Pensé que debía amarrar
con un extremo del hilo
la manilla de la puerta
y con el otro
mi pene
(a la manera de los dientes que nos arrancábamos cuando chico)
pero no lo pensé verdaderamente, fue un relámpago,
algo que vi
mientras jugaba computador
y que obviamente
no tiene por qué
ser del todo cierto.
3 comentarios:
Yo tendría que amarrar mis ojos
y dejar de una vez por todas de ser el idealista que soy
comer tierra
tirarme piedras en la cara
Yo tendría que asaltar una farmacia
después de haber ingerido
7 u 8 litros de Báltica
asesinar al guardia y quizá
al químico famaceútico
recibir un disparo
en el bazo
por parte del primero
mientras su cuerpo se desvanece
sobre los frascos de Zipreprol
ser aprehendido por ende
trasladado a una posta de urgencia
agonizante
para luego ser recluido
en un penal de santiago
o sus alrededores
y de esta forma
desaparecer definitivamente
de la res pública.
Manuel Vidal: el último chamán
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