sábado, 7 de febrero de 2009

epithymia.

Pensé que debía amarrar
con un extremo del hilo
la manilla de la puerta
y con el otro
mi pene

(a la manera de los dientes que nos arrancábamos cuando chico)

pero no lo pensé verdaderamente, fue un relámpago,
algo que vi
mientras jugaba computador
y que obviamente
no tiene por qué
ser del todo cierto.

3 comentarios:

Berufskrankheit dijo...

Yo tendría que amarrar mis ojos
y dejar de una vez por todas de ser el idealista que soy

comer tierra
tirarme piedras en la cara

hoy en día dijo...

Yo tendría que asaltar una farmacia
después de haber ingerido
7 u 8 litros de Báltica
asesinar al guardia y quizá
al químico famaceútico
recibir un disparo
en el bazo
por parte del primero
mientras su cuerpo se desvanece
sobre los frascos de Zipreprol

ser aprehendido por ende
trasladado a una posta de urgencia
agonizante
para luego ser recluido
en un penal de santiago
o sus alrededores
y de esta forma
desaparecer definitivamente
de la res pública.

Berufskrankheit dijo...

Manuel Vidal: el último chamán