miércoles, 6 de mayo de 2009

Amarantónimos.

Fracasar.

(Cf. it. fracassare/cassare).

1.
intr. Dicho de una pretensión o de un proyecto: frustrarse (malograrse).
2.
intr. Dicho de una persona: Tener resultado adverso en un negocio.
3.
intr. Dicho especialmente de una embarcación cuando ha tropezado con un escollo: Romperse, hacerse pedazos y desmenuzarse.
4.
tr. desus. destrozar (hacer trozos algo).

(Cf. lat. quassare)
1. intr. Sacudir.
2. intr. Agitar.
3. intr. Cascar.

Hay que hacer algo con la muerte. Y rápido. Si el cofre, el ataúd -críptico-, no encierra nunca una figura presente, si no hay recuerdo del muerto en tanto que muerto (y nunca se recuerda a un muerto sin recordar la vida del muerto, pues la imágen es acompañada de significaciones textuales, intertextuales, en algunos casos acompañadas de risas, comentarios, frases o insultos) no se llena, no se termina de llenar, el espacio de ataúd: Está la imposibilidad de introducir la imágen del muerto (su vida, su gesto) dentro del ataúd. Esta resistencia, este acoplarse pictórico y sistemático del significado puro a la madera, a los bordes remarcables de lo que no es ya un féretro: ese no ser nativos, no culturalmente feretrales, pues archi-sabido que los egipcios consideraban el féretro como féretro y no como ataúd: pherein, llevar, cargar, y en un mismo gesto, abrazar. Pero en el ataúd no va nadie. Ningún cuerpo, ninguna vida (Bios), ningún utensilio; es la situación insostenible de la vida: todo lo que se tiene del muerto se cuelga del ataúd, sin ingresar, sin ser asimilado, devorado. El féretro carga, va cargado, no con un muerto o como muerto, sino con utensilios (la culpabilidad: ese carácter del que se impregnan los objetos cuando los objetos son testigos irrevocables del sacer factum, el hecho sagrado y maldito , el poder matar sin ser sacrificado, pues sólo de eso se tiene verdadera y honesta culpa), es decir, lleva objetos a los que el difunto está asociado. Defunctus: "que ha cumplido con su deber". Primero se muere, sólo después (en un después determinado) se es difunto: cumplir el deber de llevar, de cargar con y a los objetos, mímesis, división que era soportable, de llevarse consigo a los testigos (primeramente espadas, cadenas, vasos rotos, frascos de vidrio que encerraban diversas sustancias [la sangre de la mujer a la que desvirgaron, una de ellas], pues sólo así se cumple el deber de la muerte, el deber-morir. El ataúd, en cambio, situación nuestra, consagra: consagra la ausencia porque verdadera falta del muerto: el muerto nunca es enterrado, se entierra una sola, solitaria caja de madera, pero lo que se quiso enterrar queda fuera, y, por lo mismo, nunca se termina de enterrar al muerto: el conjunto de verdaderos recuerdos, de verdaderos cuerpos, son aquí los del muerto en tanto que tal. Lo vivo queda de nuestro lado, para siempre, pues de su lado nadie acusa recibo. Insisto: nada cabe en el ataúd, ese cierto no-lugar, lo que se llevaría la muerte como su propia y real muerte. Pues "El ataúd existe sólo para fingir
la muerte". El ataúd no lleva nada de acá para allá, como trayendo la seguridad de una muerte entre otras, todo queda pendiente. Se forma un tumulto en los orificios, esperando entrar, reconocer y llenar de una vez por todas ese su (presunto) locus vacuo. Mejor concluír: el ataúd no sino la metáfora (meta-pherein), la metáfora no sino el otro abrazo.

Fracasar: no-morir o no-terminar nunca de morir. Morir peor, morir mal, al infinito, es decir, no haber muerto ya/nunca.

No-morir en/por/de la madre.

No tener cómo, no saber cómo, cómo morir. Problemas de ataúd, de falta de ataúd o de falta de abrazos.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Dónde está?
Dónde se fue mientras yo irritaba la falacia sarcástica del juicio empírico
Dónde quedaron las cenizas del otrosí maniático de su pelo
Dónde se la llevaron?
Por qué se fue?
En qué especie de carruaje deambula mientras yo me embriago de soledad

Fracasé!!!!!!!!!!

No tengo más opción que el anhelo y la borrachera eternal

(Carlos Riveros)


Beethoven habló de la ataúd, y de esa doncella: amar-anta, maría josé, andrea, karen, laura, francisca, paola!
habría que tener la paciencia de un monje eremita, saber que la vacuidad está ahí, ahí, ahí! y el piano de beethoven sigue sonando!
sigue ahí, allá, acá, en los antónimos de Amaranta que serían vocablos de una lengua muerta: tus latinismos, Vidal! tus latinismos, Vidal!
"amar es dar lo que no se tiene a alguien que no lo quiere" (Jacques Lacan)


(Otilio Geraldo)

hoy en día dijo...

sé que no

Anónimo dijo...

"Beethoven habló de la ataúd, y de esa doncella: amar-anta, maría josé, andrea, karen, laura, francisca, paola!"
Sólo dialogó con un espejo delante y otro atrás. Hay que ir más seguido a la peluquería para conversar con el origen "real" de aquel interés.
El posible egoísmo del suicida radica en obligar al resto a un recuerdo sólo finito en cuanto a ellos y la existencia de sus recuerdos.

hoy en día dijo...

"¿Qué es el Sócrates de Platón, sino, por delante Platón, por detrás Platón, y por medio una quimera?".

'Más allá del bien y del mal', p. 85.