miércoles, 8 de abril de 2009

La incomprensión.

Los libros siempre fueron esos pequeños monstruos que se deslizaban
a jugar con nosotros, llevándonos a escondernos bajo la cama
y empezar a caminar por lugares
sólo interrumpidos/disueltos por la Ley Maternácula:
"A comer!".

4 comentarios:

No compre aquí. Vendemos muy caro. dijo...

Yo me escondía bajo la cama a comer Vitamina C.
Mis concepciones de lo emocionante siempre fueron defectuosas.

Atisbos dijo...

Estoy tratando de sacar el "Für Elise" en el teclado. Y sabes qué, por un segundo, bueno, tal vez por cinco segundos, entendí la desesperación de ese tema weón. La Elise tiene que haber utilizado unas faldas barrocas, y tiene que haber tenido el pelo bañado en rosas. Además que se dedicaba a ver la luna por las noches. Imagínate. La música de mierda weón. El ser humano es increible, las weas que inventa. Esto es puro agapismo, eso está claro.

Atisbos dijo...

5 empanás, y todavía sigo tomando cerveza. Cagué!
Pero están los Smashibg Pumpkins, que me entienden. (La parábola del payaso)

hoy en día dijo...

manuel
fuiste como abraham en el monte Moriah
la literatura
pide guardar el secreto
nunca se ha sido tan responsable
decir
"heme aquí":
una alianza secreta entre el libro y yo