viernes, 20 de marzo de 2009

VIENES O NO VIENES. (B.B.)

"[...](84)Que nadie confíe en palabras de moza/ ni en nada que diga mujer alguna:/ corazón se les dio - ¡son ellas volubles! -/ moldeado en una rápida rueda/ (85)De arco quebrado, de llama que arrecia,/ de lobo que aúlla o corneja que grazna,/ de cerdo que gruñe, de árbol sin raíces,/ de ola que crece, de olla que bulle,/ (86)De flecha que vuela, de tromba que viene,/ de hielo de un día, de bicha enroscada,/ de tratos en cama o de espada rajada,/ del juego del oso, o de hijo de rey,/ (87)de ternero doliente, de esclavo dispuesto,/ de parla de bruja, de muerte reciente,/ (88)del campo recién sembrado: que en eso nadie crea,/ ni muy pronto en el hijo;/ pues decide en el campo el tiempo y en el hijo la razón,/ dos cosas muy peligrosas/ (89)de aquel, si lo ves, que a tu hermano mató/ de mansión mal quemada, de rápida jaca/ - no sirve el corcel si se rompe una pata -,/ de nada de esto seguro te fíes./ (90)Igual es el amor de mujer engañosa que llevar sin ramplones un potro por hielo,/ trotón, de dos años y mal enseñado,/ o cruzar sin timón tempestad de la mar,/ o ir cojo tras reno por cuesta en deshielo./ (91)Mas digo verdad, pues ambos conozco:/ le finge a la hembra el hombre;/ mientras más engañosos, más linda la parla/ que a la niña prudente enreda./ (92)Lindezas le diga y le regalos/ quien quiera de moza amores;/ alábele el cuerpo a la hermosa muchacha;/ cortejando se logra./ (93)Nadie a un hombre jamás le censure/ amor que él tenga;/ se arroba el sensato con linda cara/ que frío al cretino deja./ (94)Nadie en un hombre censure nunca/ cosa que a tantos pasa:/ cretina vuelve a la gente sensata/ la loca pasión amorosa./ (95)Sólo la mente en el pecho ve,/ su cuita ella sola lleva;/ no hay para el sabio dolencia peor/ que perder el gusto por todo./ (96)Claro lo vi cuando allá entre los juncos/ goces de amor me esperaban;/ corazón y carne puse yo en la moza;/ no fue sin embargo mía./ (97)A la hija de Billing dormida hallé/ - como el sol relucía - en su lecho;/ la suerte de un conde hubiera yo dado/ por gozar de aquel cuerpo./ (98)"Pero luego a la noche, hombre, volverás,/ si tratarme de amores quieres;/ que de esta torpeza nadie se entere/ sino sólo nosotros solos"./ (99)Del cierto placer me abstuve/ entonces pensando que ella me amaba;/ seguro creí que después gozaría/ de todo su amor y favores./ (100)Cuando luego volví,/ feroces guerreros/ alerta guardia montaban/ con fuego de teas y antorchas en alto./ ¡Mal paso allí se me abría!/ (101)Ya cerca del alba de nuevo volví:/ ahora los hombres dormían;/ ¡amarrada a la cama de la hermosa mujer/ la perra estaba!./ (102)Son muchas las niñas, si bien se mira,/ con los hombres falsas;/ claro lo vi cuando quise que gusto/ la astuta mozuela me diese:/ por toda vergüenza me hizo pasar/ y no logre yo gozarla.[...]"

- Hávamal (subrayados míos, es decir, lamentos míos, quemadura del texto, respuesta al recuerdo y recuerdo como filtración de toda escritura posible).

Mujer engañosa: mujer, en primer término, capaz de la traición, y en este caso, impedimento del gozo, prohibición, inhibición. Separación, entonces, como aventura, y consejo de sagacidad para el guerrero. Consejo, no hay que olvidar, de Wotan, del padre-engañado para, en, el hijo. Consejo, advertencia, la mujer que él mismo es ya de siempre, discurso, advertencia del Dios que no pudo dejar, ante todo, al hombre, su nombre. Su venganza, retomar, hacerse él mismo, mujer, mujer engañosa. Pues ¿quién es este Wotan sino ante todo aquella mujer que decide el tiempo y la razón, en los hijos, en el lector, en el público, esta escena?

Pero también, luego, después:

"
que colgué/ en un árbol mecido por el viento/ nueve largas noches/ herido con una lanza/ y dedicado a Wotan,/ yo mismo ofrecido a mí mismo,/ en aquel árbol del cual nadie conoce el origen de sus raíces./ No me dieron pan,/ ni de beber de un cuerno,/ miré hacia lo hondo,/ tomé las piedras/ las tomé entre gritos,/ luego me desplomé a la tierra."

- Hávamal (también, otra vez, otro lamento).

Necesidad absoluta de leer Sobre árboles y madres. Patricio Marchant como esa Unidad Dual entre el cristianismo (escenas 1 y 2) y la lectura wagneriana del Voluspa, a la que, siempre, para siempre, se está aludiendo, poniendo en escena, una y otra vez, escenificando, como trayendo o rescatando febrilmente aquello que obedece, podría obedecer, a una misma voz: Voluspá y Hávamal como verdadero recuerdo de una madre, recuerdo, en última (primera) instancia, de madre. Pero primero, imposibilidad de evaluar todos estos síntomas: esta extraña manera de estar escrito (inscrito, al fin) el texto; ofreciendo, por un lado, la conclusión lógica, gran comienzo, y justificación final (justificar que hace relación con la Ley, esperamos, con una segunda Ley), insistencia y resistencia, doble juego de hélices, demasiado hay en él para poder despreciarlo o trajinarlo sin una meditación más detenida, más callada, más maternal. Precisión de Baeza (de Bórquez, también, luego, B.B.), entonces, cuando dice: "Por ejemplo, en Marchant es muy importante la relación de objeción entre la madre y el hijo. Se trata de una relación que el hijo tendrá que aprender. El hijo deberá establecer una relación de refutación con la madre. Es preciso objetar a la madre pero sin vengarse de la madre, de modo que hay que aprender cómo hacer la objeción. De alguna manera el hijo estaría preparando la objeción a la madre, y en ese sentido Nietzsche sería algo así como la madre de Heidegger. En el caso de la crítica nadie hace la crítica, no se trata de un sujeto sino de una operación de escritura. Eso es lo que hace Marchant. De alguna manera, la resistencia como resistencia a la comprensión está presupuesta en la deconstrucción. De ahí que no haya nada que aprender en la comprensión, lo que hay que aprender es cómo hacer la objeción." (Citado de Entrevistas vampíricas, edición electrónica). Pero, si objeción, celosa separación, separación como tal, es decir, textual. Y, si el padre, figura de la castración, este Poema, miedo al texto, en el texto, al amparo siempre ya de la madre, del árbol. Aquél árbol del cual nadie conoce el orígen de sus raíces. Suicidio, sacrificio de sí a sí al colgarse del árbol, caer bajo el árbol, a sus pies, a su sombra, a la tierra que sostiene el árbol como una misma y entera realidad en tanto voluptuosidad (todos subrayamos). Patricio Marchant: "Pues si el amor de la madre hace del hijo un héroe -sólo como héroe puede corresponder el hijo a la mirada orgullosa de la madre- el héroe es niño, y eterno niño: irresponsable, afán de placer, de lucha, sin otro fin que la lucha misma; Siegfried, como héroe, se comporta- extrapolación, su conducta- con toda la realidad como con su madre, como si toda la realidad fuese su madre". Árbol, piedras, tierra. Suicidio total, descubrimiento de la madre como imposibilidad de amarla. Pero imposibilidad como posibilidad (peut-être) esta vez, como despliegue de la escena, con sus vueltas, matices, ritmos; y, lo interesante aquí, esta no-culpabilidad, la relación no-pecaminosa, es decir, significado propuesto: objeción a la madre como sublimación de ésta: Wotan no se complace, aquella mujer (que antes que todo, es una hija, hija de Billing), entonces, como inevitable, como destino. Recuerdo de la frase levinasiana: "Un ser capaz de otro destino que el suyo es un ser fecundo". Falsa fecundidad, intento de sacrificio (intento, ese "una y otra vez" que demarca lo que aquí se quiere llamar de manera seria, una operación de escritura), para volver a caer después (y el después marca lo inevitable) bajo el árbol, bajo la entera ley de la Madre como obedecimiento a su dolor eterno.

5 comentarios:

Atisbos dijo...

Anales 8

vienes, o no vienes, vienes o no vienes, vienes o no vienes, te vas, te vas tevas, te vas, te vas, te vas, ándate a la conchesumare

Atisbos dijo...

Oye web-ón, la media volá, estamos mal. Pero no importa. Tenemos a los judios de mierda para que hagan de las suyas.
Yo ya no hice nada.

hoy en día dijo...

manuel vidal: "entre dos mundos"

Dailhar dijo...

ACÚSAME.

quiero ser el destinatario de todos sus acusativos.

Wriceth dijo...

Diego = 5
Manuel = 6

luego:

Dailhar = 7
Wriceth = 7

...

primero fue 5.. luego 6.. y luego 7 y 7.

5 + 6 + 7 + 7 = 25.

quizas el 20 de agosto me muero.

chao.