mi hermana
tantos, rayos, pero, no, ¡qué se dice! he indexado en mis ojos la concentración exacta de error y la pausa que elige
ella misma
estas mis palabras, amor de mis palabras o mártires socavados por las tristes amistades
de la Nueva Música.
como la vara a medio sumergir en el agua, cuando alguien se levanta contra mí
lo bendigo con la dulzura del astigmatismo astrológico
y la distorsión y la expansión y la altura y lo divino
se funden como la negra miel en los muros de la única Novena Sinfonía que se ha escrito;
pero el Dios que soy ahora
se marchita con la lentitud de otros párpados cuyos pétalos serían
máquinas de escribir y espadas que se pierden con mi canto entre las montañas;
allí, lejos de la flor, los cuásares de mi pecho,
únicos con corrimiento a la más baja desdicha,
no saben lo que hacen: gritan tan cercanos que no se distinguen
de la fuente receptora y ya todo es sabido
porque todo habita en mí
como en el maternáculo de los que son abandonados
y traicionados por ciertos, prestados, nombres
o como en el hogar de los que de pronto caen en cuenta
de que el universo podría ser re-escalado
más acá de las barandas y el vino con mención a la amenaza.

cuando uno escribe, prepara un terreno,
pérdida gratuita que no conoce límites,
como la iniciación en el secreto con el que toda luz se imanta:
el error en la corrección de todas mis calibraciones es como decir
que doy las gracias a la dislocación de aquellos que hablan.

Cuando me empiezo -empezaría- a escribir, jamás antecede al acto algo más allá que la primera frase; el resto sólo es turbación e imposible defensa de tu absoluto.

hoy muero como si nada, pero es que -y esto ya lo sé- una hipótesis incorrecta profunda ha sido adoptada.



[Esta fue la iglesia que yo construí,
en la que nadie tuvo fe,
y en la que todos menos Yo
fueron salvados]

lunes 7 de septiembre de 2009

ahora que ha llovido un poco, esto es como estar hablando con el primero que se siente en la silla de los acusados. quizás se me olvidaron los recados, o la frasé postergó su enlace mundial con la perpetración infinita de los muertos que se aburren en mi cuerpo. yo alguna vez escuché, o me detuve a escuchar, a escuchar como abrazando. lo que muere es la lata de cerveza con sus desparramadas neuronas por la mesa. no puedo comer así. hay que limpiar todo mientras los borrachos duermen o se citan en círculos de actividad que tienden a la desaparición, gradual o absoluta, de la humanidad que va quedando en su silencio o falta de silencio. el egoísmo radical sería algo así como la fertilidad irrestricta de una reducción fagológica. quedó un trozo de pan por ahí. mi guitarra está muy enferma y tiene dos almas, no una. ahora ocurre que quisiera escribir los nombres de todas las personas por las que yo llego a saber que estoy aquí, cuasi-vivo, o como con un cansancio lacerante reflejado en un espejo -¡tan diminuto!- que interrumpe los actos más sencillos, los más o menos maravillosos, los de leve rechazo o suplemento. confieso que cuando camino sobre baldosas cuadriculadas, avanzo como si fuera el caballo de un tablero de ajedrez. era mi única entretención desde pequeño, cuando mis padres me llevaban a grandes tiendas de ropa. sólo pensaba en el próximo lugar donde caería mi pie. fallar me hacía levantar la cabeza y dar, por lo general, con los vendedores o guardias cuya sola (re)aparición era ya todo un reproche. son las 3:04 de la mañana y se acerca el dolor de las 3:41. agradeceré a todos, a todos, aunque no siga pensando en otra cosa que en una disminución fuerte de la población terrestre.

lunes 31 de agosto de 2009

9º Sinfonía, Bórquez-Mahler.

"Pero lo que los apóstoles de la autenticidad realmente sostienen contra Mahler, a saber su rigurosa discontinuidad, la no-identidad musical con lo que sea que esté detrás de ello, emerge ahora como un suceso necesario. Weltschmerz (dolor del mundo), la disarmonía entre el sujeto estético y la realidad, ha sido la postura del espíritu musical ya desde Schubert. Pero esto no ha llevado a los compositores a modificar el lenguaje formal de la música. Ese fue el logro de Mahler. El alma replegándose en sí misma no se siente más hospedada en su idioma tradicional. Se siente consternada; su lenguaje ya no es capaz de acomodar la violencia directa de su sufrimiento (...) Pero Mahler no concluyó que la única solución era caer en el silencio."

"Contra todo arte, su objetivo es transformar el arte en una arena para la invasión de un absoluto."

"La música de Mahler sacude las fundaciones de un orden estético auto-asegurado en el cual una infinidad es encerrada dentro de una totalidad finita."

(Adorno, Quasi una Fantasia).

El devenir muerte del amigo podrá obstruir la música y la lectura, mas no el amor que estará chorreando eternamente de mis manos impuras.
Me dejaran solo y estaré llorando para cuando baje Dios a comprobar que la desgracia era cierta:

Hay una tragedia siempre más trágica porque más allá de la tragedia,
amenaza la posibilidad misma del suicidio porque no compete sino al Otro al que ya asesino o al testigo que no seré de mi muerte, en una oportunidad anticipada sólo porque "llegará" la muerte, llegará ella salvando el abismo de nuestras sombras y la flor de su boca dirá: "allí acaba", sin embargo, aunque, posándose en los rostros cual pulpo de las profundidades, diga que el tiempo tiene sentido porque la duración llega a ser el hecho de que un ser humano llame a otro, hurtará todas las partes del Todo en todos los que se aman porque no dejará que los hombres mueran solos,
no dejará que mueran solos,
y no lo harán nunca.

domingo 16 de agosto de 2009

La filosofía es la ciencia de los poemas perdidos/ el pensamiento es poema donde la cita, solicitud, ruego de la frase, cifra la estructura del secreto en la turbación de la falta; y donde la palabra presenta la ausencia equívoca que, como lo erótico del lenguaje, acusa, y sólo acusa, el tiempo en que de una punta a otra se teje, escribe, inscribe, la caricia o profanación/ del Eterno Femenino sin retorno.

Titánide Mnemosyne.

"En Totalidad e Infinito, la 'Fenomenología del Eros' describe el movimiento del epékeina tes ousías en la experiencia misma de la caricia" (J. Derrida)

Intimados resiste, ¡éxtasis!
o Voluptuosidad, permanece en el suelo como las caricias
de Mahler, sí, aquello que interrumpe el advenimiento del otro
para que el pensamiento tome vuelo
y salte quedándose allá, en un porvenir jamás lo bastante porvenir.

"El movimiento del deseo no puede ser lo que es más que como paradoja, como renuncia a lo deseado". (J. D.)

"Inaccesible, lo invisible es lo altísimo. Esta expresión -afectada quizás por las resonancias platónicas evocadas por Levinas, pero sobre todo por otras que se reconocerán más rápidamente- desgarra, por el exceso superlativo, la letra espacial de la metáfora. Por alta que sea, la altura es siempre accesible; lo altísimo, en cambio, es más alto que la altura. Ningún aumento de altura podría medirlo. No pertenece al espacio, no es del mundo". (J.D.)


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Y profanar tu secreto.

Ultradanza, si llegásemos al amor
-cosa que espero que no-
se despertarían los Titanes
¡con casi todas sus flores!
y escoltándonos, caminaríamos, Ararat
cogerían las piedras
arrancarían los árboles con dulces tenazas
y, ¡cubre tus ojos!, levantarían el templo de las palabras
donde se encuentra brevemente
el temor de los protegidos
la niebla de los ojos en el lugar donde los muertos saltan
y marcharían con las manos en tus párpados
trabajando infinitamente
con una aguja y un hilo
acomodando alfombras rojas de mil pecados
y entraríamos a descansar
dos días, dos días.

jueves 13 de agosto de 2009

Estoy borracho y no valgo nada.

"No creo que una carretilla
de esperanzas, de juramentos, de flores al fin
vuelque a tus pies lo que desea
nuestro corazón, señora Dauphin"

(Regalos de frutos helados al año nuevo, XVI, a la misma).

"Victoriosamente huye el suicidio bello
¡tizón de gloria, sangre por espuma, oro, tempestad!
o risa si allá una púrpura se apresta
a no tapizar real más que mi ausente tumba.

¡Vamos! de todo este brillar ni siquiera el harapo
se retrasa, es medianoche, en la sombra que nos agasaja
a menos que un tesoro presuntuoso de cabeza
derrame su acariciado indolente sin antorcha,

¡la tuya tan siempre deliciosa! La tuya
sí, única que del cielo desmayado retiene
un poco de pueril triunfo peinándote con ella

en claridad cuando sobre los almohadones la depositas
como un casco guerrero de niña emperatriz
del que por imaginarte caerían rosas"

(Varios sonetos, III).

Escribo, como si pudiera repetir con alguna velocidad el corte
del teléfono a la hora inoportuna,
con los pies desnudos y fríos
lo que hoy se llama una situación de sospecha y pérdida
Pues yo soy la traducción imprecisa
del dolor que calla
en la absorción de las palabras malditas
y has dicho que el corral se sella
con la sangre de los que cuidan
señalando las ovejas
que continuamente se perdían
mas yo me desentendía y salía
a pescar un beso con renovado fulgor y rechazo
como si se tratase de un santo paso
lo que en verdad era falso y ya no valía.

miércoles 12 de agosto de 2009

interpolación.

uno todos los datos de mi vida con la ficción de la muerte en la boca.

sábado 8 de agosto de 2009

Poema para Sigrun.

como si nuestros años fueran montones de deudas en los bolsillos equivocados

haber aprendido nada salvo un dolor a través de veinte ventanas empañadas, cosido a la locura del patio, injustamente enaltecido, abandonando la idea de un calor perpetuo, sentado a la orilla del sufrimiento que se esconde en lo que todo el mundo ha escrito

los señuelos y yo como carne estropeada amarrado a un cañón por no haber sido
lo suficientemente divino como para tocar la desdicha y su gran caída bifurcada

la fatalidad magnífica cuando resto el mundo a todo lo que involucra mi percepción de sujeto/truncado y quedan vacías las cajas, tiendas antiguas que dibujan el contorno de la zapatería más pobre en la ciudad de los que nunca se suicidaron
los árboles caminan y me persiguen, algo malo les habré hecho como algo malo le he hecho a cada hoja que ha entrado en el campo de mi retina que es cuchilla y tinta de gigantes de fuego

y la suciedad la ligereza, para cerrar lo que hay en la tierra que no se alcanzó a pisar debí tener temple de cuervos
y rostro doble, pisada doble
como rayo que divide lo más querido
reparto entre los más hambrientos lo que nunca he comido
callo en el hambre de la caricia
y sufro en su coral infinito
quedando culpable la indigencia y la falta de túneles en las alcantarillas
como los llamados que interrumpían el lecho de piedra
y la burla la burla a la falta de casos en mi gramática de enamorado
amando a la hija
describiendo con sumo error todo lo que hay de cabizbajo en mi pecho
como si por ser hombre no tuviera derecho a conocer árboles enfaldados
la comodidad es incierta
mas la tristeza de los que sueñan con un corazón rodeado de azul y blanco y muerte
supera todos los grados de incerteza

encerrado y comiendo nada más que el aire por el que te oí, he guardado
mil palabras que saldrán cada vez que vuelvan a mí por tiempo de diez segundos
los recuerdos arrojados en los engranajes que conectan los pasadizos de montaña aplastada por el delirio y las desesperaciones más comunes.

he perdido mi lengua y he ganado voces que ya no puedo sostener. a la guerra sin zarzaquieta y celebración sin tzoalli, sólo hay amor a través del mar y los pájaros que son dioses de plata con cuernos que desmienten la llegada.

el espacio que en bucles definidos se dobla sobre sí y aparece como espesura de ojos
y compenetración externa me grita desde lo profundo:

"hay cosas que uno no puede tocar"

como el privador de bienes, el bandido que escapa y muere de hambre en el desierto,
he vendido cada palabra al servicio de la razón y el trabajo maldito de los más negros pensamientos.

¿qué cosa puede quedarle a uno sino un olor que revela la idiotez permanente del comerciante que no detiene caballo alguno para recoger las flores inútiles del campo?

como el estropeador universal, el caballero que con la armadura hecha canto rompe en el agua su cabeza por falta de suavidad en las tareas que Dios le ha encomendado.

no haber iluminado nada salvo la salida más rápida y equívoca, el desnudo querer de una valkyria que me arrastra y para quien mi cuerpo fue desde un comienzo demasiado pesado para llevar al valhalla.

solo y salpicado de rosas malditas en las orejas, el aullido del lobo encadenado muerde todavía mi esperanza, todo eso que uno ha liberado, esa risa, colibrí y muerte, empapado de amargura y destruido con el dolor de los alcohólicos miserables, he llegado a un límite que no es límite, a un zurco, a una diferencia que es imposibilidad: no tener manera alguna para intercambiar puntos de referencia, direcciones, matices y letras que marchan siempre contra el autor. Haber perdido los pañuelos de la infancia, haber dejado que amarraran a la línea del tren a un gato, no haber salvado al conejo de aquél mismo gato, haber faltado a la iglesia, al casamiento, a la muerte de alguien, pasear solo por los cementerios y por lo que hay en él de irreductiblemente fantástico, conducirme al fracaso, Eros y Sonne, forjado con los cabellos del Mal y arrojado a los perros del infierno. El guardabosques de la locura y el impedimento, la falta de palabras precisas que me condujeran al perdón y curaran mis rodillas. Amar un olor trabajando para la esquisofrenia, temer infinitesimalmente por la falta de respuestas, o como respuestas en blanco que se pegan en el gran muro de mis batallas decididamente perdidas.

querer ayudar sin metafísica.

traicionar o no agradecer, aprender a quedar solo, a volver a casa solo.

Skald de las almas reagrupadas en el módulo del silencio, Rúnwita del futuro en detrimento y runas apagadas por el posible olvido.

magistral no-escucha de parte del ejecutante: "Me rindo, me rindo".

chocar y chocar con los árboles, quererlos tanto, querer traspasar los diques, refutar a Descartes metiéndome hojas secas a los ojos y ver crecer un álamo de cenizas como cáncer al espíritu, pene disuelto, dislocado y difamado, en cuarentena y con la vaga esperanza de servir para que aquél cuchillo de la cocina jamás vuelva a ser utilizado.

regalar un dibujo de mi doble, a falta de una desilusión más directa y proporcional al gesto inadecuadamente sublime que ahora amenaza con electrocutarme.

la cama es lo imposible.

ruego misericordia, he faltado.

"La caricia, como el contacto, es sensibilidad. Pero la caricia trasciende lo sensible. No se trata de que sienta más allá del sentido, más lejos que los sentidos, que se apodere de un alimento sublime, mientras conserva, en su relación con este sentido último, una intención de hambre que va hacia el alimento que se insinúa y se da a este hambre, sino que lo profundiza, como si la caricia se nutriese de su propio hambre. La caricia consiste en no apresar nada, en solicitar lo que se escapa sin cesar de su forma hacia un porvenir -jamás lo bastante porvenir-, en solicitar eso que se oculta como si no fuese aún. Busca, registra. No es una intencionalidad de develamiento, sino de búsqueda: marcha hacia lo invisible. En cierto sentido expresa el amor, pero sufre por incapacidad de decirlo."

(Emmanuel Levinas, Totalidad e Infinito, pp. 267-268)

jueves 6 de agosto de 2009

El día de hoy va a ser un error, lo presiento.

martes 4 de agosto de 2009

Sterben werd' ich, um zu leben!

Levantarse en el último movimiento y rezar al lado del propio lecho con la oscuridad haciendo retroceder mi espíritu.

Haber mantenido cerrados los ojos durante una hora y media y haber reunido ambas manos a la manera de María Magdalena con el fervor de un mal creyente.

Encontrarse a la eternidad en lo Alto. La caída de los ángeles y las campanas sobre mí.

No haber considerado jamás la belleza sino haberse acoplado severamente a la muerte.

Haber escuchado con dureza, como si el alma necesitara ser forjada en el infierno para poder sostener al cielo. Ingresar con dolor nada más que a la soledad y a la fatalidad de las trompetas. El apocalipsis; grito divino jamás previsto, lo interno que sobrevuela con osadía al Maternáculo. Sentir descascararse el mundo, los dientes y las manos como lejanía absoluta de lo impersonal en mí.

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Pero he perdido desde que entendí esto: ninguna mujer pondría su interés en un hombre que haya escuchado sin reserva alguna la 2º Sinfonía de Mahler y haya estado a punto de sucumbir por ello.

viernes 31 de julio de 2009

El espectador no es un genio: für dich.

"Un himno gigantesco a la gloria de todos los aspectos de la creación... al milagro de la primavera gracias a la cual todas las cosas viven, respiran, florecen, cantan y maduran, y después de la cual aparecen esos imperfectos seres que son los hombres". (Mahler sobre las necesidades de su 3º sinfonía).

Una sola cosa que anotar:

¡vivir por ti!, ¡morir por ti! / to live for you!, for you to die! / für dich leben!, für dich sterben!, Almschi!.

Mahler y su madre; el amor no hace más que querer re-iterar el sufrimiento de la madre.

für dich leben, los pizzicatos del 2º movimiento; "... la pieza más despreocupada que jamás haya escrito, despreocupada como solo las flores pueden serlo. Todo revolotea en el aire con gracia y liviandad".

el batallón convertido en flores,
la marcha de los contrabajos,
la prisa que quiebra en la urgencia,
el beso que traduce dos futuros sin enlace posible.
Decir que se ama,
nada,
en absoluto.
El acusativo, juego que a la inversa muerde la entrada (input) y la salida (output).

für dich sterben:

"¿Cómo te imaginas ambos, esposa y esposo, como compositores? ¿Tienes idea alguna de cuán ridicula y subsecuentemente idiosincrática rivalidad nos terminaría llevando a ambos a la destrucción? ¿Cómo sería si pasa que de pronto tu estés "de ánimo" ("in the mood") pero me tengas que andar buscando por la casa, o tengas que llevarme algo que de pronto yo necesitara, si tú andaras tras las estupideces de la vida por mí? -¿Significaría esto para ti terminar con tu propia vida, y piensas tú que lo podrías hacer sin un alto grado de ser sin el cuál no podrías vivir, si abandonas completamente tu música para así poseer - y también ser- la mía?"

(Carta a Alma, 19 de Diciembre, 1901).

Anotaciones posteriores de Alma:

"Él no piensa absolutamente nada de mi arte - y piensa gran cosa del suyo- y yo no pienso nada de su arte y gran cosa del mío. ¡Así es! Ahora habla constantemente de preservar su arte. Yo no puedo hacer eso. Habría funcionado con Zemlinsky, porque yo empatizo con su arte - él es un tipo brillante".

Cuatro días después de la carta, el 23 de Diciembre, se casan.

Al ejército de las flores le tendieron una celada antes de llegar siquiera a la frontera y se marchitó lentamente en su propio territorio.

El último en morir dijo: "¡Por ti vivir!, ¡por ti morir! ¡Desolada!"

Sólo que no se podría haber escuchado/escrito la 10º sinfonía sin

SOÑAR QUE DOS SON DOS Y SE ESPERAN.

domingo 28 de junio de 2009

Aclaración de perdón, fracasé fracasé.

Leer primero, escuchar luego.

Hoy tuve que llamar al Zeto para ir a rezar juntos.
Me mojé y me mojé.
Los únicos en la iglesia.
Más tarde se cortó la luz.
/interrupción de la lectura/
Comprar velas.
Grabar sólo porque la luz y la tristeza lo ameritaban. Y el frío y el arrepentimiento también.

Esta harmónica no la he tocado mucho, pero la intuición se entiende:
la primera mitad (se sobreentiende cuál es la mitad) consta de un desliz fogosamente nostálgico.
la segunda mitad consta, en cambio, de la incapacidad de comunicación, de la necesidad del Juicio Final, de que se retiren inmediatamente de mi vista todos los objetos vivos.

Vuelvo al Okasha.

Pero me equivoqué: la peor manera de equivocarse es precisamente habiendo tenido la razón, habiéndola perdido luego, y finalmente habiéndola ganado ya demasiado tarde.

dejo el tema que se forjó a partir de una tristeza general (tristitia del Bien Externo, la lluvia en demasía), de ciertas toses, voces o risas (aquí se pierde esta distinción), que vendrían, no queda otra, a suplir la falta de "letras" en la composición.

La mierda (o la interrupción) es triste como un perro quieto en el pantano.

sábado 27 de junio de 2009

Mearse el ojo izquierdo.

Estoy envuelto en humo de cigarro, desde hace ya un tiempo.

Esta enfermedad, esta irrisoria, intransigente enfermedad, pulsión izquierda desde lo maravilloso hacia lo anticuado, la desgracia definida entonces como el momento de la Segundidad en que del otro lado de la puerta alguien se retira, y al no encontrar cuerpo, resistencia alguna, busco rápidamente a un otro: el piso.

Riveros piensa que la electricidad es eterna. Sin embargo, yo sostengo sólo que primero se nos acabarán los ojos.

Tres personas se han intentado comunicar conmigo.

Max soñó que yo me mataba.

Nunca supe cómo estaba la Rebeca.

Una niña ocre de cortos vestidos; princesa de tierra cuyo Eros se equipara sólo al golpe del Titán. Salva los fenómenos como nadie y en su vida nunca leyó nada. Un abrazo extenso a través de las montañas.

viernes 5 de junio de 2009

Sobre los abrazos escriturales o el retorno a la madre bajo la traición del Verbo (Oda a Cristian Soto).

I

Hace poco recibí un correo. Cuestiones de prueba, de validez, problemas de apuesta. La virilidad recibe el castigo de no dejarse amoldar por las enseñanzas de la Palabra. Y con ello la sabiduría ha quedado del lado del fracaso. Esto lo digo porque se me ha interpretado erróneamente: la cuestión verdadera, la del predicado, trataba no de un Juicio (ámbito de la Lógica), ni de una aserción en sentido peirceano -aserción que, a diferencia del Juicio, no responde al compromiso por su verdad. Se trataba más bien sobre un solo deseo que no surge, aparece, bajo ningún matiz, como la expresión de un elemento esencial al hombre, esto es, bajo la fórmula del deseo como determinación primera de la razonabilidad. No. Se trataba de un deseo corrompido y ya no-puro, nunca puro. Uno en especial que recibió del embate de los elementos que componen al Amor.

II

"Hace poco (only recently) hemos visto a un hombre americano, hombre de ciencia y armado como un tanque, discutir precisamente sobre el propósito de la educación. Yo mismo no estoy falto de culpa (guiltless) en esta cuestión puesto que durante mi juventud escribí algunos artículos para sostener (uphold, aufheben) una doctrina llamada Pragmatismo, a nombrar, que el significado y esencia de cada concepción yace en la aplicación que se hará de ella. Eso está todo muy bien, cuando apropiadamente entendido. No intento abjurar de ello. Pero la cuestión crisis es cuál es o sería aquella última aplicación; y en ese tiempo parezco haber estado inclinado a subordinar la concepción al acto, el conocer al hacer. La subsiguiente experiencia de la vida me ha enseñado que la única cosa que es realmente deseable sin una razón de serlo, es volver (render) las ideas y cosas razonables. Uno no puede hacer bien al demandar una razón para la razonabilidad misma." (Charles, Sanders, Peirce, 1900, "Review of Clark University, 1889-1899, Decennial Celebration", Science, New Series 11, 20 abril, 620-622, traducción mía).

III

En fin, más allá del resguardo de Spinoza:

"En un crudo día invernal, los puercoespines de una manada se apretaron unos contra otros para prestarse mutuo calor. Pero al hacerlo así, se hirieron recíprocamente con sus púas, y hubieron de separarse. Obligados de nuevo a juntarse, por el frío, volvieron a pincharse y a distanciarse. Estas alternativas de aproximación y alejamiento duraron hasta que les fue dado hallar una distancia media en la que ambos males resultaban mitigados." (Schopenhauer).

IV

Encontré la manera de dar a mi habitación una luz parcialmente regulada. Cubro la lámpara con un mapa de Santiago de Chile bastante grande. Pero no era eso a lo que quería llegar, quería enumerar toda la distancia que hay entre los objetos, yo y Mahler. Quería llegar al Mahler que estoy escuchando ahora. A esta y a la otra 7º Sinfonía. Han pasado dos meses ya desde que la dejé de escuchar. La recordaba sólo en el Metro, o cuando Quiroga la silbaba en el fracasal. Ciertamente no es la misma 7º con la que me había iniciado, y por lo mismo, cierro con esto un punto importante en el ciclo de Sinopoli. De la primera escena nunca supe quién era el conductor. Ahora es ese tejido de cortos susurros(Sinopoli)... (Sinopoli)... (Sinopoli)...


y fue mucho (Fin de la Sinfonía).

martes 2 de junio de 2009

Fermandois (el llanto después de Wittgenstein).

Hoy encontré un gato negro en mi departamento, muy sentado en mi sillón.

quise llamar a la francisca y preguntarle qué había que hacer
en situaciones como esas.

pero no, llamé a lautaro y me dijo que me lo comiera.

después llamé a zeto y me dijo que estaba todo un experto en gatos, de suerte que me podía hacer asistir legítimamente por él.

el gato comió pollo, luego le enseñé mi pieza. me arañó y se frotó, primero contra mi cuerpo, más tarde contra las puertas y las paredes de la casa.

al final, le expliqué que se nos venía encima un co-habitante y me tuve que despedir de él, haciéndole gestos de adiós con la bufanda.

salió al balcón y saltó sin dar explicaciones.

una visita con poca luz, breve y en misterioso silencio.

los hombres no hemos aprendido nada de ese gato.

esto es muy alegre.

domingo 24 de mayo de 2009

Terceridad.



improvisación.

la 3º parte en sol.

algunas en re, no sé.

martes 19 de mayo de 2009

Peirce/Kant: El tic-tac de las flores.

A veces, ciertamente no se necesita familiaridad precisa alguna con las obras del gran maestro para detectar el carácter frívolo y mezquino de los comentarios que se hacen a sus ideas. Si un comentarista pone de relieve una gran inconsistencia del kantismo sea consigo mismo, sea con la verdad obvia, pero lo apoya alegando sólo una o dos frases de la Crítica de la razón pura, ¿quién no puede dejar de ver que al igual que "ninguna profecía es de interpretación privada" tampoco aquí - estén manipuladas o no las citas- la cuestión es la de si el individuo Kant es inconsciente, sino la de si lo es o no el trascendentalismo, su gran legado a la raza humana? Dicho de otra manera, si un escritor tiene la costumbre de hablar de Kant como de un Don Quijote, como de una mente loca, como de un eunuco filosófico, como de un adepto exquisitamente embriagado, y de su filosofía como de una imbecilidad infinita, como de una jerga desesperada e histérica, como de una pequeña y brillante pedantería, como de un parloteo desconcertante, ¿no es acaso evidente que este hombre no puede entender la fuente del poder de Kant? Un hombre no puede ser un loco y haber tenido el poder que Kant ha tenido en el mundo. Podemos, en efecto, decir de él lo que él mismo dijo de Hume: "El destino desde siempre desfavorable a la metafísica no quiso que nadie le entendiera. No es posible ver sin un cierto sentimiento de dolor cómo adversarios suyos tales como Reid, Oswald, Beattie, y finalmente también Priestly, no captaron el núcleo de su problema; y que mientras daban por supuesto precisamente lo que él ponía en duda probaban por el contrario con vehemencia, y también con gran indecencia, lo que a él nunca se le había pasado por la cabeza cuestionar, ignorando así sus indicaciones de perfeccionamiento, quedando todo como antes, como si nada hubiese pasado". ("Lección sobre Kant", Charles S. Peirce, 1865, Traducción y notas de José Vericat).

Recuerdo con esto los bríos de ciertos estudiantes de filosofía tanto en los lugares públicos como en las salas de clases, al referirse a Kant, rechazándolo de manera violenta y despreocupada, elevándose en su alegato por sobre todos los demás, a los que no se les concedió nunca la posibilidad de la réplica. Lamento que estos hombres sigan insistiendo en la vida, pero por ahí andan, sueltos y peligrosos. Hay algunos que se ha convertido en ayudantes de la cátedra de Lógica, por ejemplo. Dudo que Kant hubiera estado de acuerdo en ello.

jueves 14 de mayo de 2009

El imperio bizantino.

"El cristianismo tomó pronto la orientación que consiste en explicar, definir lo objetivo, los dogmas. Ahora esto ofrece menos interés, porque miramos más a la religiosidad, a lo subjetivo de la religión. Los padres de la Iglesia filosofaron e intentaron dar satisfacción al espíritu pensante; reflexionaron sobre las doctrinas sencillas del cristianismo, conformemente a las necesidades del espíritu, tras de lo cual se dedicaron también a la ordenación de las fiestas. Pero esta reflexión se unió con todas las particularidades de las pasiones. Disputóse sobre el dogma; el pueblo tomó parte en estas disputas. La determinación del concepto doctrinal correspondía, sin duda, a los concilios y a los obispos. Pero el principio de la religión cristiana es la libertad, la evidencia subjetiva; por eso las disputas caían también en las manos de la multitud. Gregorio de Nyssa dice en algún pasaje: que la ciudad (Constantinopla) estaba llena de obreros, artesanos y mercaderes que discutían sobre las verdades divinas. "Si queréis cambiar una moneda de plata a un hombre, este filosofa sobre el creado y el increado; si preguntáis el precio de una libra de pan, se os dará por respuesta que el hijo es inferior al padre, y si preguntáis por el baño, se os contestará que el hijo nació de la nada". La idea del espíritu, que está contenida en el dogma, era, pues, tratada con ausencia de toda espiritualidad." (F.W.Hegel, "Lecciones sobre la Filosofía de la Historia Universal", p.578).

Iglesia, ardid de la razón,
enjuicia si acaso soy un bárbaro
o un descendiente de Estilicón
en cuyo espíritu está la mujer de indomable;
los ojos de pura abundancia,
y la prostitución
de altísima Providencia.

Agregado posterior: La culpa nunca fue tan positiva.

jueves 7 de mayo de 2009

La mujer no lee a la Vieja (o cómo invitar/procrear/exacerbar).

A JOSELIN ROBLES

¡Pobre amigo! yo nunca supe
de tu semblante ni tu voz;
sólo tus versos me contaron
que en tu lírico corazón
la paloma de los veinte años
tenía cuello gemidor.

(Algunos versos eran diáfanos
y daban timbre de cristal;
otros tenían como un modo
apacible de sollozar).

¿Y ahora? ahora en todo viento,
sobre el llano o sobre la mar,
bajo el malva de los crepúsculos
o la luna llena estival,
hinchas el dócil caramillo
-mucho más leve y musical-

¡sin el temblor incontenible
que yo tengo al balbucear
la invariable pregunta lívida
con que araño la oscuridad!

Tú, que ya sabes, tienes mansas
de Dios el habla y la canción;
yo muerdo un verso de locura
en cada tarde, muerto el sol.

Dulce poeta, que en las nubes
que ahora se rizan hacia el sur,
Dios me dibuje tu semblante
en dos sobrios toques de luz.

Y yo te escuche los acentos
en la espuma del surtidor,
para que sepa por el gesto
y te conozca por la voz,
¡si las lunas llenas no miran
escarlata tu corazón!

(Extraído falazmente de "Presencia de la Vieja en Chillán", (a) Carlos René Ibacache Ibacache).


Uno sólo intentó ser la miel de maguey

transformarse en la espesa masa de tzoalli

a la manera de una imágen divina

y consagrar la amistad

en la mezcla

como devoración azteca

mas nunca española.

miércoles 6 de mayo de 2009

Amarantónimos.

Fracasar.

(Cf. it. fracassare/cassare).

1.
intr. Dicho de una pretensión o de un proyecto: frustrarse (malograrse).
2.
intr. Dicho de una persona: Tener resultado adverso en un negocio.
3.
intr. Dicho especialmente de una embarcación cuando ha tropezado con un escollo: Romperse, hacerse pedazos y desmenuzarse.
4.
tr. desus. destrozar (hacer trozos algo).

(Cf. lat. quassare)
1. intr. Sacudir.
2. intr. Agitar.
3. intr. Cascar.

Hay que hacer algo con la muerte. Y rápido. Si el cofre, el ataúd -críptico-, no encierra nunca una figura presente, si no hay recuerdo del muerto en tanto que muerto (y nunca se recuerda a un muerto sin recordar la vida del muerto, pues la imágen es acompañada de significaciones textuales, intertextuales, en algunos casos acompañadas de risas, comentarios, frases o insultos) no se llena, no se termina de llenar, el espacio de ataúd: Está la imposibilidad de introducir la imágen del muerto (su vida, su gesto) dentro del ataúd. Esta resistencia, este acoplarse pictórico y sistemático del significado puro a la madera, a los bordes remarcables de lo que no es ya un féretro: ese no ser nativos, no culturalmente feretrales, pues archi-sabido que los egipcios consideraban el féretro como féretro y no como ataúd: pherein, llevar, cargar, y en un mismo gesto, abrazar. Pero en el ataúd no va nadie. Ningún cuerpo, ninguna vida (Bios), ningún utensilio; es la situación insostenible de la vida: todo lo que se tiene del muerto se cuelga del ataúd, sin ingresar, sin ser asimilado, devorado. El féretro carga, va cargado, no con un muerto o como muerto, sino con utensilios (la culpabilidad: ese carácter del que se impregnan los objetos cuando los objetos son testigos irrevocables del sacer factum, el hecho sagrado y maldito , el poder matar sin ser sacrificado, pues sólo de eso se tiene verdadera y honesta culpa), es decir, lleva objetos a los que el difunto está asociado. Defunctus: "que ha cumplido con su deber". Primero se muere, sólo después (en un después determinado) se es difunto: cumplir el deber de llevar, de cargar con y a los objetos, mímesis, división que era soportable, de llevarse consigo a los testigos (primeramente espadas, cadenas, vasos rotos, frascos de vidrio que encerraban diversas sustancias [la sangre de la mujer a la que desvirgaron, una de ellas], pues sólo así se cumple el deber de la muerte, el deber-morir. El ataúd, en cambio, situación nuestra, consagra: consagra la ausencia porque verdadera falta del muerto: el muerto nunca es enterrado, se entierra una sola, solitaria caja de madera, pero lo que se quiso enterrar queda fuera, y, por lo mismo, nunca se termina de enterrar al muerto: el conjunto de verdaderos recuerdos, de verdaderos cuerpos, son aquí los del muerto en tanto que tal. Lo vivo queda de nuestro lado, para siempre, pues de su lado nadie acusa recibo. Insisto: nada cabe en el ataúd, ese cierto no-lugar, lo que se llevaría la muerte como su propia y real muerte. Pues "El ataúd existe sólo para fingir
la muerte". El ataúd no lleva nada de acá para allá, como trayendo la seguridad de una muerte entre otras, todo queda pendiente. Se forma un tumulto en los orificios, esperando entrar, reconocer y llenar de una vez por todas ese su (presunto) locus vacuo. Mejor concluír: el ataúd no sino la metáfora (meta-pherein), la metáfora no sino el otro abrazo.

Fracasar: no-morir o no-terminar nunca de morir. Morir peor, morir mal, al infinito, es decir, no haber muerto ya/nunca.

No-morir en/por/de la madre.

No tener cómo, no saber cómo, cómo morir. Problemas de ataúd, de falta de ataúd o de falta de abrazos.

sábado 2 de mayo de 2009

AMAR-anta.

"En otra ocasión, estando yo sentada en mí habitación, y Mahler en la suya, trabajando, rompió repentinamente el silencio un ruidito que venía lejanamente de abajo. Era un antiguo y trémulo organillo italiano. Corrí a la puerta y les pedí que se alejaran inmediatamente, pagándoles por ello. El ruido interrumpió de inmediato. Entonces apareció repentinamente Mahler: '¡Qué organillo encantador. Me transportó a mi infancia. Lastima que haya dejado de tocar!'" (Alma).

"Voy a tener que buscar (...) otra imaginación" (Anta).

Los puntos suspensivos, menuda molestia. El solo pensar que los brebajes recubren los silencios con el aplomo de los invencibles. La imposibilidad de capturar la cita, la frase, en su momento, no el olvido: incapacidad de verdad, de la verdad. Haber querido decir otra cosa, haberlo dicho ya, en otro lugar, ser tomado siempre por (lo) otro: mi doble falta. Ese faltar de tu cita, la frase, nuestro hijo, Casaroja: me falta una (tu) sola escena. Aquella palabra a la que debo traicionar, traicionándome primero a mí, luego a ti: necesidad de ese orden, de esa ley que sólo (se) desobedece porque obediencia absoluta a la falta. No mantengo ninguna agrupación de tu discurso por lo fracturado de los objetos circundantes, esas señales que son cada uno de tus imperceptibles movimientos. Y como afirmar esto es ya entrar en el terreno de lo voluptuoso (esa indecible necesidad de auto-pervertirme, de auto-clavarme a la Cruz), debo amar-rarme al tacto y proferir mi ruego, un perdón irresoluto y sin destino. No hay recuerdo más ágil que el recuerdo químico: no son las palabras ni el conjunto corporal de lo visiblemente vital, es la muerte estática de toda palabra, la desparición completa del cuerpo que alguna vez tomó las manos del tuyo.

PS: como si pedir perdón fuera dar las gracias; es que definitivamente uno se ha equivocado
soñando sin poder dormir en absoluto.

PS2: buscar la imaginación en Mahler. Esa invitación casi-solemne; asquerosa, quiero decir.

viernes 1 de mayo de 2009

El estatuto alterante de la dedicatoria.

"En la 2º sinfonía de M. está el amor de la 6º, la danza y belleza de la 4º, lo bélico de la 7º, lo postergado de la 9º; estoy destinado a escuchar a M., no lo voy a poder dejar de escuchar nunca, me enamoré, me enamoré."

Con amor de la sexta, me refiero al segundo movimiento, a esas cartas de amor: "Mientras en el mundo se escuche la sexta sinfonía, el mundo sabrá cuánto te amé"; de la cuarta, a la quietud y los compases cilíndricos, a la disposición del ritmo, a los intervalos (ley de la intermitencia), finalmente: Nuestros intervalos son diferentes, esperan siempre otro tiempo, pero son también lo mismo: tienen como fin recordarnos. Con lo bélico, no me refiero únicamente a la guerra, en la 7º hay mucho escándalo y desierto; lo dicho no puede transgredirse, el primer y último movimiento como las tenazas que quisieron abrazarlo todo. Lo postergado refiere al miedo. Miedo tradicional (cristiano) a la muerte, transformación de M. al cristianismo (casi-aban-dono de lo judío), con esas palabras, esa afirmación (pero negación, más fuerte, en el fondo), del ser-para-la-muerte y la postergación-de-la-muerte como escritura fundamental en un momento determinado después de Beethoven (Mahler-Mozart); sí, otro estilo, otras cartas que anticipan de otra manera (re-escriben) otra pasión: la pasión por la espera del otro. Andrea: fin de toda anotación posible.

martes 14 de abril de 2009

¡Mahler, otra vez!

Si nuestro amor está hecho, llena de paz el alma.
Ruhe, tu cuello.

4º Sinfonía de Mahler: el público de violines.

el oboe maldito que sale de su lengua.

este mundo no tiene engranajes, el montaje dividido, la responsabilidad de la percusión,
el arpa oculta de los ángeles. sus envolturas, un paseo por la ciudad. torres negras. el temor a los colores muy amontonados.

Sehr behaglich. Quiero ver tu nombre clavado a mi canto. nuestro frío cabalga desde venus.

nuestro amor está hecho, San Pedro, te lo digo y retiro mis palabras.

¿De qué está compuesto este sobrecogimiento?

Los nombres de la literatura, los nombres del libro, los autores, no se podrían conservar sin estas corcheas o semifusas.

Si Mahler lo detiene todo,
tu amor es lo otro que Mahler.

Si puedo conocer algo por su contrario,
¡Otro paso adelante, Gustav!

lunes 13 de abril de 2009

Crítica de la mujer pura.

Sus calcetines ocultos
la mirada malvergonzada:
cómo reducir los recuerdos!

miércoles 8 de abril de 2009

La incomprensión.

Los libros siempre fueron esos pequeños monstruos que se deslizaban
a jugar con nosotros, llevándonos a escondernos bajo la cama
y empezar a caminar por lugares
sólo interrumpidos/disueltos por la Ley Maternácula:
"A comer!".

miércoles 1 de abril de 2009

Dichoso es el hombre que sufre las tentaciones.

Escena(s):

Y en efecto, la vida estuvo allí. Sin fármacos, se dijo, se nombró la tierra más allá de su propio proyecto. Se desbordó hacia adentro. El Universo (tus ojos) como disposición agápica frente a lo inesperado. El mar es como la tormenta, el mar es como la arena, el mar es como la lluvia reventando en la pobreza, el mar es como tus labios, pero todo esto -es cosa de saber decir-, als ob nada fuera cierto. Ni el lenguaje, tu lengua. Los poros de tu lengua. Visualizar la vida en un televisor, anticiparla.

Instrucción Militar:

Intuición de la mujer = Contusión del prisionero.

pedir ser prisionero o convertirse en objeto de su aparato respiratorio-sonoro.

se repetirá el quejido del calabozo, como clave de su pista, es decir, como traducción de sus dígitos:

uno está liquidado, por fuera. Es decir, de manera superficial. Y esto puede llegar a no-saberse. Enumeraremos:
1.-La vida, 2.-el árbol, 3.-el fruto, 4.-el remedio, 5.-la semilla, 6.-la tierra, 7.-la ciudad, 8.-las revoluciones, 9.-la filosofía, 10.-el amor estratégico, 11.-el mesías, 12.-La Odisea, 13.-El Triunfo del Sol, 14.-Poseidón, 15.-Marxismo agro-pecuario, 16.-el amor (de nuevo) estratégico, 17.-"Es cosa de saber leer", 18.-Vaihinger, 19.-Wittgenstein, 20.-lo prohibido, 21.-el abecedario, 22.-la pantera rosa, 23.-la muerte.

Fin.

Por qué no hay espacio aquí? Por qué estas letras cansadas, apretadas? letras sin medida, nadie concibió esta situación. Hay que mandar sobre la palabra. Amenazar con separar las letras, con desunificar el Imperio. Generar espacio: abrir ventanas, limpiar la casa, habilitar una silla en el balcón, espacio... en el fondo. Cómo llega a suceder esto? estas puertas así tan como cerradas de pronto, estas toallas y sus antiguos bailes, la cantidad enorme de lápices, ni hablar de los libros. Cómo es que estas palabras-letras de pronto se asfixiaron en mi cuerpo? Cómo es que no se ha podido salir nunca de ciertas líneas negras -cabellos negros, sí, tus hermosos cabellos negros? Concatenación de errores. Desacierto abrupto. Chiste de pacos en cena con los suegros. Agravio fuerte y deshonesto. Belleza femínea. Sentir que han capitalizado el amor.

Es como si me rajaran tus bocanadas de caldera monstruosa
y tropezaran contra mi nuca
montones de metales tristes
pidiendome que los toque despacito

Yo no puedo más, en el sentido de que ya-no-pue-do-más,
es decir, el ardor de la noche, nuestra noche, la noche en que ambos dormimos en nuestras camas
y por eso mismo, juntos.

sentir envidia de la desgracia terrenal
de los llantos arrinconados y amariconados
en los bares de pulgas naranjas que se gritan
intermitentemente en cada oreja

no puedo estar aquí,
devuélveme mis ojos que se los ha llevado tu cuerpo!
necesito esconderme,
terminar la máquina y encender el generador de complicidad
y disimulación.

quiero abandonarme a ti
tal como se abandonan los bailarines en un giro apasionado.

soy una casa demolida cuyo terreno más básico
está a la venta

por qué nunca me escribes?

necesito cartas, imaginar los vuelos de tu mano, las hendiduras de tus uñas, la amplitud de tu muñeca, el movimiento que haces al escribir las mayúsculas; ubicar en las hojas la tinta que derrames, imaginar tu consiguiente amargura, tu querer borrarlo todo, tu empezar la carta de nuevo, tu considerar la posibilidad de no poder copiar el mensaje tal y como estaba, tu miedo a tener que escribir de nuevo, otra carta. Tu pensar en hacer una más corta, y tu esperar tiempo antes de enviarla. Tu ligero miedo a que todo sea malinterpretado por mí. Tu pensar que estoy evaluándote. Luego, tu verter tinta sobre ésta también. Y tu llorar enormemente. Tu sacar otra hoja y tu nueva sospecha. Tu mensaje, nuevo mensaje, pensar en cómo escribirlo de nuevo. Tu olvidarse en gran parte del mensaje original y tu olvidarse también en gran parte del amor que sentías por mí. Tu distinta escritura, tu querida distinta escritura, tu querer hacer algo más breve. Sólo un "te quiero". Tu fuerte miedo a que todo sea malinterpretado por mí. Tu pensar que te abandonaré. Tu verter tinta sobre ésta también. Tu llorar eternamente. Tu sacar otra hoja y tu nueva sospecha. Las letras cambiarán de lugar, unas desaparecerán primero, otras después. La primera letra, la "t", se irá al último. La hoja en blanco. Tu meterla al sobre, ese sellarse con tu saliva -maldita saliva- y luego ese decidir de tu parte, de enviarme una carta, vacía, sin casi yo saberlo.

Pero me llegó a la tarde siguiente, como un perrito deslizándose bajo mi puerta. Lo tomé y lo abracé. Lloré encima -y debajo- de él y lo amé profundamente. Luego me dije que aquello no era del todo cierto y volví a hacer uso de la razón. Era una carta. Pero tuya.

Para ti es fácil. Me envias una carta en blanco, una hoja, un... papel. Y soy yo el que tiene que permanecer sentado, el resto de su vida, frente a un rectángulo sin color, sin letras, sin palabras, sin aire, sin sol, sin juegos, sin bromas, sin libros, sin filosofía, sin queso, sin caballos, sin alma, sin camino, sin aliento, sin amor, sin ropa, sin piscinas, sin condones, sin bicicletas, sin conversaciones nocturnas, sin paseos a la playa, sin intimidad, sin pudor, sin respeto, sin hechos, sin mundo, sin proposición, sin boca, sin alegría, sin descubrimiento, sin estadía, sin política, sin tiempo, sin deleite, sin amparo, sin condonación, sin libertad, sin barco, sin sueños compartidos, sin conmoción, sin disputa, sin sentido, sin helados, sin arañas, y por sobre todo sin nada, porque nada de esto es lo único que podría tener de ti.

domingo 29 de marzo de 2009

4º Sinfonía de Mahler. ("composición" y descomposición)

Mahler, esa voz de los intervalos.

Esas grabaciones antiguas, sin record, casi. Wilhelm Mengelberg y su interpretación vital de la 4º Sinfonía. Este límite pacífico de la tranquilidad, el compás. El viento arrugando los árboles por sobre nuestros ojos. Ahora suena el Ruhevoll, mientras escribo. Elevar la lentitud al movimiento, y, al mismo tiempo, esa locura, ese giro que es usual ver en los esquemas modernos, no un aspecto olvidado por Mengelberg, sino, asumido con toda su fuerza, fuerza de Mahler, que cobraría después, cuando pide a su esposa que decida entre su música de pianos pobres y la eréctil obra del arquitecto. Mahler es abandonado, en su muerte, es decir, todavía antes, como disimulación. Este juego de tiempos que anticipa Mengelberg -Ruhevoll, de nuevo-, como sonido de esos movimientos, tintineos, intervalos, praderas y surcos. Sin apuro, y entonces, producción de la serenidad como estado complejo de la calma. Me cuesta pensar con claridad en la 4º Sinfonía. Pero creo que en sus repeticiones, produce (produit), hace llegar -constancia-, un miedo astuto. Hasta antes de Sehr Behaglich, sólo hay llanto una vez, una sola vez. Pero si miedo, tiempo de viajes, viajes tranquilos, vientos fuertes, animales salvajes; una sóla cosa: La ataraxia por-venir.

En Mahler, pienso, hay muchos pasos inciertos que no puedo ver, no puedo escuchar. Tendré que insistir, luego.

Pero Debussy: por qué te fuiste!

jueves 26 de marzo de 2009

madre: argumento que no llega, no puede llegar -llegaría-, al punto del discurso.

viernes 20 de marzo de 2009

VIENES O NO VIENES. (B.B.)

"[...](84)Que nadie confíe en palabras de moza/ ni en nada que diga mujer alguna:/ corazón se les dio - ¡son ellas volubles! -/ moldeado en una rápida rueda/ (85)De arco quebrado, de llama que arrecia,/ de lobo que aúlla o corneja que grazna,/ de cerdo que gruñe, de árbol sin raíces,/ de ola que crece, de olla que bulle,/ (86)De flecha que vuela, de tromba que viene,/ de hielo de un día, de bicha enroscada,/ de tratos en cama o de espada rajada,/ del juego del oso, o de hijo de rey,/ (87)de ternero doliente, de esclavo dispuesto,/ de parla de bruja, de muerte reciente,/ (88)del campo recién sembrado: que en eso nadie crea,/ ni muy pronto en el hijo;/ pues decide en el campo el tiempo y en el hijo la razón,/ dos cosas muy peligrosas/ (89)de aquel, si lo ves, que a tu hermano mató/ de mansión mal quemada, de rápida jaca/ - no sirve el corcel si se rompe una pata -,/ de nada de esto seguro te fíes./ (90)Igual es el amor de mujer engañosa que llevar sin ramplones un potro por hielo,/ trotón, de dos años y mal enseñado,/ o cruzar sin timón tempestad de la mar,/ o ir cojo tras reno por cuesta en deshielo./ (91)Mas digo verdad, pues ambos conozco:/ le finge a la hembra el hombre;/ mientras más engañosos, más linda la parla/ que a la niña prudente enreda./ (92)Lindezas le diga y le regalos/ quien quiera de moza amores;/ alábele el cuerpo a la hermosa muchacha;/ cortejando se logra./ (93)Nadie a un hombre jamás le censure/ amor que él tenga;/ se arroba el sensato con linda cara/ que frío al cretino deja./ (94)Nadie en un hombre censure nunca/ cosa que a tantos pasa:/ cretina vuelve a la gente sensata/ la loca pasión amorosa./ (95)Sólo la mente en el pecho ve,/ su cuita ella sola lleva;/ no hay para el sabio dolencia peor/ que perder el gusto por todo./ (96)Claro lo vi cuando allá entre los juncos/ goces de amor me esperaban;/ corazón y carne puse yo en la moza;/ no fue sin embargo mía./ (97)A la hija de Billing dormida hallé/ - como el sol relucía - en su lecho;/ la suerte de un conde hubiera yo dado/ por gozar de aquel cuerpo./ (98)"Pero luego a la noche, hombre, volverás,/ si tratarme de amores quieres;/ que de esta torpeza nadie se entere/ sino sólo nosotros solos"./ (99)Del cierto placer me abstuve/ entonces pensando que ella me amaba;/ seguro creí que después gozaría/ de todo su amor y favores./ (100)Cuando luego volví,/ feroces guerreros/ alerta guardia montaban/ con fuego de teas y antorchas en alto./ ¡Mal paso allí se me abría!/ (101)Ya cerca del alba de nuevo volví:/ ahora los hombres dormían;/ ¡amarrada a la cama de la hermosa mujer/ la perra estaba!./ (102)Son muchas las niñas, si bien se mira,/ con los hombres falsas;/ claro lo vi cuando quise que gusto/ la astuta mozuela me diese:/ por toda vergüenza me hizo pasar/ y no logre yo gozarla.[...]"

- Hávamal (subrayados míos, es decir, lamentos míos, quemadura del texto, respuesta al recuerdo y recuerdo como filtración de toda escritura posible).

Mujer engañosa: mujer, en primer término, capaz de la traición, y en este caso, impedimento del gozo, prohibición, inhibición. Separación, entonces, como aventura, y consejo de sagacidad para el guerrero. Consejo, no hay que olvidar, de Wotan, del padre-engañado para, en, el hijo. Consejo, advertencia, la mujer que él mismo es ya de siempre, discurso, advertencia del Dios que no pudo dejar, ante todo, al hombre, su nombre. Su venganza, retomar, hacerse él mismo, mujer, mujer engañosa. Pues ¿quién es este Wotan sino ante todo aquella mujer que decide el tiempo y la razón, en los hijos, en el lector, en el público, esta escena?

Pero también, luego, después:

"
que colgué/ en un árbol mecido por el viento/ nueve largas noches/ herido con una lanza/ y dedicado a Wotan,/ yo mismo ofrecido a mí mismo,/ en aquel árbol del cual nadie conoce el origen de sus raíces./ No me dieron pan,/ ni de beber de un cuerno,/ miré hacia lo hondo,/ tomé las piedras/ las tomé entre gritos,/ luego me desplomé a la tierra."

- Hávamal (también, otra vez, otro lamento).

Necesidad absoluta de leer Sobre árboles y madres. Patricio Marchant como esa Unidad Dual entre el cristianismo (escenas 1 y 2) y la lectura wagneriana del Voluspa, a la que, siempre, para siempre, se está aludiendo, poniendo en escena, una y otra vez, escenificando, como trayendo o rescatando febrilmente aquello que obedece, podría obedecer, a una misma voz: Voluspá y Hávamal como verdadero recuerdo de una madre, recuerdo, en última (primera) instancia, de madre. Pero primero, imposibilidad de evaluar todos estos síntomas: esta extraña manera de estar escrito (inscrito, al fin) el texto; ofreciendo, por un lado, la conclusión lógica, gran comienzo, y justificación final (justificar que hace relación con la Ley, esperamos, con una segunda Ley), insistencia y resistencia, doble juego de hélices, demasiado hay en él para poder despreciarlo o trajinarlo sin una meditación más detenida, más callada, más maternal. Precisión de Baeza (de Bórquez, también, luego, B.B.), entonces, cuando dice: "Por ejemplo, en Marchant es muy importante la relación de objeción entre la madre y el hijo. Se trata de una relación que el hijo tendrá que aprender. El hijo deberá establecer una relación de refutación con la madre. Es preciso objetar a la madre pero sin vengarse de la madre, de modo que hay que aprender cómo hacer la objeción. De alguna manera el hijo estaría preparando la objeción a la madre, y en ese sentido Nietzsche sería algo así como la madre de Heidegger. En el caso de la crítica nadie hace la crítica, no se trata de un sujeto sino de una operación de escritura. Eso es lo que hace Marchant. De alguna manera, la resistencia como resistencia a la comprensión está presupuesta en la deconstrucción. De ahí que no haya nada que aprender en la comprensión, lo que hay que aprender es cómo hacer la objeción." (Citado de Entrevistas vampíricas, edición electrónica). Pero, si objeción, celosa separación, separación como tal, es decir, textual. Y, si el padre, figura de la castración, este Poema, miedo al texto, en el texto, al amparo siempre ya de la madre, del árbol. Aquél árbol del cual nadie conoce el orígen de sus raíces. Suicidio, sacrificio de sí a sí al colgarse del árbol, caer bajo el árbol, a sus pies, a su sombra, a la tierra que sostiene el árbol como una misma y entera realidad en tanto voluptuosidad (todos subrayamos). Patricio Marchant: "Pues si el amor de la madre hace del hijo un héroe -sólo como héroe puede corresponder el hijo a la mirada orgullosa de la madre- el héroe es niño, y eterno niño: irresponsable, afán de placer, de lucha, sin otro fin que la lucha misma; Siegfried, como héroe, se comporta- extrapolación, su conducta- con toda la realidad como con su madre, como si toda la realidad fuese su madre". Árbol, piedras, tierra. Suicidio total, descubrimiento de la madre como imposibilidad de amarla. Pero imposibilidad como posibilidad (peut-être) esta vez, como despliegue de la escena, con sus vueltas, matices, ritmos; y, lo interesante aquí, esta no-culpabilidad, la relación no-pecaminosa, es decir, significado propuesto: objeción a la madre como sublimación de ésta: Wotan no se complace, aquella mujer (que antes que todo, es una hija, hija de Billing), entonces, como inevitable, como destino. Recuerdo de la frase levinasiana: "Un ser capaz de otro destino que el suyo es un ser fecundo". Falsa fecundidad, intento de sacrificio (intento, ese "una y otra vez" que demarca lo que aquí se quiere llamar de manera seria, una operación de escritura), para volver a caer después (y el después marca lo inevitable) bajo el árbol, bajo la entera ley de la Madre como obedecimiento a su dolor eterno.

martes 17 de marzo de 2009

Doy las gracias a Epicuro! (o poema para Ribqah/Rivka/Rebeca)

"La suficiencia es la mayor de las riquezas" (Epicuro, Fragmento 70)

En el condado de satis duermen los mejores hombres/ pero se amó desde una fürsorge
después de morir arrastrados por olas y engranajes/ quedando en el nacimiento
y los tesoros acumulados.

"Si nada nos conturbasen los recelos de las cosas de los meteoros y los de la muerte, caso que en algo nos pertenezca (si algo entiendo de los confines de dolores y deseos) no tendríamos necesidad de la filosofía" (Epicuro, Fragmento 11)

Meteoro-Muerte/ el hombre no sabe en qué medida le perteneces
pero el campeón del dolor y los deseos/ alza la mano y pregunta
con esa cara de astucia
con esa cara de astucia.

"La muerte en nada nos toca, pues lo ya disuelto es insensible, y lo insensible en nada nos toca." (Epicuro, Fragmento 2)

Viva lo epidérmico!
y las grandes alas/ que se batieron
contra el sol/ emulando a Sansón
y a la bestia que lo amarró:/
La muerte en su lugar toca
se disuelven los átomos/ y se vuelven a encontrar.

Los filósofos del jardín
se coordinaron haciendo crecer una flor/ lejana
su talante helicoidal aseguró la fuerza
en una nueva forma
en una nueva forma.

"Si la carne recibió ilimitados los confines del deleite, también a éste el tiempo lo hace ilimitado" (Epicuro, Fragmento 21)

La amistad/ fundadora de la Ataraxia
cubre un espíritu metriópata/ ahí donde lo que llamamos turbación
es apenas/ un elevado recuerdo
del pasado.

Y aún se recuerda en su desesperada carta a Heródoto: "Desde luego el todo fue siempre tal como ahora es, y siempre igual será."

Ante eso, ante todo eso, deseamos no-volver insosteniblemente unos cientos de años atrás
en búsqueda del Alceo de Mitilene:

"No acierto al ver la dirección del viento;
y rueda la tromba marina unas veces de este lado
y otras de aquél; nosotros en su centro
somos arrastrados por la negra nave...

¡Ahora es cuando hay que embriagarse
bebiendo hasta perder la razón,
pues Mírsilo ha muerto!"

y por último,
la situación feudal mantenida hasta el momento:

"UNO SABE QUÉ ES LO ÚNICO QUE SE PUEDE DAR" (anónimo marchito)

domingo 15 de marzo de 2009

Retroducción y filiálisis

(Cfr. Paul Celan)


Cargo una piedra

La piedra que da forma por dentro de su carne

En los “jarrones en la mesa del tiempo”

en la mañana donde los tordos me despiertan

imitando la lluvia

Parece que fueran chaicanes

tomando la flor de los tallos

La fina arena de mis ojos,

Y pareces lazarillos de los tordos

al escuchar

La boca que despego de mis labios.

Yo busqué abrir esta piedra

Yo busqué en el proverbio

En los labios secos de la nieve.


(Poema extraído de "Lazarillo", de Jorge Muñoz Navarro,

un idiota golpeado y amigo

en tiempos de cárcel).

jueves 12 de marzo de 2009

no pude.

miércoles 11 de marzo de 2009

ojo, óptica, visión, "vista".

"Tu cuerpo no te merece!"

A partir de la repetición que hallamos sensata en Bórquez, y en un doble sentido, podríamos volver sobre la carta (y esto tiene a su vez dos significados) al márgen de ciertas discusiones genéricas tomadas en la sala 215 de la flamígera Universidad de Chile, Campus Gómez Millas, Facultad de Filosofía y Humanidades, durante el día Lunes 9 de Marzo de 2009. Doble significado de la carta, por su textura y extensión, en un primer paso ante la ignorancia del arte de enviarla (una cierta retórica no-privada en el orden de las "cosas materiales" que el jóven Levinas tanto rehuyó). Y por otro lado, el que le es más propiamente vital o académico al escritor de Macúl, en este envío que diríamos de carácter más novelesco que literario.
Repetición del corpus, por un lado, y de una cierta insistencia pneumática suscitada alrededor de nuestras vidas, por otro.
En esta segunda marca es que delimitamos la fidelidad bíblica del envío, pues, como dice C. S. Peirce: "Dejé volar mi paloma". Y paloma, carta, blancura, regla ausente, espacio entre las letras.

Mi paloma desplumada en un aborto fallido, suprimidos mis actos por el furtivo Matasaburo.

Pero hemos florecido en la boca de los teléfonos.
En el himen de la mirada.

Soltarse, solicitar nuestro envío. Intro-ducirse en la carta, infundir la carta de o último gasto. Lo radicalmente no-económico.

Entregarse.

Abandonarse.

Y no llorar por resguardo hacia la escritura.

El amor queda demostrado. No hay órgano.

A dormir.

viernes 6 de marzo de 2009

Ulises v/s Abraham.

Quedó tu oscuro pasaje marcado con tinta de borracho.
un duro dolor que golpea todo lo divisible
y la Física.

el espantapájaros del amor
o el preludio de bach mientras me masturbo
superaron el cascabel de mi espíritu
como papel picado o estampillas
de lugares en blanco.

y todo ya se va suelto y unívoco
mas no unilineal ni céntrico.

como los peces.

allá habrá una memoria que toque el aire
o queme el Ojo.

un cerrojo magullado
brisa argéntea
manipulando la costa
hasta el monopolio femíneo
y el mineral materno destrozado.

súbito arrojo
lanzadera de demonios sobre la tierra
apocalipsis familiar
sueños estatales
o polilla seminal
que cubriendo y dispersando
el hálito amargo de la derrota
llegan al espacio
como llamada de lo que alguna vez oímos
caminando desde nosotros.

qué será de ellas!

cuando yo muera
estarán abrazando osos de peluche

cuando el Capitán Veneno pronuncie su discurso
menos apologético que recursivo-genital
ellas estarán comprando
sus cuadernos y lápices
en un Jumbo

no tan lejos.

Pero cuándo se ha podido volver!

esta salida
como lo más oscuro del vértigo
gime sobre los ángeles que aún guardaban
mi rostro.

y lo que no fue
poco tardará

y haremos una fiesta
una gran fiesta
sin dioses ni mendigos
se presentará el género masculino
como disculpa
oh, hembra
dueña de los tiburones del universo
donde las estrellas pluricelulares
rondaran hasta juntarse en un gran montón
de olvido locura
e hijos.






-Viva la exposición!.

pues
el amor
seguirá dejándonos
como palomas;
atropelladas o no.

jueves 12 de febrero de 2009

devuelvanmelo todo.

"te defraudó la raza humana"

-zeto zeto q.

puede ser, aunque en este caso es la raza humana en tanto que tal y en un sentido aún extraño. para mí vivir siendo hombre, con una vida de hombre, es decir, apareciendo en este escalafón de la evolución universal, en esto que llamamos mundo una vez vemos amanecer sobre los titanes cromados de una ciudad, para mí, decía, esto, todo esto, perdió en gran medida su atractivo o su interés tanto gnoseológico como ginecológico... es como un aburrimiento que no está en función mía ni de los pájaros, como la turbación de una espera, de un tener que pensar únicamente en esto que no es un problema ni una tranca ni un momento ni una forma de vida o de mi vida en la vida de los otros, es como si a cada un minuto escucharas un plato quebrarse en la cocina. no es insoportable, sino cansador. y no es un cansancio del que pueda uno reponerse, es el cansancio mismo en la síntesis de toda vida posible. este es como mi último insomnio, los pájaros gritaron con el placer que se siente cuando una mujer te muerde los labios, el gato de siempre fué y volvió por donde siempre, los titanes ocre me recordaron los geómetras antiguos, no miré el cielo, pero miré el aire... y encontré ahí algo extraño, no podía enfocar bien nada, a lo lejos todo era tironeado por una exigencia: la exigencia de un sueño con mayúsculas, de un sueño que me hurtara el despertar en un lecho frío y sin ausencias siquiera. yo me excedí, hice lo que quise y aquello que perdí no era ni lo que tenía ni lo que no tenía, perdí una esperanza fantasma que era la que tantas noches me dejó hablando terriblemente contra el techo de mi pieza. es como un encierro libre, como una cárcel negra y más negra que bailara por una pradera estival. pienso sólo en la llave, en el doble juego de llaves, en cómo colgarme, en cómo caer sobre el patio del vecino, en cómo no dejar contusiones o depresiones grafológicas y/o telúricas en lo que queda de mi familia. pienso mientras estoy solo en el frío que hace en el mundo, en las metralletas y en que todos vamos a morir algún día. pienso en cómo funcionan las estaciones de radio y en quién chúcha hizo la cuchara con la que me estoy tomando el té. no sé cómo arrancar o esclavizarme a los pies de una diosa. no sé cómo leer o si leer me salvará de estas ganas infinitesimales de llorar. porque grandes ganas no tengo, zeto, en serio. grandes ganas de nada, como un pequeño hombre medio tengo mis extremos vencidos. almaceno recuerdos demasiado terribles de cuando era pequeño. terribles porque marcados suprasensualmente en mi alma. los colores son siempre los colores del amanecer, esos colores fríos y rodeados de una aureola presta al ayuno. no quiero hablar con nadie aunque todos podrían hacerme feliz. no quiero molestar tampoco. que nadie piense de mí que soy un héroe o un mártir, que piensen en mí apenas los que sean capaces de recordar a un guardia de motel, o a un mozo torpe, o mejor no sé,
el silencio me cala hondo.

he perdido.

sábado 7 de febrero de 2009

epithymia.

Pensé que debía amarrar
con un extremo del hilo
la manilla de la puerta
y con el otro
mi pene

(a la manera de los dientes que nos arrancábamos cuando chico)

pero no lo pensé verdaderamente, fue un relámpago,
algo que vi
mientras jugaba computador
y que obviamente
no tiene por qué
ser del todo cierto.

viernes 6 de febrero de 2009

bibelot murmural.

(yo) estoy entero
en este trozo de mí
cuando digo que todo el amor
que había reunido
en mi canasto
fue desbancado por la luz
que chorrea desde las murallas
altas
blancas ya por siempre
inhóspitamente blancas y lúcidas
gargantuescos papeles en flor
de azúcar y piedra labrada
con gritos de niños
y gritos sin sombras
sin relieves o cuerpos
ni dimensiones
múltiples o poligonales.

esta luz del muro
como muro grande y sin escritura
sin negrura o inscripción del cuerpo
como sin tatuajes o dibujo psíquico
es la diferencia teológica
entre mi amor y el tuyo.

el amor se hurtó a sí mismo en la blancura de este muro que es mi muro.

es como si lo resplandeciente y el brillo central del universo
hubieran provocado un nuevo temor en mi alma
un nuevo problema a partir del encandilamiento
una suerte de cobertura apolínea y duradera
que amenazara con la eternidad áurea de los ángeles despotrancados.

caminar en esta nieve sin viento
en este muro y techo y muro y piso
en este cubo que por no tener dimensión es siempre
esfera-desde-el-centro-de-la-esfera
y así esta idea de no caminar en absoluto
sino de flotar o levitar;
de estar colgado de esta luz maravillosa
o de este ladrón que me ofuscó con su carne-marfil
es este dios con hábito de leche
y estrellas sin universo ni espacio
esta acumulación
esta costra que es la luz materializada en muro
fue la que repitió el amor
fuera de mí
pero fuera de mí
como tocándome
como penetrándome
pero aún fuera de mí
fuera de mí como separación a regañadientes
o por añadidura
en la existencia de un idiota acobardado.

DIOS ES COLOMBOFÍLICO.

sábado 31 de enero de 2009

Traje de baño rojo (o querer).

Una vuelta de marfil sobre mi cuello y soy la tierra
desprendida
en el eje de ojos cerrados
el descromatizado viento que ulula
entre los diáconos enfermos
la madre ahorcada
y con las raíces rotas
el vuelo de un pájaro sobre el cadáver
girando en lo azul
abismándose en el sentido más fúnebre
el tacto
y su gran persecución binaria
entre los zurcos de cuadros que marcan la partida
el único adiós que jamás se permitió
porque lo que vendrá murió en la letra
en mi letra y en la letra de todos los que ya murieron
enclaustrados en los abrazos solemnes del brillo nocturno
la falta de luna en nuestros ojos
permitió quizás una esperanza ilícita
una masturbación escrita con nombre color ocre
fabricada presurosamente por las ratas de la montaña
y cuyo escritor más célebre soy yo:
ni el acidioso ni el lujurioso
sino el imposible acólito
el que llora por detrás de su cabeza
con las manos en alto
gritando en todos lados
y hacia todos lados:
"ALÓ! ALÓ!"

descubrir de vez en cuando
el fuego
no dice nada sino la tuerca rota
o esa máquina sin manos
en el futuro de mi memoria
que se desliza cuesta abajo
como el llanto del cóndor
ante la llegada de los clavos
y las sierras eléctricas

al funeral-poemario
no le basta con desgastar el útero
de una historia como aquélla:
de lo que nunca he vuelto
es a lo que nunca he dejado de ir

empapado y cítrico hasta los cimientos del polvo
bañando con las manos llenas de tierra
se desparramó una roca sobre el ánimo del mundo
y arrancaron las botellas
y las miradas y las bocas ardientes que amaban
y quedaron las plumas pisoteadas por el canto
que aún no llegaba a existir como aún no llegaba a formularse
entre mis cuencas
la imágen del sórdido nombre que
escrito hasta las entrañas del museo
se fracturó inútil contra los numerosos quejidos
derrumbando algo más que la locura
excediendo el sueño
desbordando un tedio
del todo inasible

la alegría es lo que brota
desde el agua que es el agua
donde yo me senté
y miré con asco infinito
a los hombres y mujeres
que abrazándose
jugaban a repartirse

recipiente soy
de lo que quiere vivir aún
de lo que aún tendría que vivir
y de lo que no vivió nunca

una vez vi el coleóptero del mundo entre mis piernas
aleteando
como pez desmenuzado
por un destino peor que el destino
por el llamado de la tormenta
que era mi desconfianza
envuelta ya en papeles
y tirando
en lo absoluto de un estar-clavado

el árbol maravillado y enfermizo
se abrió de pronto
como si fuera a explotar en lumbres que eran abejas
o abejas que eran gritos
o gritos que desgarraban
desde dentro de todo centro
como el centro del centro
o bien al interior
ahí donde la que vuela
brilla en secretos

un tiro al aire
o banal gargajo con alma y semen
rechina contra el óxido que es tiempo no ganado o tiempo en que ya no se ganó
doblando y sometiéndose
en el terror de un gigante
que mira hacia arriba-arriba
mirando en y desde el cielo
perdiéndose en su propio bosque desde lo alto
que es la gran torpeza
de la llegada
que nunca se desvió
ni se armó
o levantó
contra lo que devino
y mi podredumbre

la palabra que callé
se distendió en el aire
y calló muerta en otro intervalo
el Lugar la recogió llorando
y se partió todo en tres
amándose por alejarse
y alejándose por esperar de cada lado
una gran cuerda que los uniera
soldando por fin
la Herida.

como un trozo de nosotros
que se descascara
ciñendo ésta

mi pobre espada.

Epitafio:

"Quizás si se hubiera organizado a tiempo
un movimiento armado
contra el amor"

o estoy maravillado
de mi propia e hiperbólica






tranquilidad

viernes 16 de enero de 2009

Farfur el pseudoratón y la Venus de las pieles.

Definitivamente no se puede escribir cuando se tienen ganas de mear.
o cuando uno está en una pieza con otras dos personas más.
o simplemente porque al escuchar a Bach con las luces encendidas no se nos permite maquinar ni siquiera la destrucción de un par de huevos contra el edificio vecino.
sólo voy a poder escribir algo.
(quizás sólo que no puedo escribir).
pero aahh, este olor a nihilismo literario o a fetichismo pseudoratonil o casi-intelectual-y-de-cualquier-forma-no-acorde-a-la-ley-general-de-los-que-mueren-en-sus-camas.
dibujaré mi meada, pues.

shurururu (pspspspsps, pero en el idioma de Venus):

aaaaaaaaaassssssssss
ssssssssss sssssssssssssss ssssssssss s s s s s s s s ss s s s s



s

s



Listo.
Tendré que dormir, esperando despertar en algún otro lado (parece que se puede). Y es que no hay tranquilidad ni para desesperarse.

[es verdad y suena bien: acá no me puedo desesperar; cualquier indicio de ésta angustia es apagada por ladridos de vulgaridad y sentidos metafísico-tradicionales. Quizá ya cagué, con y sin Bach.]

ni eso puedo decidir ya.

esto es lo malo de tener familia: la posibilidad de lo fraternal en espacios reducidos (escena clásica).

pero, si cada hijo es hijo único, yo soy un bastardo y un borracho no-etílico que llora por lo siguiente:

Intente usted escribir un grito de diversas formas: llegará a producir una sensación muy similar
a la que yo tengo por las noches cuando imagino sus besos. Pruebe gritándome aquí, por ejemplo.

LA VENUS DE LAS PIELES: "El enamorado no oye el llanto del bebé" (árabes).

(sólo pagaría un avión y un cura: pasaría sobre tu casa y me lanzaría sobre tu techo con un rosario en la mano).

Por último, hagamos teatro de la crueldad.

por último.

pero no me dejen aquí, no.

no.

PS: Llega el amanecer, camino hacia los ventanales. Una flor descuidada se borra con el frío y las terribles contorsiones pajarísticas.

QUÉMENME, AHOGUENME, CUELGUENME;
PERO NO ME DEJEN MORIR ASI,
NO,
por favor.

lunes 12 de enero de 2009

Choza política.

De vez en cuando me siento un miserable
sólo porque no soy feliz.

¡Qué miserable!

-----------------------------

A veces pienso en las partes de mi cuerpo. Cuando pienso en la rodilla, es como si de pronto pudiera imaginar cómo sería mirar desde la rodilla. O cuando pienso en las orejas, imagino que veo para el Este y el Oeste al mismo tiempo. Así también con los pies, con las manos, los brazos, la espalda.

Sin embargo, cuando pienso en mi pene, sucede algo extraño.

Es como si cada parte de mi cuerpo fuera la que lo mirara a él, como a un extraño vagabundo sin nombre, como a un extranjero que llegó de pronto e instaló una choza entre todas las demás partes de mi cuerpo; el recelo y la sospecha surgen por doquier y yo contemplo, tratando de sentenciar a alguien más que a Dios.

La mierda de vivir.

viernes 9 de enero de 2009

Piezas.

Algo me hace creer que todos pueden con justicia reírse de mí.

está bien.

sin embargo, durante el breve momento del amanecer, yo y los pájaros
somos inmunes.

"Hubo un retraso en el buque. Al comienzo todo parecía ir bien, zarpando a la hora esperada; pero algo había en el mar que distrajo a los pescadores y éstos taparon entonces sus sentidos con alguna belleza que no les pertenecía, quedando prendados por los brillos cuya consistencia se endureció lentamente muy por sobre ellos y sus espíritus sencillos. Pensé en tirarme al mar, pero recordé que no sabía nadar. Para ojos inexpertos el rumbo era el mismo; pero todo nos llevaba a otra parte. Debo confesar que aún durante estos días de Otoño, me aburría matar a las ratas de la bodega. El vino era malo y las muchachas se rendían difícilmente a mis encantos. Sentencié a pocos, e intenté recopilar en mis papeles el nombre de las personas más importantes de a bordo. A veces empiezo a creer que mi tarea en este país no va a permitirnos la osadía de dejarlo todo. Lo que yo nombro por mi boca, habiéndolo fijado antes con la vista, se pudre irremisiblemente, y lo sabes bien; pero todavía conservo las flores muertas de aquél primer día en el bosque, y esto debería quitar de encima el gran horror que cuelga en mi espíritu. Pero qué va, todo eso da lo mismo. Llevo 4 días en el puerto y ninguna carreta parte hacia las montañas. Necesito acabar con alguien para saciar mi alma urgentemente, y ante esto, recuerda la enorme angustia que me produce tener que olvidar el nombre de mis víctimas. Es todo tan terrible que cada vez con mayor claridad pienso en que el desajuste humano de mi cuerpo va acabar contigo momentos antes de tocarnos. Esto sería altamente injusto y no puedo permitirlo. Llegaré pronto, espérame a solas en la capilla. Debo irme.

Se excusa humildemente, Drunn."

-Cartas de la Muerte a una Mujer Sin Nombre.

domingo 28 de diciembre de 2008

El pájaro de bolsillo.

Las tijeras tienden a mis ojos. Yo arranco y me voy a ver una película de Kusturica. Siento en mi ovalo izquierdo como si tuviera un hematoma en pleno nervio óptico. Me acuerdo de haber escrito muchas cosas estúpidas; cuando pensaba que el Ser no podía hallarse en la abstracción de la cosa intentaba justificar geográficamente al Dasein. Pero el 'allí' llegó tarde. Señala la piedra de un río en el que el color promedio de todo cuanto se pudiera ver en derredor es un color verde oscuro. Los peces mueren en mi boca. El Lugar Sagrado se demora. el 'allí' me clavó una pluma en la tráqúéá. Duele tanto que dan ganas de escupir la cabeza. Una buena historia de amor tendría que terminar con el sentimiento de lo inoportuno. Lo que hago aquí es señalarme ridículamente para evitar ir a almorzar con mi familia. ¡Cómo no pensar en el Lugar Sagrado! Estoy pensando en irme a disfrutarlo hacia atrás y adelante de la siguiente manera: Succionando algún clítoris dentro de un sarcófago y tirando rosas con miel por la borda de la tormenta sin devoción ni entusiasmo. El gatillo se jalará en el orgasmo y forzaré a la puta a la necrofilia.

Viva la soledad
y su pedregoso
despliegue.

miércoles 24 de diciembre de 2008

el electrón del siglo XXI

Lo inerte se ha vuelto erótico.

empiezo a detestar las palabras. pero más que las palabras empiezo a detestar el comienzo de la escritura. decir el patrón que subyace al "hoy..." se presenta en mí como la angustia de los trenes/ sin compañía de los zurcos/ eólicos. pero es verdad. dan ganas de empezar de verdad. de buscar la fuerza (aún sabiendo el fracaso que conlleva) en la iterabilidad. sabido es que podría ser una fuerza perdida, ya dispersada desde siempre a la manera de los perdigones sobre un conejo. escribir el deseo está difícil. difícil en el sentido en que el origen del hambre no puede hacer referencia a sí mismo. los juegos de computador lo entendieron. hay siempre una última plataforma y el personaje es conducido a la muerte para escribir el asombro. o para mostrar lo indecible. no da igual. ¿cuál será el límite de la desconfianza? me refiero a que cuando le digo a alguien: "no te mates", "no te aburras", "que estés bien", "cuídate", "pásalo bien", "ya", etc. siempre caigo en la convicción segura de no estar diciendo nada fuera de lo político. pero eso suena feo. en realidad es tan simple como no darse a entender. o preguntarse: ¿cómo hacer para que me crean? entonces pienso en fórmulas más insistentes. en pronunciar la verdad, por ejemplo. o escribir: "de verdad" o "DE VERDAD", o "en serio" o "EN SERIO". o todo junto y a la vez. pero ahí es cuando fallo en el espacio y el tiempo. dos cosas que estan en el mismo tiempo sólo pueden estar en distintos espacios. así también, dos cosas que están en el mismo espacio sólo pueden estarlo en distintos tiempos. el cruce que hace mi conciencia, o mi pensamiento, en el esfuerzo voraz de realizarlo, sólo puede provocar tranquilidad dentro de ella. me tranquilizo solo. así, Yo soy el límite de la desconfianza. cuando el deseo se me presenta en una magnitud real, palpable, entonces hago un descubrimiento. el deseo no es verdadero ni falso. aparece con mucho sentido en mí y balbuceo. le llega al otro como una estructura, como la tranquilidad estable de la estructura. sin embargo, en mí sólo hay locura y muerte. sólo hay locura, muerte y desgarramiento profundo. deseos de verdad. lo bueno y lo malo no entran en esta discusión. el deseo lo cubre todo y en su cobertura esconde un punto intraducible: la fuerza que es su contradicción o que se presenta a partir de ella. quizá en esto yace toda pataleta contra la escritura a partir de una cierta "imposibilidad". si el deseo se me presenta, y lo pronuncio, sé que he fracasado. se me responderá sin locura, porque se me respondera significativamente, y podría (no) entender nada. lo cual pone el caso límite de que al otro le esté pasando lo mismo. ir más allá de esta especulación pone en juego la verdad de lo otro. pero para qué. mejor que la risa haga llover todos mis pensamientos desgraciados en el barranco donde el vértigo se convierte en el único aliado posible: una suerte de buena creencia. de cualquier modo, insistir en lo verdadero del deseo conlleva a la regresión al infinito. la duda-práctica radical comete homicidio por inverosímil. la confianza es un exceso de la razón y la desconfianza no es más que la frontera de una patria en cuarentena.

¿qué se puede hacer?

volver al punto de partida, dejarse amarrar por la locura y gritar histéricamente la muerte,
pero hacer todo esto
sólo
sólo por hacer algo.

lunes 15 de diciembre de 2008

beber a tientas.

El nombre ayuda; el manjar empuja y algo empieza. Todo está revuelto a mano gélida y heridas abiertas. La almohada me exige respeto y yo fallo, como en muchas otras cosas (para qué dar ejemplos). Y no fallo como un arquero que no ha logrado dar en el centro del blanco. O fuera de él. Fallo como un arquero al que se le ha quebrado el arma en las manos en medio de la batalla y que ya no sabe qué hacer. No sabe si huír o quedarse. Ambas cosas devienen en un destino asqueroso y pútrido. Sí a la guerra, no al amor. Hay que ir a llorar a la pieza de uno, solo y con una Fanta. Dormir poco, levantarse cada media hora con los ojos bajo presión cerebral e intentar conectarse al messenger para ver si ocurre algo. Hacerlo unas 5 veces como mínimo. No encontrar lo que se busca. No saberlo. Perderse y encontrarse perdido. Perdido en un punto fijo. En el punto B de la recta AC. El lugar sí importa. No entiendo dos cosas: estar vivo y por qué tengo amigos. Me voy a pegar un adhesivo en el pecho y estaré prendado por los espíritus de mi propia historia. La imaginación hará de las suyas tal como las llaves de la cocina se las arreglan para reconstruir los ríos de mi Babilonia. Voy a tener que acumular pulgas en mi ropa. Ojalá garrapatas. Dejar de bañarme. Ya comprobé que no ayuda en nada. El calor y el dolor de espalda son dos engranajes que maquinan constantemente para destruirme. Hoy seré fuerte y aburrido. Empezaré mil historias. No terminaré ninguna. No entiendo a aquellos. Citarla al balcón del mundo y lanzarse dejando todo el alcohol bebido sobre su cama. Sería poco. Pero no seré violento. Seré solo. Y ahí vuelvo al punto de partida. Los autos chocan, hombres besan abuelitas. Las cortinas de mi pieza se oscurecen. Quizás gritarían como padres que quisieran una mujer para su hijo. Hay que dejarlo todo. Abandonarse y deshilachar la materia que hace que uno sea uno. Vivir desesperado y tranquilo. A veces creo que mis ojos están más cansados que yo mismo. Los acaricio y quiero salir corriendo de mí. El amor está enfermo en mi cuerpo. No se ha levantado en mucho tiempo. Vengan a visitarlo. Vengan a vistarlo como a una mujer a punto de parir un ser humano.

(hablarle a un universal; a un público; a una persona; o a un poco de cada cosa en distintos lugares del discurso equivale a buscar desenfrenadamente una bandera que defender o un sueño que me haga despertar como si lo más amado de la vida fuera a persistir en lo sensible)

Capitanías de Geraldo.

"se levanta la mano
y nos dirigimos convergiendo
como un carrusel donde los caballos todos
fueran a chocar en su centro."

- § 50.

me levanté temprano. todo está desordenado y los libros abiertos como una puta virgen. tomé un café y me fumé un cigarro arriba de la fenomenología del espíritu tratando de que el lenguaje no me desgarrara también a mí. la furia del monte ararat está en el baño. la iliada trata de encender los parlantes del computador. el tractatus en alemán besa un diccionario en alemán. esto es muy hermoso. de repente lo descubrí todo. la bolsa de tabaco tiene hambre y la pipa está lejos en la mesa combatiendo contra la temperatura que le ha dejado una noche de duro trabajo. camino por la casa y todos los objetos murmuran contra mí en secreto. los platos de sopa están desérticos: el aire enrarecido congeló la sustancia. los fósforos lloraron: copihue ha muerto. las colillas de cigarro en sus campos de concentración yacen todos como cuerpos verdaderamente inútiles. esperan ser lanzados en bolsas a los ríos y expelen olor a carne quemada. la pantalla del computador me mira y yo no puedo encontrar sus ojos. los lápices duermen con lentitud. el amarillo se acostó un poco lejos. algo ocurrió anoche; todo es sospechoso, nada está en su lugar y todo parece cansado. trato de no hacer ruido para no despertar a los libros o a la guitarra. en general el silencio ahora es macabro: todos los objetos de mi casa conservan un misterio inextirpable: ya no me pertenecen. no estuve ahí cuando me necesitaron. la verdad es que me acosté muy temprano y no supe bien qué pasó. trato de adivinar y de representarmelo todo, especulando como un mosquetero con su sable. en fin. esto pasa porque al acostarse uno olvida apagar el mundo. hay que empezar a ahorrar ousía. definitivamente.

miércoles 10 de diciembre de 2008

El canto de la espada.

alma alguna que se pierde
no nombrada en absoluto
abrasada por las tuercas
y el pan de la mañana

entroncaste los pensamientos más viles
tal como se desatan las tormentas
en los ojos venideros

pobres hojas las que aparecen
volando
y resisten mi negra amargura

¡eran cien años!
la promesa fuera del tiempo
todo era perdonado

los animales reunidos
se botaron a morir
ardieron en el quinto infierno

pobre dama, pobre
sí, verdaderamente pobre
y siento sus ojos
como ventanas derretidas

ay, luz
luz de cajas vacías
apresúrate que el tiempo es insolente
todos acabamos antes de lo esperado
el buque se partió en la tristeza

llorarán los hombres
cuando olviden la silueta
de las mujeres amadas
y separados por una frágil señal
nacerá la Memoria
vacía y rechistando

es el Recuerdo
forjado con tinta de herreros
blandido contra sí mismo
último confidente ante el suicidio de la gramática

finalmente
entregados al amor
todos esperan ser degradados
y destrozados por la soledad
sin movimiento

juntos como el arroz
como las ratas señoriales
el olor a familiar muerto
se queda en las pestañas dislocadas
y relinchando con fuego sobre el mundo
dos gritos parten
y los ángeles reptan por la tierra

¡cómo quisieron tocarte
las bellas criaturas desde los sueños
que profundos e inevitables
formaban una cárcel de caricias!

errante y grotesco
hemos aplastado a nuestras niñas
sí, ¡a nuestras niñas!
y hemos crecido tronantes sobre el cielo
que escapa de la justicia más humana
para decir de pie
que estamos solos

la mujer que destila en mi pieza
abarca la negrura como un gran sillón felpudo
como una araña inverosímil
dudosa hasta lo virtuoso

¡gran paso!
aquél que no murió ya
supo guardar todo el amor que cupiera
en la tumba del dios geográfico
y reventará ahora chocando contra las paredes
perdido en orgasmos predilectos
gateando como volcán moribundo
y cuya lava se vaciara una y otra vez
sobre los espacios divididos

el corazón
más triste
de un pájaro extranjero

público y solicitado
apremiado y con riendas de esmeralda
los venidos de un punto partido en dos
han cantado el lugar imposible:
todo deviene en la tranquilidad
y el desgarramiento especial
de las flores imaginadas

pequeñas esperanzas distribuidas
¡unifiquen el imperio de mi cuerpo!
tu boca estará oculta
en un templo grande, señorío apagado,
caballos en fuga y distantes:
en nada envidio
al horizonte

pronto reiremos
y buscaremos nuestras manos leprosas e insensibles
¡ahí nos tocaremos sin saberlo
y una grávida luz
se llevará el cielo!

abandonados entonces
olvidados del mundo y en el mundo todavía
gentío de libélulas acorazadas
llenando el espíritu, como aquella vez,
y repitiendo conmigo
la barrera desprotegida y violada con furia
dime si no es un regalo hermoso
el jugo de los aromas al unirse
bendecidos ya por siempre
en los catres de la amargura
solos
y para siempre
resistiendo en nuestros corazones
lo eterno

¡vivamos sobre la lápida!
nada gastaremos mas que la piedra
y la piedra es quien más te ama
allá los muertos no levantaron mano alguna
mas disponibles como estaban
giraron en torno a nuestros espasmos de locura

¡vivamos sobre la lápida!
con ella agotaremos el espacio
¡y reduciremos los tristes poblados asesinos
que amenazaran con interrumpirnos!

solos y con un puro secreto de polvos descoloridos
lánguidas melenas chillando por debajo
de nuestras tradiciones verbales
así, serás mi espada-espada
oh, mujer sin alas,
noche de estrellas almacenadas,
loca hermana del vientre y
blasfemia que anda a tientas:
¿cuántos de los que han probado siquiera
la larga espera no se han horrorizado
y faltado en murmullos y elaborados planes
ante los Vigilantes del paño virgen?

¿qué pondré entonces
en medio de nosotros
dividiendo infinitamente las hojas
para dormir tranquilos?

espada-espada
¡a ti mujer te pondré en medio
como promesa de lo altísimo
que llegara a tocarnos siquiera
la séptima noche
y esperarás cenicienta
con ceniza en los labios
a que me descubran por oro
los hijos del demonio
y se arrastrarán envidiosos y cargados de pesadumbre
poblarán mis ojos y mi corazón enteros
para que yo pierda todo lo que aún es precioso
y aún ladrarán en los rincones amontonados
de los bares nocturnos
y los grillos no gritarán tan fuerte
como para volver sobre tu cuerpo
y tu cuerpo estará quieto
¡invitándome!
mas eres mi espada-espada
y te pondré entre nosotros
como acuerdan los ancianos
y los que barbas ostentan
tú serás mi promesa
espada-espada sin vaina
y sedienta del terror que murmura
entre las nubes y la luna semipálida
tú lo serás
y una noche esperaré
sabiendo quién se acerca
otra esperaré
preparando oraciones contra la Bestia
aún otra se vendrá encima
con mayor silencio y menos agradable
ésta será decisiva
la guerra ha empezado
y los demonios de la traición poblarán
entre mis soldados inoportunos y entregarán
estupefacientes a los mortales los divinos
y se me caerá la carne sobre los pulmones
ahogándome pavoroso
te miraré con otros ojos
y dos luces rojas
se irán de paseo
con el amanecer

la cuarta noche
dulce y genuina durmiente
te posarás sobre la tierra
adormeciéndola
y yo cabizbajo armaré un fuego
antes de empezar a dividirnos con el aire
pero, ¿qué es esto?
la cuarta noche es rápida y los vientos
se arremolinan sobre tus espasmos oníricos
yo no pegaré un ojo:
sé que los espíritus
me arrojarán sobre tu cuerpo blanco como las medusas

la quinta noche estará poblada de insectos
y de árboles borrachos
de allá arriba los ángeles caídos
descenderán sobre el abismo de mi mente
y el cuerpo de la mujer amada
quedará por fin irascible y seductor
como las entrañas del universo voluptuoso
las ramas me aprisionarán
y marcas en todo mi cuerpo
me incitarán a buscar refugio en el tuyo
mas no me doblegaré
y pecaré cien veces contra dios que contra ti
quedaré quieto y sin elevar la voz
lloraré la pérdida de los cuervos
con meros silbidos
imitando las primeras capas diurnas que dieron nacer
a los más temibles pájaros
cuidaré tu sueño
y la espada-espada entre nosotros
seguirá profanada sin ser profanada

la sexta noche
tardará en llegar, vendrá congelada
y con largos velos blancos vestida de cacería
se plantará ante mí,
con suave resplandor de aguas doradas:
"¿Qué buscas?" me preguntará
y yo buscaré respuesta
en tus senos arrumados violentamente contra la naturaleza
en tus labios cochinos y tu lengua de tierra
buscaré ayuda en tu silueta
y querré abrirte los ojos
aún a riesgo de arrancártelos
mas estaré solo
la espada-espada temblará
todo será una pausa

mi lengua estrechada contra los malheridos agüeros
no será capaz de responder al presente
y quedará cubierta de moho
al fin miraré a la endemoniada figura de blanco
y en sus ojos me ofrecerá el paraíso más extenso
que las praderas de Kayyn
jamás conocieran
en esa noche de polígonos

"Yo sé lo que buscas", insistirá el paisaje blanco y bellísimo
elevándome de mi lugar en la colcha

"¿Qué es?", preguntará entonces mi soledad
y mi desierto más negro y apuñalado
el dolor chorreará y se deslizará entre
la mujer amada y la vida eterna
mas el espíritu me cogerá al fin
y tomará por suyo mi oído
su voz temblará en mi cabeza como si yo mismo hubiera gritado
mas los árboles atentos y los animales
nada oirán
ni la luna
ni los dioses que beben sabiduría

me susurrará la última voz de un muerto
mientras crepitara entre la madera
y se evaporara en misterios
así, lo conservaré como la más grande maldición del firmamento
la más difícil hasta el momento:
la palabra que todo lo destruye

sin embargo, la última noche
la última prueba de los anillos inquebrantables
no se presentará jamás
la mujer amada se acostará a mi lado
antes del atardecer
y el sol se detendrá con gran esfuerzo
y me darán la espalda los señores
y hasta las piedras y las hormigas
todo estará perdido e inubicable
entre tanta maraña de almas desesperadas
y exprimidas hasta los huesos
de feroz cascada

"¿Qué voy a hacer ahora?"
preguntaré al fondo del pozo negro

el sol nunca más se moverá
y con un canto desolado
removeré y sacudiré
vez tras otra
el mundo y el cielo
como si en ese gesto
el sol por fin fuera a caer tras las montañas
mas nada ocurrirá
se reirá de mí como un búfalo en el Gämen
como la serpiente sobre el nido
y entonces me levantaré de la tierra tremenda
y me iré a llorar
como fuente inagotable del sufrimiento
en un rincón apagado y moribundo

entonces de pronto alguien me tocará el hombro:
"Está hecho", dirás tú
y yo plasmado en un carruaje de indolencia
como padre y país del horror en el tiempo
no entenderé lo que dices

a lo que me dirás:

"La séptima noche
es engañosa
nos trajo hasta acá
metiendo sus crujidos intratables
deteniendo ella misma su llegada para siempre
y para mí las noches también fueron terribles hasta ahora
pues en los sueños también yo fui atacada y tentada a huir a tu cuerpo
fue entonces que oí el secreto del dios muerto susurrado por el blanco espíritu
su secreto tuvo cabida en mi sueño
era el secreto de la palabra que todo lo destruye
y pedí un deseo:
quise que nunca mas tuviera sueños nocturnos
ante lo cual el dios muerto
detuvo el sol en un atardecer para siempre"

"¿Y cómo has soportado tú las noches?
¿acaso sabes lo que son los demonios de la carne?
¿sabes lo que significa no pasar la séptima noche?" te preguntaré

más te alejarás de mí
caminando inalcanzable
tú y tu frágil inminencia,
para nunca más ser vista
por estas cuencas sempiternas

dirás antes de desaparecer
entre el humo y la discordia:

"Me tentaron como a ti,
mas yo supe soñar que también tú
eras mi espada-espada
y también a tí te puse en medio de nosotros
como promesa de lo no tocable
de esta manera
ambos nos hemos unido
en nuestra separación
como santa palabra amor eterno
y hemos sido bendecidos, en efecto, con tristeza
allí en el límite de lo indecible
pues ambos nos hemos tocado
en la espada-que-promete-y-separa
así, no necesitamos más
tener un hijo,
pues entre nosotros
el hijo ya está hecho"

El sol nunca más volvió a ocultarse
pues la espada-espada que no existió nunca
y que no fue nadie
lo clavó con rabia en el celeste.

sábado 6 de diciembre de 2008

Mascullación.

Estoy desierto. Una llanura cruzó con la tumba de mi pecho y florecieron montañas y pájaros que chorrean mi piel toda, destilada y abandonada. El faro caliente gime ferozmente. Una impotencia recolectada por los años, por los milenios. Diez mandamientos en tres dimensiones, mil años multiplicados por siete pecados. Falta poco para que esto acabe. El atardecer es multiplicidad. Aparece aquí y allá, en los vidrios de los autos, en los rincones de los edificios, en los letreros. Tienen formas y por lo general impide ver ciertos objetos. A veces creo que el amor es una tontería. Hay que hacer muchas tonterías. Pero todo falla de dos maneras: O porque las palabras de uno no significan nada para el ser amado, o en sentido inverso, porque cuando se es amado se da la evidencia de no haber estado nunca en el lugar en el que el otro nos merece. Aquí la separación es el surco del desierto, la sombra de una duna: El amor despilfarrado y el deseo (con posibilidad o no de satisfacerse) de no inflingir graves heridas en los cuerpos apalomados de quienes son dignos de las más altas riquezas. Anterior a la resolución del deseo en satisfacción, o al intento que deviene en cansancio, el deseo tiene un brillo oculto. Como ese color que toma el sol en las novelas donde el guardia se suicida apostandolo todo en un amor santo y sin respuesta. El deseo no puede estar justificado en términos de llevar a cabo consecución o insatisfacción. Lo que justifica el deseo del ser amado es la verdad de la locura. Entiendo por locura todo grito enunciado bajo llave. Como el alcoholismo. El amor no es círculo, sino circulatorio. Por eso las venas y las arterias. La sangre de uno corre por el cuerpo del otro. Y la espera que acaba con la luz de los dormidos embellecidos. Lo que la historia no podrá contar jamás, es el movimiento por el que el desierto se expande o entierra sus tesoros. Todos los estados posibles de mi geografía están únicamente en relación con la explosión acabada y sistemática de la lujuria y de los besos impedidos en función de una almohada. No me estoy excediendo. Si es verdad que hay límites, dejémoslos tranquilos. Hoy nos preocuparemos de imaginar a quienes estamos olvidando cuando imaginamos. Así, la amistad, como licencia del amor, entra sólo a partir de estados posibles. En efecto, tanto del amor como de la amistad podemos predicar (y debemos) distintas situaciones. Estas son de suma importancia. Pero el no cumplimiento de las condiciones de uno u otro no quiere decir que no existan, sino al contrario, por ser sus posibilidades, la engarzan. Hay que regar el pasto. La cara cambia, de pronto crecen las pestañas y los ojos se vomitan lentamente en espacios cuadrados, como de ladrillos. Los aviones sufren y las ventanas son los seres más tristes del universo. Estoy desierto, soy el desierto. De mí viven sólo nómades y gusanos de rocas. Mis oasis son conocidos únicamente por los animales. Viajeros y desconocidos son tragados rapidamente y no demoro en volver a quedar solo, soplando sobre mí nuevos vientos para amortiguar las huellas de quienes me han caminado. Tengo una casa pequeña en algún lugar de mí. Es una casa cuadrada y muy parecida a un baño. ¿Pero para qué un baño en la soledad? Existe una sola ventana y sólo un vidrio que refleja los mundos que se alzan sobre las líneas centrífugas del horizonte y que abren el dolor de mi tierra infértil. El vidrio es el límite, por fuera siente un calor enorme, por dentro, el frío propio de una casa de adobe. Todo tirita de vez en cuando y empezamos a gemir como hijos del rey una vez descubren su falta de pudor en la Corte. La caída o la llegada no es muy importante ya. El desierto se dobla, como una manta y pregunta por qué no sabe llorar.

sábado 29 de noviembre de 2008

Semi llegada chica.

el otro día vi a un niño tratando de sonreír, pero que no sabía bien cómo había que hacerlo.
algo le causaba gracia.
el felipe y la tamara danzaban púrpuras en la tierra que los protegía.
yo miré al niño largamente, como por 2 minutos.
un puro sentimiento me cruzó de lado a lado, y de derecha a izquierda, como si un desánimo absoluto colmara las palabras con lentitud y no dejara avanzar a las letras:
"p-u-t-a-h-u-e-ó-n".

"puta hueón": una sola frase que no se dijo nunca, una suerte de malformación y etilicidad del lenguaje. Algo quería decir con ello en todo caso. El niño, que a su vez miraba a los bailarines, de alguna manera me hizo reformar por completo las leyes del amor. O quizás me hizo agregar algún decreto. No sé. Fue total.

a partir de aquí, ya no sé qué hacer.

lo más probable es que me ponga a gritar.

(ahora que leo lo que escribo, caigo en cuenta de que no pude explicar bien lo que me pasó ese día. Filo. El fracaso es un hecho. Lo que pasa es que creer de verdad en Dios es muy aburrido).

miércoles 26 de noviembre de 2008

Túnel corto pero miedoso.

"Cuando alguien se entristece del bien ajeno que le pone en peligro de sufrir algún daño; es el caso de quien se entristece por el encumbramiento de su enemigo, porque teme que le perjudique."

"Nadie pone empeño en conseguir lo que está muy por encima de él. De ahí que, cuando alguien logra sobresalir en ello, no le envidia. Pero si la diferencia es poca, le parece que puede conseguirlo. Por eso, si fracasa en su intento, por el exceso de gloria del otro se entristece."

- Santo Tomás, Tratado de la caridad, La envidia, p.323 y 324.

Sin embargo;

"Suele acaecer a veces que, sin perder la caridad, no solamente nos alegre la ruina del enemigo, sino que también, sin culpa de envidia, nos contriste su gloria, ya que tanto creemos que con su caída se elevan justamente otros como tememos que por su promoción sean injustamente oprimidos muchos."

- San Gregorio, Moral XXII.

Además;

"Huid la fornicación."

-Apóstol, I Cor 6,18.

A pesar de que;

"Es cierta tristeza que apesadumbra, es decir, una tristeza que de tal manera deprime el ánimo del hombre, que nada de lo que hace le agrada, igual que se vuelven frías las cosas por la acción corrosiva del ácido."

- Santo Tomás, Tratado de la caridad, La acidia, p.318.

Y por último:

"Sólo nos queda aplicar al hombre este precepto: No matarás. Ni a tu prójimo ni a ti, porque el que se mata, mata a un hombre."

- San Agustín, I De civ.

domingo 23 de noviembre de 2008

Oda al preámbulo: dar la oportunidad.

por no recibir mails de nadie
he llegado a creer que mi computador tiene alguna enfermedad terminal
o que por alguna extraña razón
se ha levantado un muro que impida recibirlos

lo más terrible sin embargo
ha sido llegar a pensar que
hubo personas que en verdad intentaron enviármelos
viéndose obligados a recurrir
al suicidio
momentos antes de hacer click en "enviar".

lo otro sería proponer que nadie me ha escrito
o me ha querido escribir nada
lo cuál me deja en la pregunta radical
de si acaso
en el transcurso de la vida
debí haber pedido más números telefónicos
o al menos haber mirado más a los ojos.

yo supongo: "nadie debería escribirme"
premisa ante la cual descubro
algo importante

algo quizá
o no sé.

lo importante por-sobre-todo
es que hemos llegado
más de alguna vez
a imágenes redondas y tiesas
donde cada uno
con ideas por manos
ha palpado y reinsertado un montón de certezas
que no tienen ningún valor
salvo el de la feroz esquizofrenia
que nos permite salir siempre airosos
y tomados de la mano.

hoy sacudí las sábanas de mi cama
con la hipótesis en la cabeza de poder encontrar
junto con las pelusas y la tierra
el beso perdido
de una niña que sin nombre
ha sido nombrada
por las flores y el rojo auténtico.

se me están acabando las excusas
de pronto nada me va a impedir
perderme en los filtros de amor
fabricados por la vía láctea
haciendome perder
todo fanatismo por la gravedad de los cuerpos
cuando nos estrellamos
en las partículas infinitas
del aire que no deja de tocarnos.

yo una vez toqué una rosa abierta
que expelía un suave olor a almizcle
ella me colgó de su carne
y me gritó tan fuerte
que el alma quedó hecha jirones
y vomitando soledad en la cama
como si todo siempre
al pestañear
pudiera volver al estado originario.

qué falso!

las flores y la ternura
dañan lo invisible del ojo
y uno se queda con la visión acalambrada
y el campo entero
disuelto en sopor
y para siempre.

hay días en que odio más que otros.

hay días en que mi papá está más muerto que otros.

hay días en que abrazo más que otros.

hay noches en que sueño más que otros.

hay semanas en que leo más que otras.

hay semanas en que me masturbo más que otras.

hay meses en que me quiero matar más que otros.

hay meses en que quiero amar más que otros.

hay años, unos más que otros, en que trato de reunificar los besos dados a las más particularísimas personas,
como si en ello pudiera encontrar algo perdido
y así poder devolverlo al eléctrico destino para que me deje tranquilo.

la experiencia me ha dicho que cada veinte años me siento indefinidamente solo.

cada cien años soy feliz por tres días.

cada novecientos años soy una buena persona.

cada trece mil años tengo un hijo.

cada dos millones de años duermo una noche sin pensar rabioso, en que deseo hablar con alguien.

cada tres eternidades estoy verdaderamente enamorado.

pero nunca
nunca he llegado a ningún lado
que no sea el pensamiento
por el cual todo decir
se vuelve impensable.

la infancia me pegó una cachetada
y yo le contesto y le digo:
"entiendo".

jueves 20 de noviembre de 2008

Soy un borracho que no merece cariño
un idiota que no sirve ni para consolar a un perro.

Bashô:

Dios está ausente
las hojas muertas se amontonan,
todo está desierto.

martes 18 de noviembre de 2008

¿Y si nos abrazamos?

sábado 15 de noviembre de 2008

LA MUJER ME INCENDIÓ LOS OJOS
Y DE ELLOS SALIERON NIÑOS A JUGAR
CON CHARCOS DE AGUA HEDIONDA

ESTOY PEOR QUE UN BORRACHO:
ESTOY TOMANDO JUGO DE NARANJA
Y NO HUBO HEMBRA QUE AMINORARA LA MARCHA DE LA MUERTE
CONTRA LOS MUROS Y LOS ECOS SONOROS
AH, TODO ES TAN LINDO
Y UNO QUEDÓ MIRANDO COMO ESTÚPIDO EL CIELO
MIENTRAS LA NOCHE ULULABA
COMO PUTA

PERO LLEGARON LOS AMIGOS DE UNO
ALCOHÓLICOS
Y LOS VOY A TENER QUE ATENDER
PORQUE NO ME MATÉ A TIEMPO.

domingo 9 de noviembre de 2008

Dispersión del sueño (el problema de Hermes).

Desesperación: 1. Estado de melancolía frente al futuro - 2. Condición fangosa en la que se llega a la firme convicción de que en la vida sólo se ha llegado a puntos muertos - 3. Intermitencia del estado interno donde se juega una eterna revalidación del contrato divino con Dios.

Soledad: 1. Posibilidad de contemplar un árbol - 2. Fracturación del Yo en el reino de los fines - 3. Ahorcamiento de la expresión.

Felicidad: 1. Palabra que se encuentra en los textos de filosofía, desde la ética a Nicómaco hasta el cánon de la razón pura.

Ojos: 1. Espejo sin vuelta atrás - 2. Abismamiento infinitesimal de los universales.

Palabra: 1. Lugar de encuentro.

viernes 7 de noviembre de 2008

Zetáceos.

El universal está muerto, el particular me es infiel.
cagamos.

puta la hueá... de nuevo estoy aquí

jueves 6 de noviembre de 2008

despertar - el pozo del cuerpo.

la interrupción - obra de la guerra-
reúne todo lo feo en el cuerpo
para presionar sobre la cabeza
estallando
en manos invisibles
que ahorcan los pensamientos
cuando amar es inevitable
cayendo
llegando y constriñendo
ríos de amargura y cascadas invertidas
dominadas por el terror inalcanzable
y extremadamente alto
altísimo
futuro del hambre
locura del campesino
todo queda fuera
editado
suprimido
rincones de la historia
demasiado oscuros
para ser llevados de nuevo
a algún acto
o movimientos cualquiera.

domingo 2 de noviembre de 2008

polilla grande en mi pieza:
matarla, cómo hacerlo; dejarla, cómo hacerlo; mirarla, cómo hacerlo;
por último, la vida de un insecto:
todo se reúne en un único sentimiento.

Por qué soy tan estúpido.

esta rabia de mierda que me hace romper vidrios
por las noches cuando me envuelven oleajes
de drogas
mis manos ya de mierda
un hecho entre hechos
alguien pensó en mí cuando leyó lo que había escrito
pero hay que leer como si el autor nunca hubiese escrito
ni eso ni nada
aquí, los músculos socavados
músculos ciegos y con escupitajos heridos
la grasa que pulula aquí y allá
la flacura y el hueso débil
la mirada caliente
los labios rotos por el aire incierto
las pestañas las uñas
todo esto reunido en un todo
en el límite mismo
en la línea de un cuerpo
de un cuerpo ahorcado
y sofocado por los péndulos del desierto
por todos lados
donde cada célula se incendia al tocarse con otra
mordiéndose la lengua sagrada
de las vacas que lamen piedras
para estrechar al hombre
y por la madera
la luz
venida siempre del mar lejano y amarillo
así me atropellan terremotos de locura
donde está escrita en la biblia
toda mi desesperación genética
una sola decisión prostituída
pervertida y parabólica
de genio muy mal parido
fuuuuuuuuuuuuuuum
todo todo todo muy poco
se huye
y bate sus alas
en una caja eléctrica
forzada al espasmo
y al mosaico desgarrado por los bordes
hasta llegar al centro
a la extensa superficie donde los perros
miran a la cara
con ganas aún de forzar la necrofilia
con ganas aún de mimar el marfil extremo
dios,
maletas y maletas
todo esto partió ya
hace mucho mucho
las estrellas caían por los bordes
el universo se doblaba y chorreaba
como esas cartulinas que se usan
para los trabajos de 3º medio
en clase de biología
el ojo estaba feliz
cansado y rechinando
en el espacio de los Otros
que espiaban ilusos
sabios y terceros
secuaces políticos
de lo que está desarmado
y rearmado de forma errónea
como un conjunto
de clavos secretos
rayando la carne
escribiendo:
"hijo de puta soledad desgarrado la mierda estar enamorado pregunta"
qué sabe uno cuando está solo
no se ve nada
el que lee está lejos
uno está peor
en todo sentido de la palabra
abandonado
y viudo
como un perro corcheteado al asfalto
pues en este momento el vértigo se produce
en sentido inverso
es la tranquilidad la que explota
como los árboles
que cuando crecen
expulsan sus ramas
siguiendo las leyes del universo
entonces cuándo se juntaran las hojas de los árboles
para así tener una raíz que mire hacia el cielo
asemejandose mucho mucho
a un dulce de caramelo
a uno de esos de nombres raros
que uno no recuerda
por la sencilla razón
de que la señora del negocio
ponía caras tan superiormente raras
que era imposible concentrarse
en todas las posibilidades
que barajaba
ante uno.


esto ha de tomarse en serio: me siento imposibilitado y desesperado (o borracho y enamorado, da lo mismo).


PS: ¿habrá que comer tallarines con salsa de pesto?

no quise nacer. de verdad.

martes 28 de octubre de 2008

hoy la desesperación me ha llevado demasiado lejos.

estoy escuchando el capricho 24 de paganini.


(como si te pudiera despertar con sólo escribir acá).

lunes 27 de octubre de 2008

si lautaro se mata,
quemo el tractatus en su tumba.

domingo 26 de octubre de 2008

Mujeres del mal.

Duerme, duerme
yo lejos fui a buscar la paz
riendo volví
manco cojo y tuerto.

qué será esa otra mitad
que nos espera acostada
en la cama
donde uno sueña o no sueña.

hace tiempo dejé atrás dos mitades mías
hoy volvieron a enroscarse
y formaron un corazón extirpado
y violento como el mar en el acantilado.

a quién escribirle hoy
si no a lo más amado de la mujer
a la sonrisa llena de brillos de agua-sol
de esos reflejos que sin uno saberlo
van y vuelven
de arriba hacia el costado
del costado hacia abajo
y así
formando un rombo de luces
todos moviéndose
como pequeños hilos
hijos del sol
que caen y caen
como balas y balas sobre mis ojos.

malditos ojos.

la hermosura del campo visual
coincide con el deseo de olvidarlo todo:
uno ya no quiere ver nada más en la vida
cuando observa que la agresión del paisaje
consiste en que la hermosura de lo visto
no calza con la hermosura de aquello que se ve.

estoy atorado de infinitos cruzados.

se alzan y aplauden con los mismos ojos que nacen
de noche
en las fogatas de los pescadores.

una gaviota,
un gesto arrojado
y el cuello se tuerce
del todo inútil.

un color blanco plomo azul amarillo verde rojo MORADO.

sólo soy un int(h)ermitaño
que busca un suelo blando
donde cavar su tumba.

la mujer en el vientre del viento
llevada a la manera de las migajas
planeando en los horizontes sin nombre
dejando en cualquier lugar
un trozo de amor
y lo descosido del tiempo en el que se dice: "e-s-t-o-y e-n-a-m-o-r-a-d-o"

sí, es verdad.

todo esto es tonto.
cada vez que la lluvia golpea a la lluvia
busco en el aire el punto cero
ahí donde por primera vez algo se acaricia
con escozor y labios partidos.

toda la sequedad del alma que muere
partida con agujas desesperadas
llega hasta el susto más intimo y delicado
en el que por fin
la vida queda suspendida

cómo será el dolor
una vez consumado el abrazo
en suaves e insistentes
deseos de rajarla a besos.

lo otro sería tirarse al fondo del mar
con una silla
y sentarse a esperar
a que se acabe el tanque de oxígeno.

ni la música ni los pájaros me salvaron
de sus vueltas convexas y abismales
sus contornos borrosos
expulsaban irrisorias volutas de colores
en los que mis ojos se intoxicaban
a menudo
entre las 5 y las 7 de la tarde.

no quiero ser muy explícito:
tengo apenas un anzuelo.

ha picado una piedra.

PS: mi mente está floja, mis manos y mi pene también.

chúcha.

viernes 17 de octubre de 2008

Mica y el Talmud (nueve oraciones ópticas).

"F.Hausdorff, Mengenlehre, Dritte Auflage, New York 1944, p.94. Cf. M. Fréchet, Les espaces abstraits, Paris 1928, pp. 55-56. En este hermoso libro explica Fréchet los motivos que le indujeron a generalizar la noción de espacio. No tuvieron que ver ellos con el problema de los fundamentos de la geometría sino con la necesidad de extender los métodos del análisis clásico a la teoría generalizada de las funciones. El análisis clásico concibe la función como una relación de correspondencia entre dos conjuntos de números. La teoría generalizada elimina esta restricción a los conjuntos numéricos. Así decimos hoy que una relación R entre los elementos x de un conjunto E y los elementos y de un conjunto F es una relación funcional en y si para cada x miembro de E hay un y sólo un elemento y de F que tenga esa relación con x. El análisis clásico estudiaba las funciones atendiendo a las variaciones de la variable dependiente que corresponden a variaciones infinitesimales del argumento. Fréchet busca la manera de preservar el sentido de la noción de variación infinitesimal en el caso de las variables cualesquiera de que se ocupa el nuevo análisis generalizado. >>Llamemos clase abstracta un conjunto de elementos de la misma naturaleza, desconocida o voluntariamente ignorada. La cuestión preliminar que hemos anunciado puede expresarse así: ¿Qué significa, aplicada a una clase abstracta, la expresión "punto cerca de otro punto"? Sólo una vez que esta cuestión se resuelva se podrá asimilar esta clase a un espacio y estudiar las propiedades infinitesimales de los conjuntos de puntos de un espacio abstracto. Hecho esto, se podrán definir y estudiar en seguida las propiedades infinitesimales de las funciones sobre un conjunto abstracto y más generalmente definir y estudiar las propiedades de las transformaciones continuas de un conjunto abstracto en otro conjunto abstracto<<. (loc. cit., p. 9) . En cumplimiento de este programa, Fréchet llega a definir la noción más general de espacio topológico, es decir, de un conjunto al que se asocia una operación que permite designar todos sus >>puntos de acumulación<< (se llama así un elemento de un conjunto si en cada vecindad del mismo hay otros elementos del conjunto - cf. Fréchet, op. cit., pp. 159 y ss., 166 y ss.) . Una definición precisa y general de la estructura de un espacio topológico aparece en Bourbaki, Eléments de Mathématique, I Partie, livre III, ch. I, 1.1. París 1961, A.S.I. Nº 1142, p. 15."

- Roberto Torreti, Manuel Kant, estudio sobre los fundamentos de la filosofía crítica, nota 23, pp. 76-77.



Lo más gracioso de nuestras vidas
no es el hecho de que vayamos a morir de pronto
sin haber recuperado jamás lo perdido y derrochado,
sino más bien
el hecho de que aquello que nunca estará en posesión nuestra
es en cada caso y para siempre el "valor de pérdida"
aquello por lo que nuestros padres
llegaron a odiarnos
en nuestro 8º y/o 9º cumpleaños.

Sócrates debería ser considerado un mentiroso
no por una falta de compromiso
sino por el mero gesto de hacer preguntas.

Yo debería ser considerado un mentiroso
no por una falta de compromiso
sino por el mero gesto de querer-decir sexo empírico.

sexo empírico.

confortación y beatitud.

los magnánimos están peor que uno,
baste pensar en aquellos que meten goles
o en los jardineros
que a pesar de todo
producen -en sentido levinasiano- el espectro de uno.

Perdido y sin agua.
Dónde acabará toda esta jungla de pajarillos.
dónde empezarán los jueces a comer en el mercado,
dónde empezarán las azafatas a amar a los hombres nubefóbicos
dónde los políticos a amar a los convictos
los convictos a amar la lluvia
las putas a amar gratis
de calleja en callejón
de grito oscuro en grito agrietado
de amor oscuro desollado en cariño gélido azul
y despotrancado.

desdichadas, desdichadas
desdichadas las mujeres
que se defienden
o miran fuerte
desdichadas las que toman de los brazos
las que muerden con palabras y verbos intransitivos
las que lloran con alicates
las que dibujan con cigarros
las que vomitan pieles de animales
las que corren tras un boleto al infierno
o las que gatean hacia el jardín de las menopausias
desdichadas las mujeres que viven lejos
las mujeres sin hambre en un Pronto Copec
las mujeres malditas y enfermas
las sanas y educadas
las malditas y de nuevo malditas
las que miran y desmenuzan pescados
pollos
desdichadas las que besaron
intentando iluminar con sus labios de 100 watts
las que murieron sacándose a tirones las graderías
las que alguna vez quisieron vivir con uno
las que nacieron como todos

las que murieron con dos palomas en el pecho.

martes 14 de octubre de 2008

La mierda en que vivimos capítulo XII.

La psicología fracasó
uno fracasó
Lautaro fracasó
fracasaron los besos inscritos en el borde de las botellas
fracasaron los alcohólicos de los martes con el cielo roto.

fracasaron las viejas sapas

fracasaron las niñas hermosas sentadas en las bancas

fracasaron los columpios

fracasó el espejo sin canto

fracasó todo

ahora

voy a tener que escuchar música
y sentarme a esperar a que fracase
incluso
el deseo de quitarme la vida

(Contreras me vende una pistola a 110 lucas, con una sola bala).

sábado 11 de octubre de 2008

Lautaro, no tengo plata en el celular para llamarte.

Sin embargo:

3.02 "Der Gedanke (pensamiento) enthält (contains) die Möglichkeit (posibilidad) der Sachlage (situation), die er denkt (que es pensada). Was denkbar (pensable) ist, ist auch (too) möglich."

Can be Gedanke pervertible, as Aristotelic proairesis?

viernes 10 de octubre de 2008

El paisaje del límite.

Los pusilánimes del cielo y montados en charcos de agua invertida
socorren y gritan espantando humos de placeres
con lanzas de mermelada
el motor discontinuo de la cobardía
y le mot juste
sobre las encías de rieles propensos al horizonte
como puntos finitos del atardecer
bajan y bajan
como si bajaran sin moverse
salpicando pecados
y recogiendo semillas
convertidas en
hálito
conquistan más que el terreno
la tierra
tanto lo que bordea el nombre
como lo que bordea
el amor
cuando se está ebrio.

miércoles 8 de octubre de 2008

y es que hay tanta gente mejor que uno, que ya no se justifica ni siquiera el deseo de tener hijos.

Aristóteles (Etica a Nicómaco, Libro II, Capítulo II, exceso y defecto en el aprendizaje moral).

atashi, como creo que suenan los japoneses.

No quiero guerras (en el mero sentido de polemós, y asumiendo toda su posterior carga política),
tampoco quiero estar atrapado en una fase intermedia entre este mundo y cualquier otro (el que sea). No me gusta la invisibilidad, ni tampoco la insistencia anímica (Gemüth).

Debo hacer justicia.

Siempre soñé con eso mientras miraba por las ventanas de las micros.

Me despedí siempre con el sonido del agua en una caverna.

El eco, como figura de la intermitencia, siempre marcó, trazó, desplegó sobre mí un dolor profundo. Un dolor que se figuraba además en el futuro. Cada despedida siempre anticipó los años y la incertidumbre de un recuerdo aún no recordado. En ese alumbramiento yacía todo mi dolor. Como una desesperación que no me era propia aún, como un algo que tendría que soportar y llevar hasta la cúspide del universo para depositarlo y acumularlo. Como si (als ob) la cola del Banco Estado (ventanilla 4) llevara a la punta del Monte Ararat, como si (als ob) de pronto soplara una orden lo divino y encerrado con las llamas de mi cuerpo quisiera acabar con todos, amarrarlos a mis manos y quedarmelos en hojas de papel que ya no podrían saber cómo llorar.

Me despedí siempre sin importar ser recordado. Me despedí siempre calculando cuantas noches debería recordarlo todo. No todo, pero sí todo lo que en el fondo me terminaría acabando con las manos en la cabeza, buscando ayuda y suplicio en los rincones más azules de mi disparatería.

Tampoco merezco un adjetivo.

Ni siquiera una bicicleta.

Al contrario, me gusta hablar mucho tratando de decir lo menos, no por capricho, sino por falta de voluntad. El sentimiento de la belleza profunda que me colma, el descorrimiento de eso otro que me mantiene al habla. Todo se corta de pronto. Estoy solo pero me encuentro a menudo con cosas maravillosas que a veces trato de no captar. Las agudezas intelectuales me conmueven y me separan de mí mismo con asombro.

El valor del recuerdo no sé en qué se funda.

Pero antes de quedarme dormido, siempre se me aparecen deseos infinitos, incontrolables. Tiritones y fragantes, arrumadores y hasta espesos. Terribles deseos de tocar a alguien, de sentir un calor. Un humo de frágil nostalgia, como esos vapores calientes de las carreteras vacías, 2 de la tarde, el asfalto acuoso. Deseos irrestrictos de un recipiente, de un colgadero, de un depósito. Se me acusará de mil cosas. Pero no hay nada como una mujer. Nada. La mujer es lo único (sea cual sea el status que se le consigne, vale decir: como objeto entre objetos, como sujeto entre sujetos, como ser entre seres, como árbol entre árboles, etc) que sin saber ni poder, desplaza la intranquilidad sublime de mi irreferencia con el mundo. Ahí puedo encontrar la calma, la cama y lo sucio. La implicancia y la complicidad. El secreto y el invento como piezas de ajedrez en el cual las sonrisas ganan. No la felicidad, sino un gusto a poco. Por fin un gusto donde la insatisfacción me da otro sublime y donde se protesta seriamente contra los gritos del yo en exceso. Pero ya basta.

Tampoco es que quiera complicarme mucho, cosa que siempre pareciera hacer.

Estos momentos me parecen especiales para ello. Así, soy un aprovechador. Pero es aburrido saberlo.

En síntesis, de un momento a otro aparece un milagro. Uno contempla incapaz de escuchar a nadie. Luego se vuelve a la casa, y escribe algo creyendo que encontrará el infinito despedazado.

La mujer sabe como rearmarlo.

Y por último, a la mierda con todo esto.
Aunque haya dicho en los sueños de Zeto:

"La belleza es la trascendencia de la mujer: un alrededor suyo".

martes 7 de octubre de 2008

Reducto ético (martiniwis).

2.224 Aus dem Bild allein ist nicht zu erkennen, ob es wahr oder falsch ist.

(De la figura sola no se puede saber, si acaso es verdadera o falsa.)

A jugar.

sábado 4 de octubre de 2008

17.060.767-8 (depósiten cariño en mi cuenta bancaria).

yo quiero a todo.

porque todos alguna vez me mostraron su cara.

la diferencia entre la cara y el rostro es la humedad.

en efecto, la cara es seca.

con la cara uno siempre se acuerda de los amigos alcohólicos que se tiene en la lista de contactos del celular.

o de los amigos que estan a punto de clavarse a una estrella.

la cara es seca y en ella se muestra no una falta de expresionalidad
sino la sequedad misma
lo cual no es otra cosa
sino lo que falta.

es más rostro la cara que el rostro.

la cara es una flor de plástico suplicando agua.

la cara es triste
está abandonada
arrancada de las otras partes del cuerpo
la cara no conserva ningún órgano
es un renunciamiento infinito a ser alcanzado
al reconocer ante todo que no es piel
esa negatividad de su expresión
es lo más positivo que podemos inspirar.

el carbón es de hospitales
yo los quiero a todos

los caminos de negrura molida
los cimientos de trapos
enterrados al fondo de las paredes
ahí en ese lugar
en ese preciso lugar
donde no se encuentra más que ladrillos
ladrillos de la humanidad que se queja
rota y replegada en su rotura
lo universal muerto bajo su pecho
conservado y no elevado
sino clavado
lo roto es lo clavado que se conserva

la cara está rota
como los carbones señoritos
que lapidarios
restriegan las calderas
en un suicidio enigmático
ante cuyas puertas de metal grueso
uno se planta
iluminado por el fuego que atraviesa la rejilla
y amando ser buscado
uno se encierra
con una pistola en el bolsillo.

yo los quiero a todos
la nieve es blanca porque olvidó su color

el carbón y la nieve se aman.

el resultado del amor es el agua.

en el agua todo está carbonizado
como en las sopas de las abuelitas.

yo mismo estoy carbonizado
lo que queda de mi cara lo regalé al cenicero

yo no sé si podamos seguir así

ojalá tuviera mermelada
una cuchara
y salir a fusilar mujeres.

las mujeres
son peor que los objetos
no sólo perduran en su aspecto sensible
sino que además
atormentan.

yo los quiero a todos
pero las mujeres me robaron la cara
la enrollaron
y la tiraron a la caldera
para encender
el fuego roto
por el alma
de un trozo de carbón.

no sé si me explico.

viernes 3 de octubre de 2008

09-88460045.

Habría que releer el Gilgamesh y a partir de ahí ver por qué la imaginación de uno está tan sola en el Todo.

jueves 2 de octubre de 2008

la ni ni.

ni ni un trozo café de zurcos arrozales y verdes pomposos en las puntas
eléctricas como el wang tang en su nido de pliegues labiosos.
a todo esto, ¿de qué están hechos los labios?
(aquí todo va mal escrito)
ni ni fábricas fabulosas de engranajes soplados por la jerga de las corbatas adiposas.
suena bien.
demasiado... crash!.
y si no camino ni ni rompiéndome de a poco
ni ni lloviendo cáscaras de huevo unas sobre otras aplastadas y amarradas en los bordes de los basureros de las cocinas.
las imagenes no calzan.
alguien hizo trampa.
ni ni un hombre
ni ni un apóstol
lo que uno sueña siempre es lo bifurcado de un signo.
o quizás no.
yo creo que debería soñar con mexicanos
ahí las tortas se caen con gritos críticos.
es que en verdad lo sublime me aplasta.
es como un techo en el que me quedo pegado
mirando destellos oscuros y universales
como si los agujeros negros estuvieran domesticados
por el corazón de las muchachas hermosas.

(tírenme una cuerda, estoy en el baño de sus casas).

ya sé!

dejé los números y los signos gritones.

hoy soy de palabra.

hasta aquí llegamos.

otro viaje a medias.

domingo 28 de septiembre de 2008

yo creo que las casas (y sus habitantes) están tristes
porque me recuerdan
aquella extraña parte del mito de la caverna
en la que los prisioneros
ni siquiera pueden mirarse
entre ellos.

sábado 27 de septiembre de 2008

por culpa del facebook mi nombre va a aparecer un día en la División de Búqueda de Personas Desaparecidas.

el sentido errante de la risa es el ingenio de la amistad.

lo frágil

esta noche todo es hermoso muy hermoso!

las palabras no regresan

se juega sin velocidad en un campo replegado al "mira-nueces"

todos los castores arman apuestas

todo está vuelto loco

realmente

los globos son peces que vuelan por el cielo

y en esos laberintos de aire encuentran todas las entradas falsas

ahí donde las respuestas desnudas

quiebran en llantos por el espíritu desahogado

quizá quizá

una pluma sueñe cárceles y demonios baldíos

entonces lo frágil asesinará a lo suave

y con ello caerá lo blando

y por consiguiente

lo sutil

anodines (paladines).

por el sólo hecho de querer escribir
algo en contra de uno mismo
es que uno debería considerarse
plenamente
un loco

viernes 26 de septiembre de 2008

Oda a la Martina.

Amén.

nada me va a resultar nunca,
lo único que sé hacer es escribir,
pero la escritura misma ya es un fracaso.

miércoles 24 de septiembre de 2008

El arrancamiento de lo plural (adiós a Nietzsche).

Sea lo que sea el sentir,
esto jamás va a poder explicar la frase por la que uno se somete
a la infinita necesidad de morir desparramando amor desde el cuerpo
al ombligo
y entonces las uñas saltan lloronas y pequeñísimas
sufriendo un dolor elevado
mordiendo el aire seco y destripado de esos espíritus
que quedan colgados en los edificios atómicos
frotando la desnudez de una mujer
contra su pisada nuclear y su vuelta al origen.

Yo creo que no se puede ya decir
o empezar a decir
que uno siente tal o tal cosa
porque luego uno termina siempre subsumiéndose
a la terrible pesadilla del predicado
en el intento absoluto e irreductible
de olvidar el verbo que explicaría
-en un sentido u otro-
la manera en que somos afectados.

De tal suerte, ese alcoholismo carnal
que me sube hasta pincharme los nervios
rompiendo lo neutro de este corazón hinchado
no es ni una fatalidad ni un romanticismo;
es la locura de los animales
pero de nuevo, la palabra animal carece de la pieza fundamental:
Los animales no conmueven,
los bichos, en cambio,
han triunfado sobre el hombre
por la minuciosidad y estructuralidad de su mundo.

Por ello y no por otra cosa,
sentir que uno se muere de a poco, rápidamente
en los "ahoras" discontinuados como modalidad del futuro
es algo de partida intraducible
pero explica más o menos
por qué cuando uno le dice algo
a alguien que habla otro idioma
éste no entiende:
Tanto yo como él conocemos el objeto,
pero es la corporalidad misma la que lo impide todo, la difusión limitada
la incapacidad de regionalizarse fuera de sí
la enfermiza dispersión de lo que no seremos capaz de adivinar
NUNCA.

Quiero decir ante todo,
que no habría que abolir la esclavitud,
sino que habría que abolir la libertad
de cada uno para decir cuanta cosa se nos ocurra
en pos de nuestras más nocturnas aspiraciones.

Hay que alejarse,
amar con pánico es la única solución
que se me viene a la cabeza
cuando pienso en algo
que me permitiría colocarme
fuera de todo "movimiento".

Ahora bien,
podría alegar muchas cosas,
pero ante todo,
el amor me absorbe, es su absorción indómita, la perplejidad irresponsable,
como si de pronto exhalara
y no pudiera volver a inspirar.
Y NO AL CONTRARIO.
terminar con la neutralidad de la respiración
significa no tanto no poder escupir
como no poder tragar aquello que está tragado,
lo cual es como decir:
"¡yo nunca estuve ahí!".

Tragarse el amor es como quedarse callado,
pero pone a uno en la situación de los acantilados.

Ahora, la divinidad del cuerpo de la mujer
no se reduce a ninguna contemplación, a ningún arte, a ninguna Biblia,
a ninguna antropología teológica;
Ante todo, una mujer es lo que no está en ningún lado,
su cuerpo invita a lo que desaparece,
dice la exhibición
y el por qué habría que pedir irrefrenablemente perdón,
pues aún cegado por el proyecto heliocéntrico
habría que andar a tientas
y fallar sistematicamente en lo equívoco del silencio.

Errar, yo como errante,
el amor no es nada sino aquél primer errante;
En efecto, cómo salvar la situación por la cuál el Yo,
que no tiene ningún sentido,
quiere gritar de pie, arrancado de su patria
y ajeno a la cordialidad, a la seguridad de la conciencia,
es decir, cómo hacerselo saber, en caso de que la palabra "saber" diga algo.
Parece que todo, hasta lo más mínimo, es una tarea imposible.
Por otro lado,
no creo en la existencia de lo personal o de lo impersonal,
la subjetividad no podría evaluar lo objetivo
así como el agua caliente no podría evaluar el agua fría.
No existe el terreno neutro.
Lo que sí hay es neutralización
y por ello habría que abrirse como un trozo de mantequilla
fisurado por la cuchilla carmesí de la guerra.

Abrirse todo,
la guerra y quedar muerto
el amor no mata,
es lo que se suicida de una relación que subyuga a los posibles.
Lo imposible o posible
la posibilidad en general
no cubre el campo completo de mi futuro.
Ante la persona que amo el futuro no es ni siquiera incierto
el porvenir se presenta como un profeta maldito
que a su vez predice interminablemente
el lugar de encuentro donde los infinitos
se cruzarían
y trascenderían el desajuste
que, hay que decirlo,
no es ni una culpabilidad originaria
ni una sorda indecencia del lenguaje
en el que la interrupción doblegaría
todo término.

Se cruzarían, pero no se cruzan.
Ni siquiera podemos decir
que no se cruzan nunca.
Se cruzarían.
La abertura de lo que siempre estará cerrado
es la posibilidad originaria de la invención,
la legitimación absoluta de la ficción
como concesión del perdón sin reserva.

Ahora yo me imagino,
qué será de ella.
La imaginación trascendental tampoco puede jugar el rol de un cuerpo
por el que marchitas y desanimadas transiten las hormigas
volviendo incesantemente a la profundidad
de lo fecundo que está perdido en tanto que gastado.
Lo único que nos puede salvar, hoy,
es el pensamiento por el cual la salvación -la sinceridad- es imposible.
Y ni eso,
habría que de nuevo recobrarlo todo,
volver a empezar de nuevo,
como si el amor fuera un juego
venido de un mundo extraño y donde lo ilógico
sería la "buena nueva" de Dios.

Por último,
quiero decir que sí,
no puedo evitar sentirme pintarrajeado por las emociones más violentas
y apocalípticas cada vez que pienso que jamás cruzaré el mar de la amargura
remando con serpientes
y jarros vacíos,
uno de verdad tiene que conceder el deseo, amar en lo patético del rastro,
o amar en desorden, como los colores de un brillo a través de los cristales rotos.
Pero el deseo hay que quemarlo
y hay que quemarse uno con él.
Hay que zozobrar en la nave
y hundirse
porque lo único que siempre llega
es lo muerto que obliga,
desde más allá que cualquier cosa
desde lo infinito-sin-números
que cae siempre sobre uno
cuando se está enfermo
enfermo, digo, podrido
y febrilmente enamorado
por ahí donde se arrastran todas las categorías de los conceptos
en la vorágine
de las inconclusas vertientes
que producen, en definitiva, el insomnio.

El fin se acerca, yo extiendo la mano
y saludo.

PS: Ninguna noción de "juego" podría alcanzar aquello que es desbordado por la caricia.

martes 23 de septiembre de 2008

Hay que reír, reír, reír.

En la risa, el destino aparece como un escándalo.

Luz, cámara, acción (amoréticos).

A veces uno está tan solo
que se corre el riesgo de desaparecer
entonces,
se incurre en cualquier tipo de afección sensible
para efectos de "pasividad" y
con tal de que las luces no se apaguen
y provoquen sobre uno
en definitiva,
el extraño recuerdo sobre ese fondo oscuro
desde el que nace
todo deseo de quitarse la vida.

Cielos,
amo la noche.

lunes 22 de septiembre de 2008

Patética vidaleana

huye hundida bajo el agua
con esos pasos inútiles
que arrastran a duras penas el espacio
y el Yo (el "lobo", según Zeto)
despiertos ojos amarillos
ni atrapando ni develando
sino buscando lo que no puedo tocar
ahí ahí ahí
donde la modalidad del ya
es todo lo que entra en el tiempo
ya sufriendo sin sufrimiento
ya haciendo vibrar una cuerda escalón trás escalón
escalonadas
trancos escaloneros
levitación en grito
mullido de las tormentas
con cada paso marca un segundero
una agudeza que va más allá de la línea
una figura cuya "seducción" en el fondo
no trata del regalo -monasterio, cárcel- que es el cuerpo
ni tampoco del carácter - atributos, dones- del espíritu
sino del temblor mismo
que llega y, a la vez,
hace llegar
lo equívoco.

Cielos,
temo por lo Femenino.

sábado 13 de septiembre de 2008

Por culpa del Shakuhashi
voy a pagarme una puta de 110 lucas
sólo para preguntarle
si acaso cree o no
en el mundo de los fines.

"Un buen hermeneuta podría llevar mi vida del éxito al fracaso"

-Otro anónimo.

"yo sólo bailo cueca con lesbianas"

-Anónimo.

jueves 11 de septiembre de 2008

le tengo miedo a la muerte

y a veces siento que la muerte está en mi pieza.

cuando alguien me descubre escribiendo
siento que en ese momento
me podrían acusar,
con justicia,
de cualquier cosa
vale decir
hasta de los más oscuros crímenes!

lunes 8 de septiembre de 2008

Ayuden a Vidal (la amistad después de Quiroga).


vamos a decir siempre lo que queramos
y cuando no,
eso
lo vamos a querer como si olvidarlo
significara la destrucción del universo.

domingo 7 de septiembre de 2008

Dios! Mátame!
Entiérrame el espacio en el cuerpo!
Sácame del tiempo a rastras
y vomitando!
Concedeme la maldicion de Undine!
y entonces me drogaría hasta quedar dormido entre perros!
y entre perros lloraría por que me llevaras!
Mátame o sácame los ojos!
Mátame o soplame el cuerpo del universo
Empújame al cielo
Concentra todo el smog de Santiago ante mis narices!
Manda a los chunchos a que me apaleen en la calle!


(Secreto: Dios no ha muerto,
tan solo perdió el ingenio).

destilaciones de la libertad (así, con minúsculas).

Lo que pasa Kant, es que yo nunca voy a poder justificar
el hecho de que la mujer (esto es, la ley moral)
obliga y constriñe
sin embargo
ambos sabemos -aunque
yo no haya hecho jamás
ninguna deducción, es decir,
aunque yo no haya dado nunca
una prueba jurídica- que la voluntad
no sólo no es pura
sino que además
ella misma se vuelve sospechosa
a la hora de querer querer
que algo (no) suceda.

viernes 5 de septiembre de 2008

"Nunca hay que estar tan cagao en la vida
como pa no poder romper con eso propio
que se pierde lejos
en el campo."

- Paola Madrid, Laura Munizaga y una amiga.



PD: Habría que tomarse en serio al Davidson.

miércoles 3 de septiembre de 2008

GRANDE MARTINA!!!!

lunes 1 de septiembre de 2008

"Das R ä t s e l gibt es nicht."

-Wittgenstein.


So, 1) go when-ever you want to go (being delivered by one-self).
then if i cant play 'n read at the same time
neither Puzzles can.

2) Be hopeful when a stranger arrives at home.
(houses doesn't exist).
there is even a place(space) non-geographical.

3) Turn the fire on. (offer to stay awake in the task of healing).
(tomorrow it's better to have a happy stranger than an unhappy stranger).
or, in short way, deliver your own bed to friends.

4) Smile when the world refuses.

5) Take a gift only if you dont have anything (else) to give.
(it's safer).

6) Dont hide anything. All it is already in chemical order.

7) Beware of the outside.
(outside it is everywhere).

8) Gang-green can be real.
(don waste your time up. Surrender to life).

9) Don't be honest. Be with-out-zero.

*(don't) Follow this nine jumps, or hang it out.

martes 26 de agosto de 2008

si hay que escribir, hay que escribir;
si no hay que escribir, hay todavía que escribir (para decirlo y pensarlo).
hay que escribir siempre.

Tréboles, bosques, pirañas.

De la suerte el hombre
incauto explorador queda
caminando recibiendo
burlas deshojadas

lo que cae por travieso
se pega al campo visual
sin por ello tener que retroceder
ni en amargura ni en silencio

la existencia hace del hombre
un irrumador violento y desquiciado

la paz genuina, felación rosada
... y esta todo perdido
aa violenta vulva de la naturaleza
ahí donde las estrellas explotan en sí mismas

todo aumenta sin crecer su tamaño
se vuelve pesado sin aumentar la masa
bajo los faroles de invierno
donde las pieles y los adornos cantan junto a la chimenea

dónde ha quedado el pan
el ají seco
el morado de cantina
el frío del meñique

por trineo las aves vuelan
los perros son aplastados y resquebrados
mutilados y fisurados en el alma helada

muchas noches he dicho te quiero
y entonces el espectro de madera
me devuelve un sueño de muertos

lo terrible ha sido siempre estar loco
abrir la puerta
salvar al mundo cuando no hay testigo posible

ningún sentido ni referencia
todo sentido y referencia

aquí yo mismo caigo
con la mirada de hospital
corbata pintarrajeada
químicos en el bolsillo y explosiones vasculares

la velocidad de la luz
no es mas rapida que la velocidad de enamorarse
en el hombre
lo que no muere hace llorar

hacer mal y apretar
estrujar el paño de esos corazones verdes
vestidos y desvestidos tras los rincones
donde no quedan sillas

enfermación y castidad
soñolación jabonada
espumación tratada con N2
$1950 pesos

El bosque quiñado
flusionando y exorbitando las puntas de sus ramas
aa ya comienza el tiempo
con olor a menopausa.

i

y qué.

góndolas
calles amarillas
bicicletas prometeicas
espíritu caníval

desolación mal jugada
mujer 3 a 0

ALTO.

esto no es una conversación.

(léase con aire de importancia:)

ha de guardar la impresión
original y turbia
del dolor del hombre
que vive sin piel
que camina y toca con el hueso frágil de intermitencia

(léase con aire de impotencia:)

insensible
sangrando
y sin mirar los espacios oscuros

(léase gritando:)

vomitando celestes
acariciando uvas
comiendo huevos
correteando toros
tocando guitarras mal paridas
ovalando lo fémino en el infierno de tetas

(léase calmado, con una pepsi en la mano:)

geometrizando
los vuelos todos
que desaparecen en los límites
de mi propio lenguaje.

PD: oda a los que fueron mal amigos.

viernes 22 de agosto de 2008

Cómo no sentir (la cascada muda).

de nuevo
tú y yo y mazzy.

llevamos dos semanas así.


pero, mi amor.
volví a decirlo.

tal como lo he dicho desde que dije: "papá"
un año antes que cualquiera lo dijera.

tal como lo dije desde que aprendí a leer con la "Bruja Berta"
al revés y al derecho (sin metáfora)
un año antes de que cualquiera lo leyera.

pero un año antes de que cualquiera hiciera lo que hizo
lo que vi ante mis ojos
ante mi humanidad entera
fue el último suspiro que dio
el perro sacrificado.

jueves 21 de agosto de 2008

La estética épica (quizá Kant).

Desarrollar principios para la sensibilidad en Quiroga, es casi tan imposible como desarrollar principios para la fuerza en Hércules.

viernes 15 de agosto de 2008

Gestión de socorro.

avec-1.

puedo tocar guitarra, es decir, no me molestaría en absoluto.
puedo reírme y hablar desde el fondo de la melancolía.
que alguien me arrastre.

he aprendido a abrocharme los zapatos solo.

le pegué a la pelota solo.

me tiré de un cuarto de tubo en patineta solo (aunque me saqué la conchetumare).

arranqué solo de esos perros subiendo un cerro.

leí solo todo lo que he leído.

di besos solo.

solo metí el pico.

solo duermo.

no lloro, pero si lo hiciera, lo haría solo.

vomito solo.

me corro la paja solo.

juego solo.

hice mi primer arroz solo.

me pegaron una cachetada solo.

grité solo.

me baño solo.

trago agua solo.

me perdí solo (y qué otra cosa es estar perdido sino estar solo).

ahora

lo único que pido es que cuando muera también esté solo

sin embargo,

yo creo que en ese momento mismo de mi muerte
llegarán todos y cada uno de ustedes
y se quedarán ahí para siempre
tal como quedan los árboles
en una pintura.

miércoles 13 de agosto de 2008

Cómo pedir auxilio (Lección II).

mi voz sale de mí al caer este mi cuerpo por el infinito:

a) espaciamos contradictoriamente, al borde de la simetría.

b) apuntamos ambos hacia arriba.


ella (mi voz) llegará algún día.


y cuando alguien la reciba,
habré reventado contra la muerte.

lunes 11 de agosto de 2008

Mail enviado a Zeto (La plegaria por venir).

Tengo un presupuesto y necesito ayuda.

Podríamos tener un programa radial dirigido a los nerds, y a todo el grupo de los "patológicos" (es decir, a los que dejaron de ser niños). Lautaro tendría ideas para la música, aunque claro, a las 2 de la tarde, habria que poner siempre el "pocket calculator". Tendríamos una sección que se llamaría: "cómo cocinar humitas", donde podríamos tratar (en sentido no médico) los problemas de la gente. Nos llamarían obreros, nanas, pedófilos y veterinarios. Otra sección sería la de "dar el tiempo", ahí verías tú de qué se trata. Yo me pondría a hablar sobre cómo afectaría al clima el hecho de ser invadidos de pronto por extraterrestes. Tendríamos invitados especiales, Manuel Contreras haría la sección "cómo vivir sin una parrilla". Tú harías la voces grabadas esas que ponen para dar la hora y dirías cosas relevantes. Carlos Riveros relataría batallas antiguas. Mica tendría una sección especial los domingos a las 9 de la mañana: "El frío no es su enemigo". Jokull tendría otro los miércoles por la tarde: "Cómo no contestar el teléfono". Yo hablaría de vez en cuando y llevaría el té caliente a la "sala de operaciones". Operariamos por radio a la gente, podriamos no sé, invitar a la Tamara al programa: "El mejor nombre para su caballo". Yo haría uno sobre "Cómo (no) mentir" los Lunes a las 7am. Tendría de todo, sería perfecto, no lo escucharía nadie.

Felipe Kong gritaría los viernes a las 4pm.

Francisca Hume maullaría los martes a las 10 de la noche.

Nicole bailaría.
Denise daría consejos sobre cómo ser uno mismo.
Daniela enseñaría a hacer pizzas y a pedir helados de chocolate con chocolate bañado en chocolate.
Beatriz explicaría la situación del lesbianismo en Chile.
Ximena recomendaría series de hentai y tendría otro programa donde enseñaría a los hombres a cómo desabrochar los sostenes en estado de euforia.
Paola daría "tips" sobre cómo mirar el mar.
Andrea haría la traducción entera de ciertos programas al inglés.
Yo haría reportajes sobre los suicidios de los últimos 3 años.
El resto del tiempo lo rellenaríamos con Derrida, Levinas, Husserl, Freud, Sartre, Hegel.
Cantaríamos todos los días feliz cumpleaños, por si hay alguien en la tierra a quien no se lo hayan celebrado.
Nos demandarían.
Terminaríamos en la cárcel, o con toda la política del bando opuesto (que es lo mismo).
No metería definitivamente nunca más la pichula, y las mujeres me tirarían escupos en la calle.
Sería amigo de los perros.
Tú dirías el día de mi muerte:
"El siempre quiso definirse como un hombre de muchas mujeres, pero de pichula solitaria. Lo único que quiso en vida fue aprender por fin a hacer una caricia".

domingo 10 de agosto de 2008

se recurre a la imagen del "animal" para proponer una suerte de vaguedad, de no-importa, de nada-que-hacer.

pero nadie
(por mucha literatura que haya de por medio)
nadie
podrá quitar
la profundidad
a los ojos de un perro.

sábado 2 de agosto de 2008

Whisky (la orina tras el pecado).

Mi hermano se ríe tan exageradamente que parece como si se estuviera comiendo el techo de la casa. Qué puedo hacer aquí, en este rincón culiao de una pieza que no es mía, que es menos mía que de cualquier otra persona. Qué puedo hacer yo, tristemente serio y acabado, en este lugar, con un notebook entre las piernas tratando de gritar de alguna manera sin tener que despertar a los vecinos porque sé que despertando a los vecinos tampoco voy a conseguir nada entonces es mejor no despertar a nadie porque los vecinos están muy viejos y yo prefiero despertar gente jóven que sepa dar cachetadas a los aprovechadores y rateros, como bien dice el chavo del ocho entonces estoy de nuevo serio mirando a ver si alguna vez alguien me preguntara qué estoy haciendo, sin música, formateado y vacío, como un disco duro de diez gigas sin saber si alguna vez podré tener una carpeta de esas imborrables que lleve por nombre el nombre de una mujer humilde y con ojos de universo pero no entonces mejor mando a la chucha a todos a mis amigos a las mujeres en general y por sobre todo o no tan por sobre todo y quizás todo lo contrario a mí mismo porque ya no se puede trabajar quizás debimos ser juguetes de niños para haber sido tocados con cariño y no por manos venenosas que nos dejaron endeudados con Dios y con todos los otros güeones que habitan el cielo y ahora que uno está más solo que la conchetumare dan ganas de llorar y amarrarse a la línea de un tren que ya no pasa y así pasar un invierno mojado de verdad tan mojado que uno vuelva de pronto a la gran Madre llevando un maletín de indicaciones para volver a conquistar la tierra y empezar todo de nuevo, quemando la ropa usada, los libros usados, los ojos, y todo lo que es material en general y no cambiarlo sino volverlo a empezar de nuevo con nueva ropa, con nuevos chalecos cafés de lana con nuevos calcetines con marcas imposibles de recordar todo de nuevo con nuevos libros ya no de filosofía porque éstos te llevan o al infierno o a la perdición o a la desesperación o a la soledad más seca que pueda desplegarse sobre este espacio reducido que es la ingle, sino más bien con libros nuevos de esos en los que se pueden descifrar misterios o de esos cualquieras que se pueden leer "de a dos" y con los que se puede empezar a reír uno de la página cinco en adelante hasta la cuarenta libros cortos y calentitos pero no güeás que nadie entiende porque o si no voy a terminar con epilepsia y punto aparte.

Entonces volver a empezar sembrando una semilla y con una chupaya y volver a querer la tierra pero volver a quererla sin mirarla y sin ponerse en los chat: "tierra querida" sino simplemente volver a subirse a los árboles y volver a sacarse la conchesumare de puro agüeonao que es uno no más. quizás había que volver a encerrar las gallinas, volver a encontrar la tortuga debajo de una cortadora de pasto y casi intacta, volver a encontrar al gato reculiao que se comió al conejo, volver a encontrar al gato que se comió a los cuyes. volver a encontrar al amado perro que mató la vaca del vecino dejando el cráneo a los pies de la puerta como ofrenda y petición de ser colgado en un álamo por un ciego de bastón callado. Quizás hay que empezar todo de nuevo y volver a agarrarle las tetas por la noche a una mujer durmiendo y volver a llorar callado y atormentado al intentar violarse a una gata ploma. Quizás hay que volver a dar el primer beso y volver una y otra vez sin que la vuelta acabe y en el fondo no hacer nada porque uno va a estar tan ocupado volviendo atrás que nunca va a ocurrir nada y porque será una elipsis sin retorno cuya repetición es inmanejable y perdida en ella misma como si tuvise un punto de partida y uno de comienzo pero que sean ambos lo mismo y cuya única diferencia sea la limitación que uno introduce en su infinitud y así mismo empezar a volvernos eternos y dando vueltas circulares sobre algo que ya no puede llamarse un "suceso" sino una simple manera de no colgarse con el cable del teléfono por la ventana de un departamento y quizás así seducir a los milagros para que una o dos o tres o ninguna mujer se de cuenta de que hay gente en la vida que está cagaa cagaa y que es por culpa de ellas que la raza humana se podría extinguir de un momento a otro basta con que aprendan a mirar o a mover las manos o a decir "no" o a lavar la ropa o a cantar o a tocar guitarra o a leer poemas o da lo mismo la güeá que hagan si uno de verdad no tiene nada que hacer contra un poder tan detestable y así mismo incontestable incriticable inabordable inaceptable, pero todo esto no como -in, sino como positividad ante la cual uno tiene que morir piola y cagao de risa y así no más y punto aparte.


(bien aparte)

porque la tragedia no es la Ley del universo, a pesar de que el hecho de estar vivo siempre me ha hecho pensar todo lo contrario.


PD: Maldita sea, cómo me gustaría dormir abrazado a una mujer simpática.

miércoles 23 de julio de 2008

Las pelucas de Contreras.

Desde aquél zapateo perfumado
incurrí en cuellos destruídos
vaginas desplumadas
ojos de metano
vasos derramados
pichulas quebradas
muñones repetidos
mesas capitalizadas
bailes derrumbados
temblor político
música lesbiana
sonajera vomitada
frazadas chirriantes
pelos imborrables
ternura casuística
piel de la desgracia
química obsoleta
(un) camilo en el closet.

terror de departamento
refrigerador vampírico
platos cenicientos
cigarros mal hechos
humor de toros muertos
martina de agua.


carlos de pasillo
tamara de pasillo
restaurant de la desgracia
chef etílico
gorro etílico
bolsas de supermercado
abiertas
fluyendo por espaldas negras
arañas sin rincón
superocho sin kiosko
sémen sin suelo.


Zeto sin teléfono
amargura sin apocalipsis
elipsis mundial de la negrura
ventanas rosadas encerradas.

Francisca sin gatos
aleluya sin pan
camión sin esquina
rodeo sin cueca
alegato sin Lautaro
leche sin teta
cansancio sin labios.

modalidad intempestiva
reducción platónica
almohada de acero
jenjibre con alas.

ají picante de plátanos
herida y cicatriz primera
surgimiento infernal
caricia y mano
colosal e impedimento
retroducción literaria
grito de vulva
sueño sin semilla.

algodón de pamela
paola sillonística
laura sin pañuelo.

despedida de tren sin comienzo
aura genial de mellizos
abrazo victorioso
fuga de bach.

soledad cristalizada
quebradura indómita
copete mal servido
papas con mayo.

domingo 20 de julio de 2008

Escribir con la pichula al aire (La "honestidad" en Peirce).

El estado emocional en el que me encuentro equivale al de una flor cuando se le desprende un pétalo.

extraño a los árboles.

es que me duele todo, del cuello al ego.

5:30 AM: cada día me está costando más y más respirar.

¿qué será de todos aquellos que ya no me llaman por teléfono?

ojalá que para ellos sea todo verano y que en este momento
esten jugando con delfines inflables en una piscina (de aguas temperadas).

mucha gente.

el otro día le dije a Zeto que yo era un "weon olvidado".

quizás qué se quiere decir con eso.

de todos modos, hubiera sido muy bonito ser pianista.

y tocar en cenas familiares.

o ser matemático

y enseñar "cálculo" a los amigos.

o haber sido "abogado"
para haberme divorciado unas tres veces (para haberme casado unas tres veces).


o motociclista

o cocinero

o haberme metido en una escuela de guitarra clásica.

o haber estudiado psicología.

o educación diferencial.
sí.
educación diferencial.
esos siempre tienen cosas bacanes que hablar.

pero no weon, no.

mi papá se suicidó y recién ahora estoy cachando que "The Beatles" tenía temas buenos.

por la chucha.

sábado 19 de julio de 2008

Güatero.

"¿Pero hasta cuándo?"

-E.Levinas.

jueves 17 de julio de 2008

Traurigkeit (von Margarita Ott).

Melancolía.


lunes 14 de julio de 2008

Estética Trascendental.

Ver Henry's House a las 4 de la mañana, sólo y con un cigarro en la boca, es lejos lo más kantiano que he podido llegar a ser.




De hecho, la idea de estar sólo en casa, con la prohibición de tocar absolutamente nada, de buscar la llave y luego ir moviendose de pieza en pieza, dejando todo intacto, es más o menos la idea que tengo de "mujer".

Quizá Kant también pensaba lo mismo.

domingo 13 de julio de 2008

"El tiempo en la botella".

"Estos cigarrillos te causan cáncer,
infartos, enfisema, dañan tu boca,
tus dientes y todo tu organismo"

-Etiqueta de una cajetilla de Lucky Strike.


Ahora cabe preguntarse
qué es lo que diría una etiqueta
a la hora de advertirnos
lo peligroso de una mujer.

Listo!

Qu u i ese i e ere a

e equis pe ele i ce a ere

eme i

ve i de a

e ene

ese i e te e

ele i ene e a ese

Algo que vale la pena.

Una mujer sale desnuda a la calle

y empieza a encuestar:

SEÑOR, ¿TIENE USTED LA CAPACIDAD

DE ENAMORARSE?

viernes 11 de julio de 2008

Eleuthería.

hay que andar a caballo como la Tamara.

martes 8 de julio de 2008

Configuración electrónica (hidrógenos).

Como si el ego se concentrara en los ojos
-ventanas de la represión-
encarcelado cavernario
desgajándo -se como naranja triste y verdosa
y como si el grito hacia la exterioridad
fuese la mirada (esa mirada)
entonces
la cárcel amurallada de piel y mierda
tenía tan solo un cuadro pintado
allí arriba
en la cabeza
en la que no existió nunca el afuera
sino un montón de pinturas y pinturitas
para detener a la imaginación
a la esperanza
y a las pajas magistrales.

Estamos encerrados en nosotros mismos.
Veo una pieza.
Una puerta.
Un computador.
Un teclado.
Unas manos.
Unos brazos
Unos hombros
Y no encuentro cómo devolverle todo esto
a la persona amada y querida en la cúpula
en la cópula
en el capullo
en el capillo
-cepillo de ojos labios torcidos-
en la flor en copa
en lo pomposo
en lo abierto y circular redondo exagerado
en la labiosidad intempestiva
en la tibieza arenal de una sábana
en la muerte llorántica de pelusas
en los estornudos y renacuajos de locura
en el cesped
en la eufonía de sus gemidos
en la tactilidad del clítoris
en esa "gran mayoría" que conforman sus pezones
en su cuello maldito auto estrellándose con tártara y piña
en la amargura de la silenciosidad lapidaria
en la inscripción atrevida y fracasada
en la ropa desvestida y quemada por la promesa
en la cara de los tuertos que silban con furia
en el cuerpo de los que ya no quedan sobre la tierra
en lo que qué se yo de lujuria
en los platos lavados de la cocina
en los jokulles hambrientos
en los migueles sobornados por el impedimento
en los logan impacientados de pichula
en los gordos retomados por aviones y avionetas
en los helicópteros atropellados por el insectario
en los pollos acrecentados por la economía silvestre
en los zetos jugando con lana y leche
en los manueles apuñalando a los pacos
en los milton mutando alegres
en las tamaras vomitando azúcar
en los biólogos suplicando himen
en las tetas generales de la compasión
en las vaginas monstruosas del apocalipsis
en los agujeros tan tan negros que las palomas se cagan
en los pelos peligrosos y asesinos
en los occisos y multitudinarios egos rotos por la mujer
en los amores convalecientes
en los amores cojos
en los amores cancerosos
en los amores agripados
en los amores insalvables
en los amores terminales
en los amores suicidas
en los amores profanados
en las tumbas violadas con mano y cuero
en la clickisidad retumbante de la tristeza inaudita
en lo no escuchado por excelencia
en la música perdida y borrada
muerta y borracha
en la cáscara de los huevos incestuosos
en los mosquitos achoclonados en la micro
en la guerra intestinal del payaso
en la soledad chorreante de masturbaciones
en la necesidad griega disparando semén eléctrico
en la desesperación de los que yacen en sus camas
en la desesperación de los que mueren ahogados
en la desesperación de los que no mueren
en la desesperación lautarina insoportable
en las hojas verdes hermosas y bonitas
en la tierra pajosa e insultante
en el agravio maldito del parto
en la insoslayable imaginación del mundo
que nunca será dicha
aunque sea dicha
y porque errando en mí mismo
moriré más solo que la conchetumare
y porque errando en mí mismo
moriré sin haber vuelto jamás
a dar un beso.

Perra asquerosa:

"te quiero meter el pico hasta las cachas"
-La metáfora.

domingo 6 de julio de 2008

Qué habrá hecho Husserl a un mes de cumplir 20 años?

Apueste y gane hasta 1 millón de chuchás gratis.

viernes 4 de julio de 2008

Punto aparte.

Hoy, en esta espacialización, me gustaría agradecer y pedir perdón en el mismo gesto. Cómo hacer esto, no lo sé. Pero el tiempo que demora una palabra sobre la otra debería realmente tomarse el tiempo en esto que sería una solicitud, un permiso, una prohibición, una desnudez del exaltamiento. Si fuera Dios, lo primero que haría sería consolar a Zeto. Si me ganara el Kino, lo primero que haría sería comprarle un libro a Lautaro. Pero todo está prometido, comprometido. Aquí, a ustedes - y solamente a ustedes- sólo les puedo prometer el fracaso. El fracaso desconsolado de la impotencia, desde la cual tengo que surgir una y otra vez hasta que la creación misma se canse. Ahí de donde tengo que volver a levantarme, es un lugar que no existe. Pero cuya inexistencia fue alguna vez pensada como viviente. Hoy, la muerte se propaga y se difunde como escritura. Todo lo muerto que hay entre lo que pienso y lo que escribo (ese resto, esa diferencia) no es algo que pueda entregar, regalar, dar. Es lo dado mismo. La facticidad en desventaja tiene que ser borrada y pensarse quizá lo ilegible del otro lado de la escritura. Todavía. Hoy, podría pensarse que me quiero suicidar, etc. Pero ante todo, lo imposible del agradecimiento y del perdón siguen marcando cada despertar maldito en el que mi cama se cae, no descendiendo, sino cayendo como lo puramente "abrupto". Entonces, por fin, no he tendido ninguna mano, estoy aquí, y sin embargo, en el curso de esta confesión, algo ha transitado por diversos lugares y me ha querido sostener para acabar con la dignidad que tienen los perros cuando duermen en silencio.

viernes 27 de junio de 2008

hacer justicia.
la escritura debería estar más atenta a lo que ya pasó
sin darse por consecuencia por el Pasado.
sino más bien por lo que "has just finished"
lo que ha terminado y a lo que le hace justicia la palabra.
por eso cuando nos preguntan: ¿qué has hecho?
hay que decir:
"acabo de ir a comprar una cajetilla de Marlboro de 20".
no sólo porque todo lo que ha acabó recién, todo lo que justo ha acabado, es de alguna manera
el único resumen posible de la Historia, sino porque todavía
es el límite que marca lo indecible, el límite no neutro
o impersonal, donde no puede haber, por tanto, un división
que homogenize en ambos sentidos, sino como el paso insostenible
de la verdad
que es tambien el paso de la insatisfacción
indeterminada ahí donde no hay acontecimientos
Ya que como dice Rusell para introducir a Wittgenstein:
"That wich has to be in common between the sentence and the fact
cannot, so he contends, be itself in turn said in language.
It can, in his phraseology, only be shown, not said, for whatever we may say will still need to have the same structure".

mi vida acaba de entrar en una "curva peligrosa".

jueves 26 de junio de 2008

Miel: las "zapatillas" de Carlos Riveros.

"En la hipótesis de este momento, que Patočka sitúa como el del filósofo platónico, podríamos quizá recuperar una diferencia semántica entre el misterio y por otra parte, más estrictamente, el secreto, ese secretum que apunta hacia la separación (se-cernere) y, más corrientemente, hacia la representación objetiva que un sujeto consciente conserva en su poder: aquello que sabe, que sabe representarse, aun cuando no puede o no quiere decir, declarar, reconocer esta representación. El secretum supone la constitución de esta libertad del alma como conciencia de un sujeto responsable. En suma, despertar del misterio demoníaco, dejarlo atrás, es acceder a la posibilidad del secretum, de guardar-en-secreto. Ya que es también acceder a la individualización de la relación consigo mismo, del yo que se desvincula del misterio de la comunidad fusional. Pero esto no es más que el intercambio de un secreto por otro. Una economía se contenta con sacrificar un misterio por un secreto en una historia de la verdad como historia de la disimulación, en una genealogía como criptología o mistología general."

-J.Derrida, Dar la muerte, p. 29.



Lautaro Quiroga Aguilar
el suicida sistemático que
cayendo como pájaro hediondo
puso sus ojos en el infierno de calcetines

Lautaro Quiroga Aguilar
a quien ya nadie salvaría
del aire que vuela desparramando su rostro
quitándole cada parte del cuerpo atormentado y juvenil
en el que los balones de Rilke
no serían nada sino centros de gravedad
museos deshuesados
pañuelos mutilados
corridas de toros muertos
castrados y desmenuzados por la palabra que seca en el desierto
que vive de lápida en lápida
como los parásitos que tosen humo
en el afuera colosal
en el adentro dislocado de una mujer hecha fuego
quemándosele la piel hasta un infinito de enervaduras políticas
profiriendo y prefiriendo la rigurosidad del abismo
contrastado como sol meado en el puro dolor
de pies quebrados de un circo de árboles
y donde la Mayan es el Silencio patológico que grita
el Secreto que guarda más de un cuerpo;
la muerte y el hijo nunca engendrado

carruajes que lo llevan de piedra en piedra
algo lo mueve hasta que solicita permiso
para quedar quieto
para quedar quieto como las palomas cuando cagan desvergonzadas

impura quietud de las casas viejas
de los esqueletos desconectados
de las manos desorientadas
de las novelas sin personajes dispuestos a tirar la Obra
como si de un llanto fingido ante las Puertas de la Miseria se tratara
porque a Lautaro Quiroga Aguilar ya nada lo salva
ni las palabras con mayúscula, ni las cursivas, ni las subrayadas, ni las tachadas, ni las palabras suertudas que van entre comillas
ni las palabras comunes
vulgares
donde se siente que a pesar de todo
algo se ha roto.

martes 24 de junio de 2008

Wo, Ke, Lan, Ge (Infinito T minus 4)

De dios, que no es una palabra ni una idealidad absoluta.

I
Dios no puede ser aquello que no puede no existir. Cualquier proposición de la cual se niegue su negatividad, sólo puede aspirar a la tautología lógica (a su existencia literaria), y nunca como haciendo correlación con un hecho empírico. Decir que no puede no existir cualquier cosa que pueda ser tomada como sujeto, puede llegar a ser demostrable, pero sólo formalmente y nunca fácticamente. Hay algo que llamamos esperanza. La esperanza existe. Decir ahora que no puede no existir la esperanza, en su rigor, no tiene ninguna validez epistemológica, sino únicamente lógica. Puede creerse en su validez sólo si se ha pasado por alto la diferencia entre los aspectos lógico, empírico. El problema es: ¿hay algo a lo que llamamos Dios? Si aquello que nombramos cuando decimos Dios pertenece a la esfera formal o fáctica, es primero situarnos en el plano de decidir qué existencia es la que nos importa. Por un lado, lógicamente es demostrable la existencia de Dios, sin cuidado, siempre y cuándo esta palabra, este nombramiento, no salga del lugar en el cual ha sido demostrado. Por otro lado, nunca va a poder ser demostrable la existencia de Dios en la experiencia, ya que cualquier afirmación de éste en el mundo sería contingente (y correría el riesgo siempre de no ser encontrado).

En la experiencia, podemos decir que Dios es algo en ella como no estando en ella, sino más bien como sustanciándolo. Pero esta sustanciación no es nunca experimentada en una presencia plena. Dios podría volverse el predicado de cualquier conjunto de términos (en el mundo) variando únicamente por la subjetividad irreductible de quien lo enuncie. Pero ¿no es Dios acaso lo que se encuentra en un predicado como ya predicándolo? De nuevo, esto obedecería a la transgresión del paso lógico-empírico. Si Dios no se puede conocer, cualquier intento por contrastación resultará falaz. Si Dios se puede conocer, no podría encontrar nunca un concepto en el que se correspondería. Lo que nos enseña la experiencia, ante todo, es que en cualquier momento, mediante una noción general-tradicional de Dios, podemos afirmar a Dios, sin que ésto sea una necesidad universal, incondicionada, sino como un lugar de encuentro donde cada cual pone esa experiencia bajo el cuidado de Su nombre. Por lo tanto, la experiencia no puede ser tomada en cuenta a la hora de exigir la existencia de Dios, sino como exigencia subjetiva que se pierde como sentido, como palabra que no puede enunciar un objeto, como interioridad extraña a la satisfacción filosófica-lógica.

En el aspecto lógico, Dios existe necesariamente, pero su existencia no implica ningún juicio epistemológico. Existe como una idealidad absoluta, más funcional que esencial, desde la cual no se puede proyectar ninguna ética, ninguna realidad del mundo. Ninguna ciencia o religión podría servirse de la demostración lógica de Dios, sino que, precisamente por su carácter retórico, es únicamente filosófico. Abre en la filosofía la razón y la exige hasta agotarla. Pero Dios no puede ser aquello que no puede no existir. Pensar su inexistencia o su existencia, producen el mismo resultado, porque es siempre lógico, ideal. Encontrar aquí, en la literatura, un concepto, una designación oscura, o como sea, de Dios, no es elucidar ninguna verdad, sino batirse en un charco demasiado estancado, cuyos únicos resultados son la indiferencia total y la incomprensión absolutas. El problema es que tampoco se puede vivir con la Idea de Dios. La idea de Dios no me pertenece. Siempre inoperante, y quizás Dios no sería sino la inoperancia (pero aún así tendría que operar como tal), se juega a otro nivel, en el cual ya no se puede seguir viendo una cierta afirmación, una cierta verdad, un cierto hallazgo.

Si seguimos la complicidad entre Kant y Aristóteles, debemos ceder a la preocupación, como si la existencia de Dios ya no tuviese fuerza filosófica, y debemos por una vez intentar conciliar (el sueño quizá) lo que no puede traducir ni un logicismo (formalidad) ni un empirísmo (facticidad). La palabra que escribo aquí: Dios, ya no puede oscilar en esta oposición sino desgarrando algo que no les atañe por esencia. Cabe todavía preguntarse si Dios es un recurso al que se puede apelar en un discurso filosófico, cuya creencia ingenua no es nunca quizá lo suficientemente ingenua, si acaso Dios es una palabra entre otras, que designa algo como árbol designa precisamente al árbol (en general). La pregunta de si acaso Dios existe es una pregunta de la que hay que desconfiar. Su valor absoluto no depende de la decisión que se tome sobre su existencia, sino que vale, de esta manera, como algo que es nuestro, no tanto como propiedad, sino como historia del ser, como la historia misma, como aquello que ya no puede tener una forma concreta, una estructura, como aquello que no puede ser una idealidad, algo a lo que se pueda apuntar con claridad, sino como efectivamente aquello que puede o no estar allí, para bien o para mal de nuestras reflexiones, como aquello a lo que ya no podemos temer sino acudir, no como punto de apoyo, sino como surgimiento de una reflexión en la que ésta precisa el modo del <> puede (no) estar ahí. Pues existente o no, la palabra Dios siempre tendrá al menos un poder. Quizá el de (des)aparecer ahí donde sea que se piense en él. Ahí, sea lo que sea que se piense de su existencia.

En cualquier caso, lo único que quiero querer decir, es que la masturbación no es ningún caso una satisfacción.

domingo 22 de junio de 2008

El río en Riveros (feed back).

Couples of nipples:
this year later, its time to not fill gray autumn denying her step
step step step
only pets
teets
tits
cuz in order to chase the anspected shires
her body between da tips on piano
black-white eyes cracking present
until
(and its "until" the true word for "hope")
i say until
finally appears the precious fruit
to eat the hairs of destiny
as ashen roots pulling back together
shouting one mile above the just-one-sky-up-n-down
river, liker rivering, reaver
on edged truism that crushes empty soul
birthing all signs on -again- precious paper
undressed paper
without shame to cling us up from the raising world
watching tv, same as she,
caressing my very tatoo on fame
blacking back wisdom of love
careless
been impertinent to the King hanged in
the lonely Phrase
helped, cured in the injury of time
like the wound that animals can take
and order to the land that kids
smell with honey faces.

sábado 21 de junio de 2008

Fenomenología del Eros.

"La imposibilidad de reducir la voluptuosidad a lo social -la no-significancia en la que desemboca y que se manifiesta en esta indecencia del lenguaje que querría decir la voluptuosidad- aísla a los enamorados, como si estuviesen solos en el mundo. Soledad que no niega u olvida solamente el mundo. La acción común del sensible y de lo sentido que la voluptuosidad lleva a cabo, cerca, cierra, sella la sociedad de la pareja. La no-socialidad de la voluptuosidad es positivamente la comunidad del sensible y de lo sentido: lo otro no es solamente un sentido, pero en lo sentido se afirma el sensible, como si un mismo sentimiento fuese sustancialmente común a mí y al otro; no al modo como dos observadores tienen un paisaje común o dos pensadores una idea común. Un contenido objetivo idéntico no mediatiza aquí la comunidad, la comunidad no se debe tampoco a la analogía del sentir. Se debe a la identidad del sentir.

-Emmanuel Levinas, Totalidad e Infinito.

I
Pero es que de alguna manera
yo no sé cómo sería besarte
mojarme en tus labios acuáticos
levitando en los espacios en que se abriría la verdadera fuente
de la respiración.

II
Porque la levitación
-que es el contacto mismo de la caricia-
me haría salir expulsado lejos
reventado contra la pared de mi cuerpo

III
Entonces imagino
que podríamos ser animales
yo te diría: "guau"
y tú me responderías: "guau"
pudiendo
por tanto
montarte
hasta que el vecindario entero
saliera con baldes llenos de agua
-fría y caliente-
en sus intentos inútiles
por seperarnos

IV
Y es que cómo se podría pensar tu boca
-la voluptuosidad del no-lugar-
sino como una guillotina celeste
llena de corazoncitos
y de pájaros bebiendo agua

V
Cuántos brillos han raptado
cuánto aire han encrispado ya
tus labios desnudos
y agrietados
en el impudor

VI
El mundo debería hacer algo

VII
Es que tus labios no se pueden tocar
no se pueden acariciar, rozar,
rodear, abrigar, desmenuzar,
encerrar, apretar, constreñir,
asfixiar, tus labios no se pueden destruir,
Midas de la muerte.

VIII
Creo si me encontrase allí alguna vez
profanaría todavía un secreto
me encontraría ante algo peor que el Tamaño
ante algo peor que lo Duradero
donde ni la embriaguez de la sutileza
ni la compasión de la fugacidad
podrían ya auxiliarme
dejandome naufragar
en un "siempre"
por el canto de las Sirenas.

IVVIII
cantaría yo también
turbado, lleno de una melancolía descorrida
desplazada a los huecos sonoros
donde pozas de infinitud
fracasarían al silenciarme

VIIIIIII
Si te diera ese beso
creo que los animales se pondrían a gritar
a gritar como gritamos las personas
y yo me sentiría congelado
cogido por un "mal espíritu"
y como embotellado
pediría a Dios
algo
no sé qué
podría ser cualquier cosa.

Mujer, tus infiernos con alas
que gimen lo oculto
son el límite de tu rostro
ahí se juega algo peor que la Vida o la Muerte
algo peor que un resguardo
o una entrega absolutas
ahí está lo imposible
lo que ni siquiera tú podrías manejar

De tus labios,
esos límites tronantes,
han surgido todos los agujeros negros
conspirando como monjas
riendose en
susurros inaudibles.

Levitación generosa también,
tus labios
no sólo me aplastarían
sino también
me colocarían

o.o.o.o.o.

Hay hombres a quienes la mujer amada se les convierte en monja contemplativa
hay hombres a quienes la mujer amada se les convierte en una gata
hay hombres a quienes la mujer amada se les convierte en un calcetín
hay hombres a quienes la mujer amada se les muere
hay hombres a quienes la mujer amada no los ama

pero hay todavía hombres
a quienes la mujer amada los convierte
en algo que no tiene nombre
en algo que nunca tuvo nombre

martes 17 de junio de 2008

Tener frío (poner el sol).

Qué.
No queda pan en la cocina.
La estufa eléctrica gasta mucha luz.
Hay que pagar las cuentas.
No hay clases en la universidad.
Estoy solo.
No quiero escuchar música porque sé que preferiré estar en silencio.
El silencio en mi pieza es imposible.
Desde mi ventana se ve un colegio para niños con discapacidades mentales.
De vez en cuando se escuchan sus gritos.
Que permite escuchar entre cada uno gritos peores.
Gritos que apagan mis manos.
Mi pieza está sucia, habría que limpiarla.
Tengo ganas de acurrucarme en esos labios.
No hay imágen posible para que vean cómo estoy escribiendo esto.
Mi cara debe traducir el terror absoluto.
El terror pasmado de tiritar.
En los rincones oscuros de mi pieza se pueden ver los infinitos entrelazados.
El universo es grande.
Y qué haré ahora.
Los parlantes de mi computador estan funcionando a un 50%.
No tengo motocicleta.
No tengo ni vacaciones ni Otoño.
Se me está acabando la plata.
Quiero viajar.
Hay una taza de café vacía en la mesa.
Libros abiertos que no quieren que los lea.
Es como si describiera un producto en el diario.
Estoy en oferta.
Hay un palo santo de Lautaro por aquí.
Tabaco.
Pura mierda.
Hojas sueltas.
Pura mierda.
Podría encerrarme y quemarlo todo.
Pero para qué.
Quiero estar allí para cuando muera.

lunes 16 de junio de 2008


Escuchar el viento, al viento, es escucharlo ante todo, en el viento, siendo llevado o no, a través de unas resistencias más o menos puras y en las que ya no cabe la palabra "aire". Pero hoy, ni esto nos puede salvar cuando escuchamos eso, aquello que no es que no podamos entender, sino que a través de la imposibilidad de no entenderlo surge otra imposibilidad: la de la traducción. Y traducir el viento no otra cosa sino llorar desarmado en el desastre. El desastre, ese descosimiento hylético en el espacio que se deja violar sin pudor alguno, ahí donde las hojas se sustentan de belleza para aterrizar y maullar heridas de golpe en el barro, ahí donde el lugar está desde siempre perdido, el viento, ese monstruo sin ojos que nos acecha los oídos. Porque ante todo, al viento hay que tocar auditivamente, sin contradicción alguna, y espantarse en su resbalosidad intempestiva que nos deja al borde del abismo incestuoso. Ese viento, el viento que antecede a la materia, está siempre acarreando y trabajando la historia, siempre anterior a la forma visible y como condición para que, a lo lejos, se puedan ver las montañas. De la mano. De la mano va el viento con pequeñas partículas arbitrarias, soñando algún día perderse él mismo ya sin ganas de empujar nada. Aburrido y desparramado sin cartografía alguna que lo reapropie. Geografía del viento. Geografía inaudita, y audible como secreto que ya no se puede sino guardar entre nosotros y las formas (eidos) como distanciamiento. Viento desgraciado y mutilado. Arrancado de la tierra para engañarnos con innumerables nombres, siempre fantasma, asustando por las noches cuando las ventanas quedan abiertas, dueño de las cortinas, de las cucharas de la cocina, pudiendo siempre aterrar, desvelar y velar, al menos por una vez, al hombre que respira.

jueves 12 de junio de 2008


Himen.

Cronómetros ("dar" la vuelta).

"Dicho más exactamente, esta expresión directa, si ha de ser fiel e íntegra, sólo convendría a las vivencias no-modalizadas doxicamente. Si no estoy seguro de lo que deseo, no es correcto decir en adaptación directa: ojalá S sea P. Pues todo expresar es en el sentido de la apercepción que le sirve de base un acto dóxico en su pleno sentido, esto es, una certeza de creencia. Sólo puede, por tanto, expresar certezas (la certeza, por ejemplo, de un deseo, de una volición). En semejantes casos, sólo indirectamente es factible como expresión fiel, v.g., en la forma: "ojalá que S fuera P". Tan pronto como aparecen modalidades, hay que recurrir a las tesis dóxicas con distinta materia tética que hay escondidas en ellas, por decirlo así, para lograr una expresión lo más adaptada posible.

-Edmund Husserl, Ideas I, §127.

I

Ya no queda nada de mi espacio
vacío en lo frágil
como canto a la paloma dislocada
cayendo en su propia cadencia
desde las cruces
donde ya el universo es inencontrable
y desnudo de pureza divina

¡Azotes!
¡Mil azotes y polvos
palabras quemadas
lujuria de carruajes
y burlas de muerte
pasos furtivos
del baile frenético
que atraviesa hasta lo hondo
de los llantos
que se quiebran cual espejo
reflejando la amargura del tiempo que nos queda!
ay, ya todo se huye
ya todo se huye y se revierte
en la canción más agria cantada jamás por un beso
y quedamos plantados
como generales en un planeta sin mujeres
izándo la bandera de la desesperanza
comiendo cuervos con ojos lustrados
y meciéndonos en la infecundidad teatral
de nuestras vidas quejumbrosas
que se derruman unas sobre otras
pidiendo morir sin frío
porque sin frío mueren los seres queridos
humeando celestialidad
como brutos arrastrando al borracho
que se deja amarrar
soñando sin destino
a la línea donde un tren lo acabara

¡pedazos de musa
vuelvan a mí
sustituyan mi carne prostituta
y clávense en el terror salado
de mi espíritu
o cuájenme
cólenme
pasenme por un rayador
o métanme en una juguera
pero la unidad súbita de mi cuerpo
es nada más que una piedra desplumada
o un bramido que muere en lo alto
prohibiéndose el descenso sometido
de los ángeles horribles
que cuidan las guaridas
como viejos dientes acudiendo a la manzana
en el dolor general
que hará acabar
mis últimas palabras!

he quedado

destrozado

en mis propias manos

y ya no sé dónde meteré mis cenizas

para que no se vuelen

salpicadas en un viento

cuyo único camino

es la soledad desterrada

y un jardín

de flores secas

lunes 9 de junio de 2008

Hölderlin, Mickey y el "color" de lo gris.

Negros restan los vuelos
resonando dulzura en el espacio
donde las estrellas amadas
allá lejos tiritan de frío
y aún las bocas salvajes
se mojan en el cielo
cayendo de las manos terribles
donde antes eran niños jugando en los intervalos
por venir de los rastros
polvos y espumaciones etéreas
resplandores de lo eterno en un espejo sin ojos
pérdida de lo cotidiano y aplastamiento contra lo infinito
neutralidad no-indiferente, bésame,
bésame la carne destrozada
y en lo horrible anidaremos
cual luna gimiendo hacia afuera
impensados desastres
desarmandose las alas de palabras
sin gusto en las sílabas jubilosas
que otro día cantaron
su propia voz sin perderse nunca en los senderos
que terminan manchados de sangre
telón y agujero
gorjeos
y soplidos
niños que ya sabían respirar
aparecen entonces
sumándose a lo transparente
como besos de una flor que expulsando pétalos
se estira hasta lo impensado de nuestras manos eléctricas
dándo a lo fúnebre
un leve rincón de amargura
y callando con la palabra enterrada
de pies a cabeza.

lunes 2 de junio de 2008

Cómo llamarte.

Cómo llamarnos los unos a los otros
si el Nombre ya no me llama
y en verdad
estamos más solos que en el silencio
fingiendo lluvias y claridades
por sobre la palabra ajena
que contrasta la hoja muerta y alzada
tierna y despedazada como himen,
como patria de la humanidad vencida

cómo
y es que cómo llamarnos
cómo tocar sus puertas
distantes míos
cómo convocarlos
invocarlos
evocarlos siquiera

cómo reconocer el canto
de un grillo aplastado por la noche
cómo encontrarnos
cómo señalar nuestra posición geométrica
cómo alzar las manos para decir que aquí está uno
cómo ver al que alza quizá una mano para ser visto
cómo no perdernos
cómo encontrar juntos una salida
cómo besarnos las sombras
encontrando sus pisadas
cubiertas de nieve y demencia
cómo devolvernos con justicia
y no empujarnos
cómo matarnos riendo sangre
como ocultarse
cómo irse
cómo quedarse quieto
cómo
y es que cómo hablar
cómo no hablar
cómo preguntar
si todo escapa
cómo divisar el horizonte
contra el que alguien está recortado
cómo cortarnos los ojos con una tijera
cómo torturar si el dolor es vida
cómo acariciar ese cuello
esas piernas que prometen maravillas
cómo acostarme contigo
y sobrevivir
cómo
y es que cómo llamarte
sin tener que sentirme culpable
para toda la vida

sábado 31 de mayo de 2008

Cuando llueve se me moja el corazón.

hipótesis de lo terrible
cuando al llegar al destino
que no es sino una vuelta del destino
se oscurece la vista
y así mismo la lluvia
parece que da
el tono y la voz
(la pauta)
a cada tejado de este pueblo en el que la palabra "desolación" es aún amigable
en el que los perros se agolpan en las entradas de los negocios
y surge la pregunta:
¿dónde está el aserrín del mundo?
el olfato parece más triste
ya que nunca se completa
ni se satisface
es más
el olfato parece que expresa las angustias más feroces del alma
ya que se da en el temor sublime
de un huracán (en el sentido mexicano)
interminable
(y aquí lo interminable es a la vez "lo difícil")
felipe kong decía:
"Sólo son importantes los pensamientos que cambien mi manera de pensar"
y bien
¿qué hay de los pensamientos que piensan lo que pienso?
así, de nuevo
la ontología heideggeriana es "cerrada"
porque él nunca
corriendo por un campo de remolachas
se sacó la cresta
o al menos
no lo confiesa
es decir
no lo reconoce
y no reconocer la caída
como sacada de chúcha
es un gesto desde hoy demasiado irresponsable
y que ya no podemos tolerar en la filosofía
(quizás a los hippies hay que explicarles la noción de violencia, al menos para que se asusten un momento)
entonces,
decía,
se llega a casa
como quién llega de la guerra
te sirven un plato (preparado en el acto)
y en el fondo
se da esa hospitalidad
no-hospitalaria
no-institucional
esa hospitalidad donde no debe haber nunca
ni médico ni enfermo
sino que es una hospitalidad
donde la mirada
y la palabra como inocencia
dejan en uno
esos cristales en los ojos
como si se estuviese comiendo vidrio
y uno come y saluda a las personas
mientras afuera sigue lloviendo
(y es que con la lluvia en verdad
todo está más vivo,mas "ceniciento", aunque ni siquiera sé bien
lo que significa esa palabra,
pero todo suena y ruge
la naturaleza autoflagelándose-autoinmunizándose)
con tenacidad insuperable
para generar la desvestidura económica
rayando en la ingenuidad del sentido cotidiano
(y se puede pensar que ya no hay más que éste)
se me da un jugo Andina
y mi hermana pone música bailable
(¿qué puedo hacer yo?)
al cabo de unos minutos
me daba cuenta
que ya no era
que yo no estaba en ningún lado
o lo que es peor
que ya era imposible perderme
y cuando ya no se tiene dónde arrancar
ni a dónde mirar
uno de verdad y de corazón
piensa en el amor
como amando con pánico
y amar con pánico
aquí es la irreductibilidad del ahora
la desesperación
la no-región de sustento
donde ya no se puede aferrar a ningún borde
a ninguna saliente
así como lo hacía Jean-Claude Van Damme
en sus primeras películas
entonces
hay que ver por qué es que no somos actores
e incluso
hay que ver por qué es que todo sigue tan tranquilo (a pesar de todo)
y cuando uno se cansa
y piensa en dejarle escritas cosas
a los amigos más cercanos
en realidad uno no piensa en nada
(si es que pensar es pensar el por-venir)
porque yo hubiese preferido que me torturaran
a tener que aprender de tí el dolor de vivir
entonces le decía a mi madre:
"lo que pasa, es que no hay necesidad lógica de suicidarse,
no se sigue, de los problemas o situaciones externas-internas que a uno lo determinen, el hecho de quitarse la vida"
y habría que investigar qué se quiere decir con "quitarse" la vida
y recién cuando ella afirmaba
entendiendo que lo que yo decía podía estar en contra o a favor de su discurso
continuaba:
"así también, no hay necesidad lógica de seguir viviendo,
no se sigue, de vivir, el seguir viviendo"
y claro
me daba sueños a ratos
pero eso no es nunca lo importante
o si no seguiría leyendo a Sartre
lo que pasa
es
amigo Zeto
que cuando la tristeza se vuelve sobre uno terriblemente
y ya ni siquiera causa terror ni asombro
entonces
uno ha perdido todo
salvo la vida.

martes 27 de mayo de 2008

Franjas azules, Contreras desparramado. Donde beben los pájaros: Lautaro en pijama corriendo a buscar una carta.

manos ciegas de tanto quererte
nariz nublada en tu pelo
Nicole de fuego
Serpientes de arena pintarrajeando el corazón de veneno

Zapatillas infernales, llévenme a su tumba

Riveros en Italia
Bórquez en París
Yo en la isla de Pascua
Soñando a llorar con la lengua
Caminando hacia las piernas de gatubela
Ella ya no llora
Levantados los pulmones
escenario de la gravitación en tus tetas
maldita vuelta malabarista en tus caderas
grito del Chino Ríos debutando
pañuelos de campo
aros de árabe
calzoncillos burocráticos
pene mal pagado
garganta de mantequilla
olores de mil flores quemadas
tu espalda de pura noche
reversión del vómito celestial
acuñando la patria del sexo no confesado
pseudo-masturbación alada
femina graeca
quare non ridet?
ilusión de Sub-Zero
Golpe de Gokú 3º nivel
elevación telúrica
cama en las montañas
desayuno con tu boca
besos de miel
besos pegajosos
besos de aroma y delicia
besos que nunca llegaron
barco perdido en tu vagina
sirenas y piratas blancos
tesoros de güagüa que no existen
tesoro desaparecido
desesperanza no meditada
teflón reculiao
perdón de dios
Milton sin agua.

martes 13 de mayo de 2008

Chocolates "Hegel".

¿Cómo sería correrse la paja en la luna?

domingo 11 de mayo de 2008

Quién me ha robado el Mes de Abril.

Según Wikipedia:

"El arrepentimiento es una sensación que se experimenta tras darse cuenta de que se ha cometido un error. Este sentimiento puede causar distintas emociones, tales como la culpa, la vergüenza o el remordimiento. Puede afectar a la persona en distintos grados, desde ser algo pasajero, sin mayores consecuencias, hasta provocar el suicidio del arrepentido."

En esta etapa se da el arrepentimiento como determinación anímica en general. No se decide ni para una ética del gesto (gasto) ni para una valoración del suceso (ni siquiera en un sentido pre-axiológico).

Luego dice, recurriendo a la Biblia:

"El término griego que se traduce arrepentimiento en la Biblia da la idea de un cambio de mente, a un cambio de actitud. El arrepentimiento es dar media vuelta (subrayado mío). Arrepentimiento y remordimiento parecen, en principio, lo mismo. Se pueden ejemplificar en las actitudes de Judas y de Pedro respecto a Jesús. Judas lo traicionó pero se sintió mal por sus acciones y devolvió el dinero que le dieron, tuvo remordimiento de conciencia y como resultado se ahorcó. Pedro negó a Jesús, y aún maldijo. Él se sintió mal y seguramente se arrepintió, porque cuando Jesús resucitó, el ángel le dijo a las mujeres que fueron a la tumba vacía que anunciaran a los discípulos que había resucitado, pero menciona especialmente a Pedro. Remordimiento es sentirse mal y atacarse a uno mismo mientras que arrepentimiento es sentirse mal y pedirle perdón al ofendido. Uno de los mayores ejemplos del arrepentimiento se encuentra el día que Zaqueo recibio la visita de Jesus en su casa, cuando la gente criticaba porque el señor se cenaba con un pecador. Y Zaqueo dijo: << Señor he aqúi doy la mitad de mis bienes a los pobres y si en algo he defraudado alguien se lo devuelvo cuadruplicado>>".

En esta etapa, para no agotarse su discurso, se recurre a dos cosas:

1) Cambiar las palabras y el sentido de ellas al mismo tiempo. Esta retórica es bien conocida en la Biblia. Se ha dejado entonces, el arrepentimiento tratado antes bajo el signo del remordimiento. Lo extraño aquí, es que la palabra "remordimiento" no está dentro del sistema. Wikipedia no tiene un artículo que trate el remordimiento, para lo que le basta con remitir al artículo del "arrepentimiento".

2) Tras lo dicho anteriormente, se recurre al permiso, a dejar al arrepentimiento de la primera etapa del lado de la vida, afianzado y plegado al pragmatismo (de la fe sin metáfora) y a la responsabilidad bíblica para con la Vida. El arrepentimiento ahora ya no provoca el suicidio, sino al contrario, lo impide. Se permite un movimiento así, un deslizamiento que es el permiso de una restricción. Nuevamente, el dogmatismo bíblico sólo apunta a sus intereses y no a los del suicida.

Por último, Wikipedia, en su inmensa sabiduría, se deja caer en lo que Zeto llama una calle neutra. Pues se refiere al aspecto del arrepentimiento jurídico, donde no hay ni persona real (suicida) ni interés abstracto (la Vida bíblica):

"En el ámbito del derecho, existen numerosos ejemplos de sistemas normativos que garantizan determinados beneficios que buscan alentar a quien aún habiendo sido participe -necesario o no- de el o los delitos en cuestión, su colaboración con la tarea de la justicia, a quien colabora con un trato mediante, se lo tipifica como de "arrepentido"" (Ambos subrayados son míos).

Aquí no hay ni premio ni castigo. Se disculpa con una estadística que no dice nada. Numerosos ejemplos, ¿dónde?. Y aún en el caso de ser la totalidad de los sistemas normativos, "alentar" es una palabra que en el ámbito legal sigue siendo despectiva (aunque en un sentido demasiado extraño como para tratar aquí). La tipificación como arrepentido es sólo casual. La ley aquí es posibilidad de ley: Es meramente posible que en un sistema normativo se den los beneficios para alentar al acusado (pero lo importante aquí es que el sujeto también es meramente posible). Ni la institución jurídica ni el interés en alentar son leyes por sí mismas. Y sin embargo, sólo ello puede permitir algo así como la ley. De nuevo, algo así como la ley. Pero sin incurrir en alegatos a la ley ni a la religión, lo importante es que en ningún caso se le da credibilidad al suicida (a pesar de que en la primera etapa se le hacía un reconocimiento fáctico, a se lo daba sólo como efecto, como un efecto entre otros, sin poder atribuírle una ley que sea anterior a la ley jurídica-institucional, y por ende, anterior a la ficción).



(IN) Conclusiones: Si Wikipedia fuera un hombre de carne y hueso, estaría culeando, sin lugar a dudas, con una modelo.

sábado 10 de mayo de 2008

Como en algún momento dijo Zeto: "Mi solución implica no haber nacido!"

martes 29 de abril de 2008

Nuestros mejores aliados son aquellos que jamás nunca hemos visto.

miércoles 23 de abril de 2008

EL FUEGO SIN EL FUEGO SE QUEMA Y HA MUERTO.

LABIOS: LA MIEL DEL ENTENDIMIENTO HUMANO (iv).

si bien

no logré lo que me propuse

al menos me otorgué la locura

acabándome en el intento

de un atentado

(y el fracaso aquí es toda la filosofía)

entonces

de qué podría fracasar uno

sino de no poder decirse al otro

decirse-sí al otro

decirse al otro en el rostro antes de la ética

decirse en el puñal de lo imposible atravesándonos al desnudo

es decir

qué es el fracaso

sino el no saber qué ocultamos

qué es el perdón

sino el auto-perdón

que también fracasa en su bonita empresa

porque también se han hechos intentos

de monopolizar la tristeza

y finalmente

el error siempre es más profundo

por ejemplo

elegir de quién hablar

o a quién hablar

ya no decide nada

pues la egoidad nos sorprende de antemano

y nos recoge

nos resguarda

y nos hace callar

quizás por eso Heidegger escribió la palabra "destinal"

porque el inacabamiento es la fuerza de origen como tendencia

y sin metáfora

podríamos decir que hoy en día

no me queda esperanza

sino la esperanza de un "tal vez"

que ya no espera nada

domingo 20 de abril de 2008

La soledad sin metáfora.

No hay nada más terrible
que escribir porque no se tiene con quien hablar.

domingo 6 de abril de 2008

Farmacología del dolor - lo otro del Shakuhachi-.

Ensombrecido y desterrado
a las almas que caen como infierno de pura nada y fuego

he despertado con los ojos vueltos hacia adentro
y me he quedado hecho trizas
como las botellas de un borracho triste y dejado
al azar policial de la injusticia

es el hambre de mis manos
que destrozan el mundo respirando y
tocando lo infinitamente otro

Ese dolor que se me ha dado
se ha pegado con sudor de cucarachas a mi cuerpo

y como alteridad súbita de la niñez perdida
me ha dejado embotado
liquidado de aviones contra la isla de nuestras ilusiones
y aquí me quedo

me quedo entre los trastos tristrizados
entre la vieja re-cámara de lo que re-cuerdo
de lo que concuerdo de lanas pasadas por el año vuelto momia

el momento de esa despedida
fotografíado por las rosas
y la insoportable cosquilla del llanto acompañado
ese instante de prueba universal
de la propia soledad en busca de un profeta muerto
desjarrado y pintarrajeado de tradiciones

puro humo

humo de la inocencia encerrada

como si el otoño de la vida
roncara en mi pecho
acomodándose
dejandome en el grito ahogado de la nostalgia

pura insistencia gris

dulce y puro dolor musical de lo impermeable
lo impermeable sin lugar a dudas
pero por sobre todo
sin lugar alguno al que llegar
cuando llueva en nuestros corazones

ahora el hombre piensa:

es que nos hemos quedado tan solos
que ya no sabemos lo que significa ser un idiota

sábado 29 de marzo de 2008

Dios mío.

Faltaría escribir un libro sobre lo que no se dice en el libro.
Una novela del secreto.

Agotar el sentido de una historia en su muerte.

Faltaría que al otoño le llegara su otoño.

Faltaría que sobraran las paredes.

Que se haga callar al habla, es decir, no hacer callar una cierta cosa, una radio.

Hacer callar al habla misma.

Lo que no es otra cosa sino gritar el terror del signo.

Faltaría entender que la psiquiatría tiene un problema psiquiátrico.

Que la psicología tiene un problema psicológico (teatros).

[Que el amor no es un valor sino una desgracia].

Faltaría quizás lo que falta.

Es decir, el abuso.



Faltaría que dios ( jo theós) llegara con una pistola en la mano y me dijera: "Arriba las manos".



Es la sensación culpable de quererlo todo.

de no querer nada. Es decir, de querer muy poco.

Como un hombre en la desgracia de los pozos.

Las manos pequeñas ( el rostro del Otro) como conectores de USB.

Entonces no habría "puerto" al que llegar.




Hoy escucharé música hasta tarde.

Tengo planes.

Pensaré en un árbol agradable y bonito.

Me prestaron una guitarra vieja y melancólica.

Hoy seremos como nosotros y haremos llorar a la luna.

O quizás no.

Esa no llora nunca.

Parece como si estuviera sonando: de vainilla y café.

"Luz, cámara, cinta". Lo otro del lenguaje. La lengua de una mujer.

La voz. La fuerza de origen.

Quizás (quizás no) el sonido patológico de la pasión se traduce en la amargura de tener que hacer música con mi propio cuerpo, con mis propios dedos desventurados.

Lo cual quiere decir, en el fondo, que lo estropeo todo.

La conciencia de la desgracia depositada en las cuerdas.

Y la composición.

La canción sin boceto.

El ritmo ( la fuerza de la constancia)
y para peor, de color en color ( el color sin forma)

La soledad pegada en una ventana. La soledad de la soledad, la hospitalidad de su lenguaje.

Hoy me bañaré de recuerdos locos (campo, pasto).

Necesito que alguien me entienda (Esto no debiera tratarse como un "aviso" publicitario, en ningún caso).

Dios mío.

Post scriptum:

Estaré en mi casa.

"Bueno, recién ahora estamos en condiciones de confesar que toda frase es ética, tanto el sujeto como el predicado, y su relación misma"

Seré amable.

martes 25 de marzo de 2008

Ante el dolor de la muerte, es preciso gritar, reír y bailar, es decir, opacar y hacer oídos sordos al silencio que es el silencio de un hombre borrado y que borra.

miércoles 27 de febrero de 2008

Profecías I (los ale-gatos de la plusvalía).

Quisiera tener dinero para poder también ayudarme a mí mismo.

Zeto vs Jokull (Los "rounds" de la tragedia).

"Lacan nos incitaba ya desde 1967 a hacer del campo nuestro campo y a concentrarnos en él. No podríamos decir que su convocatoria haya tenido mucho éxito y que sean muchos los que recogieron el guante".

- Néstor A. Braunstein, "La ficción del sujeto", Apéndice.

a = a = a

Aquellos que escuchan Bob Marley tienen por delante más el color que la forma (en sentido estructural).

La materia se desgana, es decir, se descascara sobre sí misma.

¿Y qué podríamos hacer nosotros, los héroes?

Si al final igual caemos en el pecado ciclista de mirar niñas de 3 años.

No podemos curar la enfermedad(disease) proponiendo otros enfermos
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