lunes, 21 de septiembre de 2009

cuando uno escribe, prepara un terreno,
un pantano o lugar más allá del escrito previamente individuado, habla la escritura
en su tiempo a partir de los más honestos desvaríos:
la caída de un gráfico que se tuvo por pintarrajeado cielo
-ese bosquejo animal de lo sublime-
cuando las horas malsanas atribuían al pecado el nombre de mi hermana
tantos, rayos, pero, no, ¡qué se dice! he indexado en mis ojos la concentración exacta de error y la pausa que elige
ella misma
estas mis palabras, amor de mis palabras o mártires socavados por las tristes amistades
de la Nueva Música.
como la vara a medio sumergir en el agua, cuando alguien se levanta contra mí
lo bendigo con la dulzura del astigmatismo astrológico
y la distorsión y la expansión y la altura y lo divino
se funden como la negra miel en los muros de la única Novena Sinfonía que se ha escrito;
pero el Dios que soy ahora
se marchita con la lentitud de otros párpados cuyos pétalos serían
máquinas de escribir y espadas que se pierden con mi canto entre las montañas;
allí, lejos de la flor, los cuásares de mi pecho,
únicos con corrimiento a la más baja desdicha,
no saben lo que hacen: gritan tan cercanos que no se distinguen
de la fuente receptora y ya todo es sabido
porque todo habita en mí
como en el maternáculo de los que son abandonados
y traicionados por ciertos, prestados, nombres
o como en el hogar de los que de pronto caen en cuenta
de que el universo podría ser re-escalado
más acá de las barandas y el vino con mención a la amenaza.

cuando uno escribe, prepara un terreno,
pérdida gratuita que no conoce límites,
como la iniciación en el secreto con el que toda luz se imanta:
el error en la corrección de todas mis calibraciones es como decir
que doy las gracias a la dislocación de aquellos que hablan.

Cuando me empiezo -empezaría- a escribir, jamás antecede al acto algo más allá que la primera frase; el resto sólo es turbación e imposible defensa de tu absoluto.

hoy muero como si nada, pero es que -y esto ya lo sé- una hipótesis incorrecta profunda ha sido adoptada.



[Esta fue la iglesia que yo construí,
en la que nadie tuvo fe,
y en la que todos menos Yo
fueron salvados]

8 comentarios:

Atisbos dijo...

Salvarse, nunca
Redimirse, puede ser
La fé, así como la turbación metafísica de la palabra, son como las estrellas que se ven en el Sur. Si miras bien, se ve Venus, una estrella que brilla más que todas las otras, cercana a un cinturón plateado que anda por ahí. Pero la fé, como Venus y la misma metafísica no son más que turbaciones palábricas.

gelatina verde dijo...

estoy irremediablemente tétrico de no poder manifestar en el espacio público (calles, pastos y literatura) lo mucho que extraño a la Francisca Hume. Leo a Lévinas y me doy cuenta que dicha prohibición tiene una raíz ontológica que debe ser rota, que tenemos (la humanidad entera) la responsabilidad de romper. Lévinas está muerto. De manera que, más allá de las escobas lanzadas, tú tendrás que comprender que no nos queda sino atraparnos como gotas. Por ejemplo esto:

"Ciertamente, mi responsabilidad para con todos también puede manifestarse limitándose: el yo, en nombre de esta responsabilidad ilimitada, puede ser llamado a preocuparse también de sí"

('Cuatro lecturas talmúdicas', p.88)

"¿No hemos cometido la imprudencia de afirmar que la primera palabra, la que hace posible todas las demás - incluidos el no de la negación y el "entrambos" que es "la tentación de la tentación" - es un sí incondicionado?"

(Ibid., p.86)

"La Obra pensada radicalmente es en efecto un movimiento de lo Mismo hacia lo Otro que no retorna jamás a lo Mismo. Al mito de Ulises que retorna a Ítaca, querríamos oponer la historia de Abrahán que abandona para siempre su patria hacia una tierra aún desconocida y que prohíbe a su sirviente llevar de vuelta incluso a su hijo al punto de partida. La Obra pensada hasta el final exige una generosidad radical de lo Mismo que en la Obra se dirige a lo Otro. Exige por consiguiente una ingratitud del Otro. La gratitud sería precisamente el retorno del movimiento a su origen"

('En découvrant l'existence avec Husserl et Heidegger, p. 191)

"En la duración del tiempo, cuya significación posiblemente no debe ser referida al para-ser nada como referencia última de lo sentido, de todo lo sentido y de todo lo pensado, de todo lo humano, la muerte es un punto cuyo tiempo conserva toda su paciencia, esa espera que rechaza su intencionalidad de espera: "paciencia y extensión de tiempo", dice el proverbio, paciencia como énfasis de la pasividad. De ahí la dirección de este curso: la muerte como paciencia del tiempo"

('Dios, la muerte y el tiempo, p.18)

"Nos encontramos con la muerte en el rostro del otro"

(Ibid., p.126)

"La muerte es la desaparición, en los seres, de esos movimientos expresivos que les hacían parecer como seres vivos, esos movimientos que siempre son respuestas. La muerte afecta, sobre todo, a esa autonomía o expresividad de los movimientos que llega hasta cubrir el rostro de alguien. La muerte es lo sin respuesta"

(Ibid., p.19)

gelatina verde dijo...

"La muerte es separación irremediable: los movimientos biológicos pierden toda dependencia respecto a la significación, a la expresión. La muerte es descomposición: es lo sin respuesta"

(Ibid., p.22)

"La muerte se interpreta en toda la tradición metafísica como paso a la nada, o como paso a otra existencia que se prolonga en un nuevo decorado (...) La abordamos como nada de una manera más profunda y en cierto modo a priori, en la pasión del asesinato. La intencionalidad espontánea de esta pasión apunta a la aniquilación. Caín, cuando mataba a Abel, debía poseer este saber de la muerte. La identificación de la muerte con la nada conviene a la muerte del Otro en el asesinato. Pero esta nada se presenta en ella, a la vez, como una especie de imposibilidad. En efecto, fuera de mi conciencia moral, el Otro no podría presentarse como el Otro y su rostro expresa mi imposibilidad moral de aniquilar. Interdicción que no equivale ciertamente a la imposibilidad pura y simple y que supone aun la posibilidad que precisamente prohíbe;pero, en realidad, la interdicción se aloja ya en esta posibilidad misma, en lugar de suponerla; no se agrega a ella después, sino que me mira como el ojo en la tumba mirará a Caín"

('Totalidad e Infinito', pp. 245-246)

"Destacar la pregunta que plantea la muerte en la proximidad del prójimo, pregunta que, paradójicamente, es mi responsabilidad por su muerte. La muerte abre al rostro del Otro, que es la expresión del mandamiento 'No matarás'"

('Dios, la muerte y el tiempo, p.127)

"La muerte es, al mismo tiempo, curación e impotencia; ambigüedad que señala, quizá, una dimensión distinta a aquella en al que la muerte se concibe en la alternativa ser/no ser. Ambigüedad: enigma"

(Ibid., p.25)

gelatina verde dijo...

"La relación con la muerte de otro no es un saber sobre la muerte de otro, ni la experiencia de esta muerte en su misma forma de aniqulilar el ser (si, como se suele pensar, el hecho de esa muerte se reduce al aniquilamiento). No existe ningún saber de esta relación ex-cepcional (ex-cepción: aprehender y sacar de la serie)

(Ibid., p.27)

"Soy responsable de la muerte del otro hasta el punto de incluirme en la muerte. Esto se ve mejor quizá en otra proposición más aceptable: "Soy responsable del otro en cuanto que es mortal". La muerte del otro es la primera muerte"

(Ibid., p.57)

"Esta responsabilidad para con el otro está estructurada como el uno-para-el-otro, hasta llegar al uno rehén del otro, rehén en su propia identidad de convocado irremplazable, antes de todo regreso a sí mismo. Para el otro a modo de sí mismo, hasta la substitución del otro"

(Ibid., p.207)

"Mi mortalidad, mi condena a muerte, mi tiempo en el artículo mortis, mi muerte que no es posibilidad de la imposibilidad sino puro rapto, son los que constituyen ese absurdo que hace posible la gratuidad de mi responsabilidad para con el otro"

(Ibid., pp. 138-139)

"El Otro me mide con una mirada incomparable a aquella por la que yo lo descubro. La dimensión de altura en la que se coloca el Otro es como la curvatura primera del ser en la cual se sostiene el privilegio del Otro, el desnivelamiento de la trascendencia. El Otro es metafísico. (...) La relación con el Otro no se convierte, como el conocimiento, en gozo y posesión, en libertad. El Otro se impone como una exigencia que domina esa libertad, y a partir de aquí, como más original que todo lo que pasa en mí. (...) La presencia del Otro -heterenomía privilegiada- no dificulta la libertad, la inviste"

('Totalidad e Infinito', pp.109-110)

"Acogida del otro -el término expresa una simultaneidad de actividad y pasividad, que coloca la relación con el otro fuera de las dicotomías válidas para las cosas: del a priori y del a posteriori, de la actividad y la pasividad. Pero queremos mostrar también cómo, a partir del saber identificado con la tematización, la verdad de este saber lleva a la relación con otro, es decir la justicia"

(Ibid., p.112)

"Plantear el ser como Deseo y bondad no es aislar de antemano un yo que tendiera luego hacia un más allá. Es afirmar que captarse desde el interior -producirse como yo- es captarse mediante el mismo gesto que se vuelve ya hacia el exterior para extra-vertir y manifestar -para responder de lo que capta-para expresar; que la toma de conciencia ya es lenguaje; que la esencia del lenguaje es bondad o, aun, que la esencia del lenguaje es amistad y hospitalidad"

(Ibid., p.309)

gelatina verde dijo...

"El sujeto se aliena en la responsabilidad en el trasfondo de su identidad con una alienación que no vacía a lo Mismo de su identidad, sino que lo constriñe con una asignación irrecusable, se constriñe como persona a la cual nadie podría reemplazar. La unicidad, fuera del concepto, psiquismo en tanto que grano de locura, el psiquismo ya como psicosis que no es un Yo, sino bajo la asignación. Asignación a la identidad para la respuesta propia de la responsabilidad en medio de la imposibilidad de hacerse reemplazar sin carencia. A este mandamiento mantenido sin descanso sólo puede responderse "heme aquí", donde el pronombre "yo" está en acusativo declinado antes de cualquier declinación, poseído por el otro, enfermo, idéntico. Heme aquí: decir propio de la inspiración que no es ni el don de bellas palabras ni de cánticos. Constricción a dar a manos llenas y, por consiguiente, a la corporeidad"

('De otro modo que ser o más allá de la esencia', p. 217)

"Lo infinito no podría tener significado para un pensamiento que persigue un final, y el a-Dios no es una finalidad. Es, quizá, esa irreductibilidad del a-Dios o del temor de Dios a lo escatológico, que interrumpe en lo humano la conciencia que se dirigía al ser en su perseverancia ontológica o a la muerte que aquélla confunde con el pensamiento último, lo que significa, más allá del ser, la palabra gloria. La alternativa entre el ser y la nada no es la última"

('De Dios que viene de la Idea', p. 279)

brouillard dijo...

Hola m.vidal

Fernanda Paz Vidal dijo...

Tengo un terror entre mis carnes...Se desplaza como una serpiente silenciosa...Nooo!!.... siento como afixia mi valentia y mi capacidad de estar despierta...Cada vez me duermo mas profundamente,pero yo ya no quiero dormir..Mi vida se mueve mas rapido que la corriente de agua turbia de una canal contaminadoy puedo verlo...Pero sólo estoy a la orilla mirando esto,mientras el sueño me vencey mi cansancio y cobardia me seducen...Pintan otra cara en mi rostro y ya nadie me conocera,un dia mis capilares se reventaran y nadie lo notara..Solo yo podré sentirlo y sufrirlo...Las personas dan vueltas y vueltas a mi alrededory me marean, mi cabello se cae...Tube sueños montados en esos arcoiris que se ven despues de la lluvia...Pero este sistema, tenía que contarme otra cosa;-Tú duerme, sólo duerme, yo moldeare tu vida a mi manera y tus padres y esa gente que gira ceRca tuyo me ayudara, ademas mensionar que esos amores te destruirany te secaran aún jóven, agotando tu ganas de saltar la cuerda en esa vereda afuera de tu pequeño y acogedor hogar...Quiero estar despierta y volver a tener otras metas pero...El terror siempre va estar ahí...Como me van a ayudar a sacarlo, si nisiqueira pueden oirme y sólo repiten; -Me gustan las amrgaritas en tu cara cuando rien...Voy sientiendo mentiras y credos...Miradas sinseras con voces mentirosas y confundidasYa estoy infectada del cinismo...

peones colgantes dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=ueR9EQnsE94