A veces, ciertamente no se necesita familiaridad precisa alguna con las obras del gran maestro para detectar el carácter frívolo y mezquino de los comentarios que se hacen a sus ideas. Si un comentarista pone de relieve una gran inconsistencia del kantismo sea consigo mismo, sea con la verdad obvia, pero lo apoya alegando sólo una o dos frases de la Crítica de la razón pura, ¿quién no puede dejar de ver que al igual que "ninguna profecía es de interpretación privada" tampoco aquí - estén manipuladas o no las citas- la cuestión es la de si el individuo Kant es inconsciente, sino la de si lo es o no el trascendentalismo, su gran legado a la raza humana? Dicho de otra manera, si un escritor tiene la costumbre de hablar de Kant como de un Don Quijote, como de una mente loca, como de un eunuco filosófico, como de un adepto exquisitamente embriagado, y de su filosofía como de una imbecilidad infinita, como de una jerga desesperada e histérica, como de una pequeña y brillante pedantería, como de un parloteo desconcertante, ¿no es acaso evidente que este hombre no puede entender la fuente del poder de Kant? Un hombre no puede ser un loco y haber tenido el poder que Kant ha tenido en el mundo. Podemos, en efecto, decir de él lo que él mismo dijo de Hume: "El destino desde siempre desfavorable a la metafísica no quiso que nadie le entendiera. No es posible ver sin un cierto sentimiento de dolor cómo adversarios suyos tales como Reid, Oswald, Beattie, y finalmente también Priestly, no captaron el núcleo de su problema; y que mientras daban por supuesto precisamente lo que él ponía en duda probaban por el contrario con vehemencia, y también con gran indecencia, lo que a él nunca se le había pasado por la cabeza cuestionar, ignorando así sus indicaciones de perfeccionamiento, quedando todo como antes, como si nada hubiese pasado". ("Lección sobre Kant", Charles S. Peirce, 1865, Traducción y notas de José Vericat).
Recuerdo con esto los bríos de ciertos estudiantes de filosofía tanto en los lugares públicos como en las salas de clases, al referirse a Kant, rechazándolo de manera violenta y despreocupada, elevándose en su alegato por sobre todos los demás, a los que no se les concedió nunca la posibilidad de la réplica. Lamento que estos hombres sigan insistiendo en la vida, pero por ahí andan, sueltos y peligrosos. Hay algunos que se ha convertido en ayudantes de la cátedra de Lógica, por ejemplo. Dudo que Kant hubiera estado de acuerdo en ello.
8 comentarios:
Ayer dije: "después de Kant y Hegel muere toda la filosofía, se acaba." Pero creo que fui errado al afirmar eso, tal vez no, pero a veces se entiende por qué el Giannini y el Rivano se agarraban a combos: la filosofía hay que experimentarla hasta el último hueso, perderse en ella como quien se piede en un bosque y no encuentra salida, llegar a veces a ser mentiroso, ¿se puede evitar la mentira en filosofía, las pequeñas mentiras, esas retóricas? Me da lo mismo, yo sólo quiero desfigurar la cromaticidad de mi dormitorio mientras leo las Críticas, Kant es como Bach, y el fracaso es magnífico.
El Zorro y la lógica.
Jajajaja Vidal culiao increible. Puta, la zozobra, son como los violines interrumpidos que Shostakovich nunca sacó por miedo a derrumbar la gramática. No sé cómo explicarlo.
Simone Baila, Immanuel Canta. pienso que debería hacerse una lista de 100 filósofos y, mediante azar, hacer ramos de algunos de ellos. desesperar. no es necesario que hayan profes especializados (Sáez haciendo Hegel es un ejemplo), así que podrían haber seminarios de Bruno, de Maimónides, Malebranche, Empédocles y Lao Tsé.
Kant es nuestro amigo, pero hay que desviarse, por todos los caminos rurales y pasajes sin nombre (pasaje 3, calle 5, nueva 1). si no esperamos, nunca llegará lo inesperado.
concuerdo con el maestro karim, y por otra parte, pienso que habría que ir a la iglesia que está en salvador, a pasos de manuel vidal
nosotros tenemos un profesor (C.P.S.)que dice que Kant era un viejo de mierda porque dejaba lo en sí como incognocible, postulaba el imperativo categorico como el deber por el deber, sostenia la existencia de dios como hipotesis necesaria, etc etc. además estaria el problema de que la operacion que constituye el saber sólo puede ser captada como objeto -y en Hgl la verdad se presenta como sujeto y como objeto- y esto de que los objetos clasicos de la metafisica (yo, mundo, dios) son necesidades internas de la razón teorica -y no representaciones reales como en Hgl por ejemplo en la religión revelada (que para Kant era la superstición misma en manos del pueblo)-
eso a modo de items.
saludos.
En relación al comentario anterior, si no me equivoco, espero que no, el profesor al que usted alude es a Carlos Pérez Soto. Yo asistí a ciertas clases de du seminario de Hegel y las encontraba muy buenas, tal vez lo mejor que hay en Chile. Ahora, usted dice que, espero me equivoque, él dice que Kant era un viejo de mierda, cosa que me disgusta un poco, aunque no tanto. En primer lugar señalar que comprendo la crítica que le hace a partir de Hegel de que Kant dejaba lo en sí como incognocible, y se entiende la crítica a partir de Hegel, creo, pero dentro del mismo sistema kantiano puede ser sometido a duda, es decir, dentro de los comentaristas kantianos que son más contemporáneos. Por ejemplo algunos plantean que el objeto trascendental es la x que se despeja a partir de el concepto de objeto y la apercepciòn trascendental, por lo que, el concepto de objeto lo único que hace es posibilitar la experiencia de conocimiento de "objetos", entendidos como la unión de la diversidad fenoménica a partir de las categorías. Pero también existen ciertos comentaristas, que lamentablemente no recuerdo su nombre por ahora, que plantean que esa x que se despeja, el "objeto" de la diversidad fenoménica, es el objeto en sí, la cosa en sí que posibilita la aprehensión de los objetos, y que podría llegar a conocerse. Bueno, yo soy partidiario de la primera postura, de que en el fondo sólo tenemos experiencia de "objetos" gracias a la intervención de las categorías para la unión de la diversidad fenoménica en la intuición, y el enlace de toda esa diversidad en una única conciencia autoconciente que es la apercepción. Recuerdo además una crítica que le hacía el profesor Pérez Soto a lo que él decía "las variables empíricas" en Kant, que vendrían siendo esas cualidades que se perciben, esa diversidad fenoménica. La crítica era que para Kant habría percepción de algo así como "el rojo", "lo duro", etc., cualidades que luego se enlazarían gracias a las categorías, y claro, en Hegel no habría algo así como "cualidades sueltas", sino que, por ejemplo, el rojo ya estaría dentro de la dinámica de un objeto y sería imposible aprehenderlo fuera de la dinámica de la negatividad. La verdad es que lo de Dios y el imperativo categórico no lo veo mucho, es decir, no veo por dónde va la crítica y su posterior "viejo de mierda", porque decir que el imperativo categórico es un deber por el deber, bueno, si, porque se supone que el i.c. no puede tener otra finalidad más que la acción misma, pero recuerdo, o hago notar, que Kant plantea la noción del reino de los fines, pero me da lata seguir escribiendo, me falta afinar mejor el lenguaje, pues no quiero escribir al lote, sólo dejar nociones al aire, creo que este tipo de temas no se puede discutir en blogs, sino que conversando. Que Kant sea un viejo de mierda puedo llegar a entenderlo, pero creo que la crítica que se le hace para llegar a decir eso puede ser puesta en cuestión, a pesar de que aquí no he dicho nada satisfactorio.
Mis saludos más cordiales a usted y al profesor Carlos Pérez Soto, si es que él es el profesor al que usted alude.
Creo que algo me molesta de Hegel... ah debe ser su arrogancia.
Creo que algo me molesta de mi... el tratar de arrogante a Hegel sin conocerlo.
Y sobre el resto, aveces se sienten algunos como si pudiese llamarlos por telefono y agarrarlos a chuchás, cercanos; otros como los que jamás conoceré.
Publicar un comentario en la entrada