"El cristianismo tomó pronto la orientación que consiste en explicar, definir lo objetivo, los dogmas. Ahora esto ofrece menos interés, porque miramos más a la religiosidad, a lo subjetivo de la religión. Los padres de la Iglesia filosofaron e intentaron dar satisfacción al espíritu pensante; reflexionaron sobre las doctrinas sencillas del cristianismo, conformemente a las necesidades del espíritu, tras de lo cual se dedicaron también a la ordenación de las fiestas. Pero esta reflexión se unió con todas las particularidades de las pasiones. Disputóse sobre el dogma; el pueblo tomó parte en estas disputas. La determinación del concepto doctrinal correspondía, sin duda, a los concilios y a los obispos. Pero el principio de la religión cristiana es la libertad, la evidencia subjetiva; por eso las disputas caían también en las manos de la multitud. Gregorio de Nyssa dice en algún pasaje: que la ciudad (Constantinopla) estaba llena de obreros, artesanos y mercaderes que discutían sobre las verdades divinas. "Si queréis cambiar una moneda de plata a un hombre, este filosofa sobre el creado y el increado; si preguntáis el precio de una libra de pan, se os dará por respuesta que el hijo es inferior al padre, y si preguntáis por el baño, se os contestará que el hijo nació de la nada"
. La idea del espíritu, que está contenida en el dogma, era, pues, tratada con ausencia de toda espiritualidad." (F.W.Hegel, "Lecciones sobre la Filosofía de la Historia Universal", p.578).
Iglesia, ardid de la razón,
enjuicia si acaso soy un bárbaro
o un descendiente de Estilicón
en cuyo espíritu está la mujer de indomable;
los ojos de pura abundancia,
y la prostitución
de altísima Providencia.
Agregado posterior: La culpa nunca fue tan positiva.
2 comentarios:
El fracaso es magnífico! Gracias por los Mahlers
gracias por los avisos, la impertinencia y los colores!
(Otilio Geraldo)
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